Interview:
Syriza 28.3 (+0.4)
ND 26.4 (+1.2)
Potami 5.5 (+1.3)
GD 5.1 (+0.3)
KKE 4.1 (-0.9)
PASOK 4.1 (-1.0)
Papandreu 2
ProRata:
SYRIZA 31
ND 25.5
KKE 5.5
Potami 5.5
G Dawn 4.5
PASOK 3
Ind Grks 2
Papandreou 1.5
Indecisos 18
Public Issue:
Syriza 38%
ND 30%
PASOK 5,5%
Am. Dorado 5,5%
To Potami 7%
ANEL está en el grupo de los "Conservadores y Reformistas de Europa" (conservadores euroescépticos, no confundir con el Partido Popular Europeo que son los conservadores hegemónicos). Y aunque una coalición así es difícil que se dé en otros lados, no creo que sea, ni que debiera ser, tan curioso ni extravagante como estamos acostumbrados a pensar. Fíjate que socialdemócratas y conservadores se unen en todos los países de Europa (y de otros lugares más también) cuando hay que defender el statu quo. Ahora mismo, en Grecia está gobernando una coalición de ND y PASOK, y todos saben que en España podría ocurrir lo mismo. Si los que defienden el establishment, se unen, más allá de que unos sean "progres" y los otros "fachas", ¿por qué no podrían hacer lo mismo los que están a favor de la independencia y la soberanía? ¿Hacer lo contrario, no es hacerle el caldo gordo al "divide y reinarás"? En mi opinión Pablo Iglesias tiene toda la razón, y no se trata de marketing, sino de que es lo suficientemente inteligente y ha sabido leer bien la situación.
No es que estén mal vistos por el lenguaje dominante, sino que están desfasados, porque la realidad actual no es la decimonónica. Es como hablar en química del flogisto o del nominalismo en términos escolásticos en el día de hoy. El discurso marxista clásico ha envejecido igual de mal no solo por la acción propagandística del capitalismo en su contra, sino porque el capitalismo es diferente al de entonces por su propia dialéctica e historia y porque los conceptos empleados en el pasado por éste son difíciles de hacer encajar en el mundo de hoy. Ideas como la dictadura del proletariado suenan arcaicas y obsoletas, y para los no iniciados en la interpretación del mundo a través de las categorías marxistas es como oir a los iniciados en las religiones más ortodoxas intentando encajar a pedradas el mundo moderno en sus esquemas antiguos, preocupados por ejemplo en si usar twitter en sábado es kosher, si los muñecos de nieve son acordes al corán o si las pelis de dinosaurios son anticristianas y blasfemas porque niegan el génesis. Es lo mismo que cuando se oía al comunismo soviético estableciendo que la genética era una ciencia de ideología burguesa, como con multitud de interpretaciones actuales inspiradas del lenguaje del socialismo clásico: están fuera de su siglo. El problema de fondo es que mientras las ciencias sociales han ido evolucionando junto con la sociedad (a partir del marxismo, en gran parte) el comunismo político se ha quedado fijo como las sagradas escrituras en la concepción del mundo propia del momento en que apareció el profeta. Sin duda la idea del 99% contra el 1% en movimientos antiglobalización o del 15m, viene a ser la misma idea de la lucha de clases marxista, que en general se acepta sin dogmatismo en las ciencias sociales como el motor de la historia económica, en cada época con sus peculiaridades según fija la tecnología de cada momento. Pero eso mismo se asume y se dice de forma natural (porque sigue siendo cierto en el día de hoy) sin las rimbombancias propias del idealismo alemán y sin carga ideológica como es enlazarlo con el ideal de la revolución proletaria, el enemigo burgués y el pecado original de la inversión de capital como enemiga del trabajo asalariado. Que hay una lucha de clases, se llame como se llame, no conlleva la creencia en la necesaria superación del capitalismo por sus contradicciones en la forma determinada por el espíritu universal del materialismo dialéctico. Sucede que, en términos marxistas, siendo la superestructura (creencias, ideologías, etc.) función de la infraestructura (tecnología, métodos de producción...), el propio marxismo clásico está ligado a una infraestructura que ya no es la de hoy por el tremendo cambio tecnológico y social. El marxismo no se sitúa entonces fuera de sí mismo como una idea que lo sobrevuela todo, sino que es tan propio de su momento histórico como cualquier otra expresión ideológica, y la forma en que se presentaba en el XIX, ya no es válida hoy, en cuanto a mera ideología, lenguaje y concepción del mundo (otra cosa es el cómo haya influido en el pensamiento científico y filosófico posterior).
