Los últimos meses han dejado una huella muy negativa en las perspectivas de la población española para el año que comienza. Según un estudio de Sociométrica para El Español, al acabar 2017 los españoles valoraban la evolución del país durante el último año de manera mucho más negativa que a finales de 2016:
Esta visión negativa influye también en las perspectivas para el año que comienza, que han empeorado notablemente frente a lo que se pensaba hace 365 días. Ahora, la gran mayoría de los ciudadanos ( casi 6 de cada diez) opina que iremos a peor, mientas que hace un año apenas 3 de cada diez creían lo mismo.
El estudio también pone de manifiesto otra realidad, y es que las perspectivas económicas y políticas de la población ya no van a la par. Mientras que las sociedad es aún neutral o incluso algo optimista sobre la situación económica del país, es muy negativa sobre la situación política. Esta divergencia explica, quizás, la bajada en la estimación de voto del partido en el gobierno, que ha basado gran parte de su estrategia en poner énfasis en el éxito económico de los últimos años. Da la sensación de que la ciudadanía ya no considera la economía como el factor básico a la hora de valorar si la situación general es buena o mala. Otros hechos, como la cuestión catalana, han tomado el relevo, y llevan a los ciudadanos a inclinarse hacia el pesimismo.
Fuente: El Español
Los colores... Nos quieren decir algo? XDDD
Derechistas. Penademuertistas. Populistas punitivos ¡Contestad ya!
Para el chicle, perpetua revisable, OK. ¿Y Fujimori, que? ¿Ocho años por 25 muertes?
Es evidente que Rajoy se está agarrando a los datos de rebaja del paro como un clavo ardiendo para intentar tapar el resto de problemas que tiene encima de la mesa.
Creo que este señor no entiende (o no quiere entender) dos cosas:
1) Que los problemas de Cataluña, de corrupción en su partido y algunos más han llegado a un punto de gravedad que cuatro cifras macroeconómicas no van a tapar tan fácilmente.
2) Que el uso partidista de las medidas económicas podía servir en el pasado para atacar a la izquierda, pero no sirve para atacar a su principal rival actual que medra en su espectro.