Hace unos minutos saltaba la noticia, tras la tensa reunión en el eurogrupo donde los ministros de economía de la eurozona dejaban claro al interlocutor griego que debe admitir más recortes para recibir financiación, el Ministro de Interior griego ha insinuado la posibilidad de convocar nuevas elecciones generales para ver la opinión del pueblo griego sobre la política a seguir.
Según las últimas encuestas, Syriza ganaría las elecciones con casi el 48% de los votos:
La "fiesta" griega desde luego no ha sido la del pueblo griego, sino la de los gobernantes previos en connivencia con la troika. Ojalá algún día paguen lo que les toque.
Recordemos que los que parece ser que deciden los designios de todos, los que tienen por lo visto la llave de los gobiernos, no pertenecen a instituciones públicas ni representan a ningún ciudadano, sino a intereses particulares. A pesar de la campaña en contra desplegada por las grandes agencias de comunicación, la opinión del pueblo alemán sobre Syriza y sobre Grecia ha ido cambiando gracias a los mensajes que ha ido colando Syriza durante todo el proceso. Vicent Navarro publicó ayer un artículo interesante sobre este tema. Aquí no se trata de la buen voluntad de los pueblos, se trata de unos señores que toman las decisiones a espaldas de ellos.
La negociación realizada por Syriza está siendo inteligente y está sirviendo para poner sobre la mesa cuestiones muy importantes que van más allá de su deuda, como para qué y a quién sirven las instituciones europeas. Ganar tiempo es clave. Sus argumentos y su realidad social hacen la posición de la Troika insostenible, y la gente se da cuenta, a pesar de que los medios intentan vender lo contrario.
Syriza es un gobierno limpio que los corruptos precedentes, no dilapidan el dinero, defienden con firmeza la voluntad de su pueblo y quieren que Grecia prospere, no están pidiendo nada descabellado (unos plazos que les permitan respirar) y sin embargo la Troika, en lugar de apoyarlo, se dedica a ponerles zancadillas con toda su artillería mediática detrás, porque no les interesa que nadie cuestione el orden establecido, en el que las instituciones europeas están en manos de instancias privadas, y que hasta la fecha solo ha traido empobrecimiento al sur de europa. Llama muchísimo la atención que aparentemente, al BCE le gustaban muchísimo más los gobiernos profundamente corruptos precedentes, que Syriza. Y esto es así porque los gobiernos precedentes sí que jugaban al juego que a ellos les conviene: dilapidar el país y repartirse la pasta, utilizar el caos creado para pedir dinero fuera, y que paguen los ciudadanos la cuenta y sus intereses, utilizando además todo esto como excusa para reducir los derechos de la clase trabajadora.
Eso si, los rescates han sido un negocio multimillonario que les ha permitido transferir la carga del expolio sistemático perpetrado por los políticos y sus socios, a los bolsillos de los contribuyentes. Eso es lo que todavía no quieren perder: en realidad todo esto no es más que un negocio con su ciclo de vida previsto, que pretenden exprimir al máximo.
Todo esto es un plan de negocio creado vaya vd. a saber en qué oscuro despacho hace años. Es una suerte que los tiempos vayan cambiando y la información fluya: en algún momento tendrán que abrir la mano, esperemos que más pronto que tarde. La troika es perfectamente consciente de que todo esto no es sostenible a largo plazo, lo que no quita que les convenga prolongar la situación lo más posible.