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En los últimos meses, aprovechando las elecciones que se han celebrado en países vecinos, hemos hecho simulaciones para saber qué pasaría con el Congreso de los Diputados si le aplicásemos los sistemas electorales francés,  británico o alemán. En todos los casos hemos llegado a la misma conclusión: el sistema electoral lo condiciona todo.

Ahora en España tenemos un reto importante con Cataluña, así que nos preguntamos qué ocurriría con la composición del Parlament de Catalunya si esta comunidad fuera independiente. ¿Se alteraría la actual relación de fuerzas?, ¿sería posible que los «españolistas» diesen la vuelta a la situación y forzasen un «retorno a España»?

Por supuesto, la mera proclamación de la independencia haría que el mapa de partidos y su peso cambiase. Pero no conocemos en qué sentido se producirían esos cambios, así que vamos a hacer nuestra simulación partiendo de la situación actual, que es, según las encuestas publicadas, muy parecida a la de hace dos años, con la diferencia de que ahora ERC y PDeCAT irían a las elecciones por separado.

Tampoco sabemos qué sistema electoral adoptaría la hipotética nación independiente, así que vamos a suponer que Cataluña opta por alguno de los dos sistemas más extremos que conocemos: el mayoritario puro o el proporcional puro. Entre ambos caben muchas soluciones intermedias, pero, precisamente por ello, los extremos nos sirven para poder prever cualquier otra solución que estará a medio camino de ambas.

Imaginemos un Parlament independiente formado por 240 diputados (el promedio de los legislativos de estados con una población parecida a la catalana):

  1. Sistema mayoritario a una vuelta (análogo al inglés).

Se trata de dividir Catalunya en 240 distritos de parecida población. Partimos del mapa comarcal vigente desde 2015, y asignamos proporcionalmente a su población los distritos que le corresponden, redondeando los restos al alza hasta ajustar la cifra para el total de 240. A muchas comarcas del interior y del norte les corresponde un solo distrito. Las comarcas costeras tendrían muchos más, hasta 65 distritos electorales en el área de Barcelona, en cada uno de los cuales se elegiría un diputado.

 

 

 

 

Si damos por válidos los resultados de 2015 y los actualizamos siguiendo a las encuestas más recientes, separando los votos de ERC y PDeCAT, obtenemos el siguiente mapa:

 

 

El Parlament de Catalunya tras la independencia estaría cómodamente dominado por ERC, que coparía todo el centro y el norte del país. Ciudadanos ganaría el escaño de Arán y también muchos de la zona costera situada entre Barcelona y Tarragona, donde ERC tendría una presencia notable pero algo inferior. En los distritos más obreros del extrarradio barcelonés el PSC cosecharía unos pocos escaños. Ningún partido más estaría en disposición de lograr escaños. Es el peaje que se paga en los sistemas mayoritarios: en cada distrito the winner takes it all, así que ser segundo (como le ocurriría al PDeCAT y a los comunes en muchos sitios) no da derecho a ningún asiento.

Por lo tanto, con un sistema de elección mayoritario, y el voto nacionalista fuertemente concentrado en ERC (como está ahora mismo), este partido tendría todas las de ganar frente a un «españolismo» más dividido.

En el siguiente mapa interactivo podéis explorar los resultados estimados en cada uno de los distritos electorales planteados y así como la asignación de escaños:

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Alt Camp

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Alt Empordà

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Alt Penedès

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Alt Urgell

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Alt Ribagorça

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Anoia

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Aran

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Bages

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Baix Camp

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Baix Ebre

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Baix Empordà

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Baix Llobregat

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Baix Penedès

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Barcelonès

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Cerdanya

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Berguedà

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Vallès Oriental

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Conca de Barberà

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Garraf

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Garrigues

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Garrotxa

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Gironès

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Maresme

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Moianès

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Montsià

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Noguera

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Osona

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Pallars Jussà

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Pallars Sobirà

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Pla d'Urgell

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Pla de l'Estany

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Priorat

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Ribera d'Ebre

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Ripollès

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Segarra

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Segrià

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Selva

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Solsonès

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Tarragonès

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Terra Alta

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Urgell

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Vallès Occidental

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2. Sistema perfectamente proporcional con una barrera de entrada mínima de un 1%(análogo al alemán, pero más simple y proporcional).

En estos sistemas no importa la distribución de las mayorías por territorios, sino el porcentaje de votos global a nivel nacional. Aquí el balance de diputados que obtendríamos sería muy diferente:

 

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El Parlament estaría muy dividido, y los partidarios de la recién conseguida independencia (ERC, PDeCAT y CUP) sumarían exactamente la mitad de los escaños, frente al resto de grupos, que alcanzarían la otra mitad. Por lo tanto, la posición que adoptasen los sucesores de la coalición CSQP sería determinante. Aunque difícil, no sería imposible imaginar que este Parlament puramente proporcional se pudiese replantear dar marcha atrás en la declaración de independencia.

NOTA. El actual Parlament autonómico catalán asigna 135 diputados por provincias, primando a las más pequeñas y  con un sistema de reparto bastante proporcional (D’hont) pero no del todo. Dada la distribución del electorado, ambas circunstancias benefician a los partidos nacionalistas. Eso explica por qué la suma de los tres partidos independentistas consigue hoy por hoy una mayoría en escaños que no tienen en votos.

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AGR_Ubeda
AGR_Ubeda (@seis_doble)
Miembro
2 años atrás

Soy de Jaén, la provincia con más paro y pobreza, del país con más paro y desigualdad de la UE. ¿Qué tengo que perder con esto del procés? No se puede bajar más allá del fondo.

Bueno sí, tengo que perder dignidad si defiendo que se le pegue a personas mayores por votar para proteger a esa España que nos mantiene míseros a los jiennenses.

realista_
realista_ (@realista_)
Miembro
2 años atrás

Claro, que un parlamento independiente, tendria ese numero de diputados porque lo ha decidido el tipo que se lo ha inventado. Seriedad.

Orwell_wasright
Orwell_wasright (@orwell_was_right)
Miembro
2 años atrás

Segun oí en el intermedio… Cataluña seria un republica feminista, ecologista y socialmente justa…

Como hacer eso con la antigua CIU que quitaba urnas en 2104, robaba a manos llenas durante 30 años, etc, etc… es todo un misterio…