Avisos
Vaciar todo
El EMinisterio del Tiempo
1
Respuestas
1
Usuarios
4
Reactions
1,133
Visitas
Ene 18, 2021 12:34 pm
Hoy traigo un poco de mitología de la mano de Hesíodo:
"Vino el poderoso Urano trayendo la noche y deseoso de amor se echó sobre Gea y se extendió por todas partes. Su hijo desde la emboscada lo alcanzó con la mano izquierda, a la vez que con la derecha tomó la monstruosa hoz, larga, de agudos dientes, y a toda prisa segó los genitales de su padre y los arrojó hacia atrás.
Éstos verdaderamente no en vano escaparon de su mano, pues cuantas gotas de sangre desprendieron, todas las recogió Gea y, Transcurrido el tiempo, dio a luz a las poderosas Erinias, a los grandes Gigantes, resplandecientes con el brillo de sus armas, con largas lanzas en sus manos, y a las Ninfas, que llaman Melias en la inmensa tierra. Los genitales, por su parte, cuando, tras haberlos cortado con el acero, los arrojó lejos de la tierra firme el ponto fuertemente batido por las olas, entonces fueron llevados a través del mar durante mucho tiempo; a ambos lado, blanca espuma surgía del inmortal miembro y, en medio de aquélla, una muchacha se formó.
Primeramente navegó hacia la divina Citera; luego, desde allí, se fue a Chipre, rodeada de corrientes. Salió del mar la respetable bella diosa y bajo sus delicados pies a ambos lados la hierba crecía. Afrodita diosa nacida de la espuma, y Citerea, ceñida de bella corona suelen llamarla tanto dioses como hombres, porque en medio de la espuma se formó, pero también Citerea, porque a Citera se dirigió. Ciprogénea, porque nació en Chipre bañada por todos lados y Filomédea, porque de unos genitales salió.
A ella la acompañó Eros y la siguió el bello Hímero al principio, cuando nació, y luego, cuando se fue junto a la tribu de los dioses. Desde el comienzo esta área de influencia tiene y este destino ha alcanzado entre los hombres y los dioses inmortales: las intimidades con doncellas, las sonrisas, los engaños, el dulce placer, el afecto y la mansedumbre".
(Teogonía, 176-207).

"Zeus, rey de los dioses, tomó como primera esposa a Metis, la que más cosas conoce de los dioses y de los hombres mortales. Pero cuando estaba a punto de dar a luz a la diosa Atenea, de ojos brillantes, en ese momento, engañado dolorosamente su corazón con halagadoras palabras, Zeus la depositó en su vientre por consejo de Gea y del estrellado Urano. Así se lo aconsejaron ambos, para que ningún otro de los Sempiternos tuviera la dignidad real en lugar de Zeus.
En efecto, estaba decretado que nacieran de ella hijos muy prudentes: en primer lugar, la muchacha de ojos verdes, Tritogenia, que es igual que su padre en fuerza y prudente decisión, y después iba a dar a luz a un hijo, rey de dioses y hombres, con un corazón soberbio. Pero Zeus la depositó antes en su vientre para que le aconsejara lo bueno y lo malo.
[...]
Además, él mismo hizo nacer de su cabeza a Atenea, de verdes ojos, terrible, belicosa, jefa de expediciones, insaciable, venerable, a la que agradan los gritos, las guerras y las luchas.
Hera, sin unión amorosa –se enfureció y se querelló con su esposo-, dio a luz al famoso Hefesto, que supera con sus manos a todos los Uránidas".
(Teogonía, 886-901 y 924-930).