Muchos abstencionistas o votantes de partidos tradicionales esquivan la pregunta sobre por qué no votar a nuevas formaciones políticas bajo el pretexto de que el sistema no provee de mecanismos que aseguren que los partidos cumplan con su programa electoral. Y es cierto: no hay nada que impida a un partido incumplir reiteradamente su programa. Tenemos una maravillosa hemeroteca que lo avala. Lo más triste es que siempre será así, pues en un sistema parlamentario tiene que existir una mayoría que apoye una reforma legislativa. En un sistema democrático y plural las negociaciones no sólo son existentes, sino que además, recomendables. Y esta negociación siempre va a apartar a los partidos de sus programas.

¿Debemos pues resignarnos a que votar es una acción a ciegas que puede tanto salir bien como mal? No. Quizás uno de los grandes problemas es entender el voto y la política como el voto a un programa electoral, el cual es un buen escaparate de las intenciones del partido, pero en muchos casos insuficiente. El votar también es un mensaje que reciben nuestros políticos: apoyo o rechazo a lo que han hecho.

Eso no es más que la raíz. Si contextualizamos ese dato y pasa a tener significado:

          Si el Partido Popular roba y mantiene su voto, ¿qué mensaje le enviamos? Que sus bases las mantendrán aunque roben.

          Si ganan votos quiere decir que los ciudadanos prefieren que roben.

          Si los pierden lentamente, que los ciudadanos empiezan a desconfiar.

          Y si los pierden rápidamente, que los ciudadanos no se lo van a consentir.

Este mensaje que va implícito en el voto puede ser la causa de muchos de los problemas endémicos de la política española. Los políticos han robado y los votantes lo han reafirmado con su voto. Los políticos se han dedicado a hacer de la política un circo y los votantes lo han vuelto a reafirmar. A día de hoy los políticos saben por dónde apretar y por dónde relajar analizando esa información. En su momento se hicieron determinadas políticas y ellos anotaron en el cuaderno que mientras sigan con la política del miedo van a seguir campando a sus anchas. Han desmantelado el estado de bienestar, han robado a manos llenas, han creado grupos terroristas y no les tiembla el pulso al utilizar los medios de información para sus propósitos. Con el beneplácito de los ciudadanos que les afianzaban en una democracia turnista donde cuando uno se pasaba de la raya el otro recogía el testigo. Al final la población cree que el que no roba, robará y que el incumplir el programa electoral es algo inevitable.

La realidad es que si roban es porque se lo permitimos. No es porque no tengamos una ley milagrosa que impida el robo o que castigue a quienes incumplan el programa electoral. Es porque cuando lo han hecho, los ciudadanos han seguido dándoles soporte. En otros países no tienen tampoco leyes milagrosas y los niveles de corrupción son envidiables. Si cuando hubiese un caso de corrupción nadie hubiese vuelto a votar a ese partido, a día de hoy no existirían partidos que robasen. Si cuando un partido fuese en contra de su programa no se le volviese a votar, a día de hoy no existirían partidos que incumplan su programa. Sin necesidad alguna de una ley que nos asegure que no puedan robar o traicionar a sus votantes.

Nosotros, como ciudadanos con derecho al voto tenemos la capacidad de cambiar las cosas. Podemos enviarles un mensaje claro y conciso: robarás cuatro años, pero no vuelves a pisar el congreso antes de que te jubiles, y el siguiente que venga, que sepa a lo que se atiene. Ahora mismo hay muchas personas que temen el cambio, otras que temen que nada cambie. Pero a todas esas personas yo les pregunto: ¿Que las cosas sean así no es quizás porque habéis mantenido esta actitud durante décadas?

Así que yo os pido a todos que cuando vayáis a votar no os fijéis tanto en el programa electoral y penséis en el mensaje que van a recibir los políticos con vuestro voto o abstención. Porque el mensaje que vais a enviar este 26j es un mensaje que tendrá consecuencias en el futuro. Y a todos aquellos que duden votar o que crean que no pueden confiar en nadie que sepan que eso nadie se lo va a quitar: aunque el partido al que voten incumpla su programa, el hecho de que han votado a ese partido y has enviado ese mensaje está ahí. Si todos tuviésemos la costumbre de quitarle el voto a quien lo hace mal y dárselo a otro para que lo intente, no tardaríamos muchas legislaturas en afianzar el mensaje de que los ciudadanos seguimos teniendo el control de la política.

Subscribe
Notify of
21 Comentarios
Newest
Oldest Most Voted
Inline Feedbacks
View all comments

suzy1968
suzy1968 (@suzy1968)
Member
4 years ago

Has comentado el voto del miedo, pero para mí no le has dado la importancia que creo que tiene. No creo que en general se vote en función del programa, creo que somos una minoría los que los leemos, si no por miedo o rechazo llámalo como quieras.
Desde mi punto de vista la mayoría del voto viene determinada "genéticamente", soy de tal partido y cuanto más lo critiques más me convences de votarle. También por sectores izquierda-derecha, pueden cambiar sin salirse de su sector. Son posturas no razonadas por lo que difícilmente se les hará cambiar de voto mediante la razón, pero sí se puede mediante los sentimientos y uno de ellos es el miedo.
Se puede fomentar el miedo a cualquier cosa, a que si siguen estos nos seguirán robando, a que si llegan los otros España se rompe, etc.
Entre el miedo/rechazo a otra opción y el voto útil quedan en la práctica muy pocas posibilidades para los que no estén especialmente politizados.

reikiva30
reikiva30 (@manuel-t)
Member
4 years ago

estoy de acuerdo con el articulo , muchas veces la culpa no la tienen los politicos , la tenemos los votantes que dejamos que sigan haciendolo con nuestro voto .. si bien es cierto se empieza hablar de algunas medidas como el revocatorio a 2 años que propone UP , que seria interesante para todos los partidos y para todos los ciudadanos , aunque a pp y psoe les dejaria maniatados en comparacion con los ultimos 40 años que han hecho lo que les ha dado la gana … estas seran mis 5ª elecciones y tengo claro que votare , asi como no tengo miedo de decir lo que vote en las otras 5..
1ª-2004= PP (18) , 2ª -2008(22) Y 3ª- 2012(26)= PSOE , 4ª-2015(29)= PODEMOS , 5ª- 2016(30) = Unidos podemos

me hubiera gustado que podemos y esta coalicion hubiera surgido antes .. no hubiera votado al psoe en 2018 y 2012 y menos al pp

pltologo_madrid
pltologo_madrid
Guest
4 years ago

En realidad sí podría haber medios legales, si no para asegurar el cumplimiento, al menos para una mayor accountability del político (de hecho uno de mis trabajos de la universidad fue proponer esos medios jeje).

Por los motivos que comentas, un programa electoral no puede ser vinculante, pero mi propuesta sería que unas pocas medidas concretas se presentaran no como promesas, sino con forma de proposición de ley, y el partido quedara vinculado a defenderlo en el Parlamento. Si es una buena defensa o postureo, eso ya tendrían que juzgarlo los ciudadanos.

Otro problema sería que, a pesar de ese incumplimiento, la gente seguiría votando al mismo partido por otras razones. Para ello sería interesante implantar las listas abiertas al Congreso. Así esas medidas "personalizarse" para un voto de castigo más efectivo sin dejar de votar a "tu partido". (Esto habría que pulirlo, porque en principio era una medida para castigar a los corruptos).