Tenemos muy poca agua

Hoy llueve (y nieva) en casi toda España, así que puede que, miopes como somos, nos olvidemos de la realidad por un tiempo. Pero la realidad seguirá ahí para cuando despertemos.

La realidad es que tenemos un planeta con el agua (dulce) muy bien distribuida, llegando a casi todas las zonas costeras con justa abundancia, e incluso accesible en muchas zonas del interior de los continentes en cantidad suficiente como para permitir la vida humana. La realidad, también, es que tenemos hoy por hoy unos continentes convenientemente fracturados, lo cual hace que las zonas realmente interiores no sean tan abundantes como en el pasado, y, por tanto, el agua de lluvia alcance mayor proporción de terreno que casi nunca antes en la historia de la Tierra.

Pero esto no siempre fue así ni siempre seguirá siendo así. Los continentes continuarán su deriva y en algún momento, en unos cuantos millones de años, se reagruparán lo suficiente como para hacer más árida gran parte de la superficie mundial. Y, mucho tiempo antes de eso, la propia acción del ser humano está acelerando procesos que no nos favorecen, precisamente.

Así que no nos olvidemos de la realidad. Tenemos menos agua que Europa (el satélite de Júpiter), y mantenerla bien repartidita sobre nuestra superficie, de manera que esté siempre disponible al otro lado del grifo, nos costará muchos esfuerzos y mucho sentido común.

 

Toda el agua de la Tierra (derecha) comparada con el toda el agua de Europa (izquierda). Cortesía de Billiant Maps.

 

@josesalver

 

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