Perú vuelve a cambiar de jefe de Estado en medio de una nueva crisis institucional. El Congreso eligió a José María Balcázar, legislador de la formación de izquierda Perú Libre, como presidente interino tras la destitución de José Jerí, quien había permanecido apenas unos meses en el cargo. Con este relevo, el país suma ya ocho presidentes en menos de una década, reflejo de la fuerte inestabilidad política que atraviesa desde hace años.
Balcázar asumirá el cargo de forma temporal hasta la toma de posesión del próximo presidente, prevista tras las elecciones generales de abril y una eventual segunda vuelta en junio. Su principal misión será garantizar la estabilidad institucional y supervisar un proceso electoral creíble en un contexto marcado por la desconfianza ciudadana y la fragmentación parlamentaria.
Un relevo marcado por la polémica
La llegada de Balcázar se produce después de la caída de José Jerí, destituido por el Congreso tras una serie de escándalos políticos y acusaciones que deterioraron rápidamente su posición. El relevo confirma el creciente peso del Parlamento en la política peruana, donde la figura presidencial ha perdido estabilidad en los últimos años.
Sin embargo, el nombramiento del nuevo mandatario no ha estado exento de controversia. Diversos sectores han cuestionado su elección debido a investigaciones judiciales abiertas en su contra y a declaraciones pasadas sobre el matrimonio infantil, que generaron rechazo por parte de organizaciones sociales y del Ministerio de la Mujer. En recientes comparecencias públicas, Balcázar evitó retractarse de forma clara de esas afirmaciones, lo que ha incrementado la polémica en torno a su figura.
Perfil del nuevo presidente
José María Balcázar, de 83 años, es abogado y congresista vinculado a la izquierda peruana. Integrante de Perú Libre, llega al poder en una etapa final del mandato y con un margen de maniobra limitado, centrado principalmente en la administración del proceso electoral y la preservación del orden institucional.
Su trayectoria política ha estado acompañada de episodios controvertidos. Además de las investigaciones judiciales mencionadas, ha protagonizado debates públicos por sus posiciones conservadoras en cuestiones sociales, especialmente en relación con el matrimonio infantil, declaraciones que han sido ampliamente criticadas en el país.
Un mandato breve y bajo presión
Analistas coinciden en que el principal desafío del nuevo presidente será evitar nuevos sobresaltos políticos hasta la celebración de las elecciones y garantizar una transición ordenada. La economía peruana, fuertemente vinculada al sector minero, ha mostrado cierta resiliencia pese a la inestabilidad política, pero la incertidumbre institucional sigue siendo uno de los principales riesgos para el país.
La elección de Balcázar confirma, una vez más, la volatilidad del sistema político peruano y abre un nuevo capítulo en un periodo marcado por la sucesión acelerada de gobiernos y la creciente tensión entre el Congreso y el Ejecutivo.

























































































































































































Tu opinión
Existen unas normas para comentar que si no se cumplen conllevan la expulsión inmediata y permanente de la web.
EM no se responsabiliza de las opiniones de sus usuarios.
¿Quieres apoyarnos? Hazte Patrón y consigue acceso exclusivo a los paneles.