La cuestión no es tanto que se digan las cosas de forma simplona para que las entienda la gente, que por naturaleza sea ignorante. En la época de Marx, la gente trabajadora, aunque quizá no en sus vericuetos filosóficos, entendía el marxismo, porque se adaptaba perfectamente al mundo en que vivían, dividido radicalmente entre burgueses y proletarios o entre campesinos y terratenientes. La cuestión es analizar el mundo de hoy y presentar su reforma mediante conceptos y conocimientos propios del mundo de hoy, en el que hay una clase media, mecanismos democráticos, sistemas de protección social, medios de comunicación globales, una economía basada en la constante innovación tecnológica, etc., más allá de la simple propiedad de las fábricas y de la tierra. Así mientras los partidos comunistas como el KKE siguen soñando con la revolución obrera inspirada en los bolcheviques, y la nacionalización de los medios de producción y la reforma agraria, otros (que no encajan en el eje derecha-izquierda clásico, lo cual no quiere decir que se sitúen en el centro de éste) hablan de cosas tan ajenas al comunismo revolucionario como son la renta básica, la tasa tobin, la reducción de la jornada laboral, etc.
¿Es eso izquierda? Pues según lo que queramos entender por un concepto tan vago, pero sin duda no es la misma izquierda de hace un siglo, y cuando en la sociedad la clasificación en ese eje se ha convertido más en un tema identitario que pretende reducir el debate ideológico encasillándolo entre aceptar el capitalismo más salvaje y la dictadura del proletariado, puede ser tildado de 'no tan de izquierda' por quien solo se mueve en él, pero la realidad más amplia es que ese esquema conceptual ha dejado de funcionar, y que se ha convertido ya en una parte más del propio lenguaje del sistema para autojustificarse.
Nueva encuesta para Polonia, de Milward Brown, publicada ayer. Entre paréntesis el dato en el barómetro anterior de esta encuestadora, del 21 de noviembre:
KNP: 3% (3%)
PiS: 34% (30%)
PSL: 6% (9%)
PO: 34% (33%)
TR: 0% (2%)
SLD: 9% (10%)
Sigue el duelo por encabezar las elecciones. Se ha pasado del triunfo del PO al empate entre ambas fuerzas, PO y PiS.
Las fuerzas de centroizquierda siguen cayendo. TR pierde sus dos puntos y el SLD baja 1. La izquierda sigue sin solucionar su grave problema en Polonia. Y esto lo dice Miliward Brown, una de las encuestadoras que más los sobrevalora.
http://ewybory.eu/sondaz-millward-brown-12-01-201...
La CDU subiría. Hamburgo es un land "hostil" a ese partido, que tradicionalmente vota socialdemócrata. Desde el año 57 el SPD ha ganado en 12 ocasiones y la CDU solo en 2, en circunstancias muy concretas que le favorecía.
Al ser un land exclusivamente de la ciudad el voto se ve afectado mucho por la imagen de los líderes. Y habitualmente (toda generalización tiene excepciones) el voto urbano es más socialdemócrata y el rural más conservador en Alemania. Estos son los motivos por lo que creo que Hamburgo es una plaza difícil para el partido de Merkel.