El candidato de Barcelona en Comú a la alcaldía, Gerardo Pisarello, ha abierto el debate político en la capital catalana al plantear la posibilidad de “explorar” un frente amplio de izquierdas que incluya al PSC, ERC y la CUP de cara a las próximas elecciones municipales. La propuesta llega apenas unos días después de su victoria en las primarias internas de los Comuns, en las que se impuso con cerca del 70 % de los votos.
En su primera comparecencia tras ser confirmado como alcaldable, Pisarello defendió la necesidad de buscar “todas las formas de cooperación y entendimiento” entre fuerzas progresistas, con el objetivo de construir una alternativa sólida en Barcelona. Según explicó, su intención es iniciar una ronda de contactos con partidos políticos, movimientos sociales, entidades vecinales y colectivos culturales para evaluar posibles fórmulas de colaboración.
El dirigente de los Comuns no descarta ninguna opción: desde acuerdos programáticos hasta candidaturas conjuntas, aunque reconoce que los pactos electorales son complejos y requieren discreción. También dejó claro que el diálogo no se limitaría a las fuerzas tradicionalmente aliadas, sino que incluiría conversaciones con el actual alcalde, Jaume Collboni, líder del PSC en la ciudad.
Relación con el PSC: diálogo, pero con condiciones
Uno de los elementos más llamativos del planteamiento es la inclusión del PSC en el hipotético frente. Pisarello aseguró que está dispuesto a hablar con los socialistas, aunque advirtió que las “exigencias” hacia ellos serían mayores, en referencia a las discrepancias políticas existentes entre los Comuns y el actual gobierno municipal.
El contexto político entre ambas formaciones ha sido tenso desde el final del mandato compartido durante la etapa de Ada Colau, y la posibilidad de reconstruir puentes dependerá de la capacidad de encontrar puntos comunes en políticas urbanas, vivienda o modelo de ciudad.
Primeras reacciones: rechazo desde ERC
La propuesta no ha tardado en generar respuestas. Desde ERC, la secretaria general y líder republicana en Barcelona, Elisenda Alamany, rechazó la idea de un frente amplio basado en la suma de siglas, defendiendo que su partido apuesta por proyectos con identidad propia y mensajes claros para el electorado.
Por su parte, la CUP mantiene una posición prudente y continúa explorando fórmulas propias junto a movimientos sociales, lo que anticipa un escenario complejo para cualquier intento de lista unitaria.

























































































































































































Tu opinión
Existen unas normas para comentar que si no se cumplen conllevan la expulsión inmediata y permanente de la web.
EM no se responsabiliza de las opiniones de sus usuarios.
¿Quieres apoyarnos? Hazte Patrón y consigue acceso exclusivo a los paneles.