El activista español Saif Abukeshek y su compañero brasileño Thiago de Ávila permanecerán dos días más bajo custodia de las fuerzas de seguridad de Israel tras su detención el pasado jueves en aguas internacionales a bordo de la Flotilla Global Sumud rumbo a la Franja de Gaza, según ha determinado este domingo un tribunal de la ciudad israelí de Ashkelon.
La ONG Adalah, que se encarga del asesoramiento legal de los activistas, ha confirmado en un comunicado la prórroga de las detenciones hasta el próximo martes; una decisión más laxa en relación a la petición inicial de la Fiscalía israelí, que solicitaba una extensión de cuatro días.
Los fiscales israelíes han acusado a Abukeshek y a De Ávila, pero nunca de manera formal, según Adalah, de “colaborar con el enemigo en tiempos de guerra, contactar con un agente extranjero, pertenencia a una organización terrorista y transferir bienes a una organización terrorista”, en referencia al movimiento islamista palestino Hamás.
Las dos abogadas de Adalah que llevan el caso, Hadil Abu Salí y Lubna Tuma, argumentaron ante el tribunal que todo el proceso judicial contra los activistas “es fundamentalmente defectuoso e ilegal” porque no existe base legal para la aplicación extraterritorial de estos delitos dado que ambos activistas fueron detenidos en aguas internacionales.
Para Adalah, el proceso no es más que una “medida de represalia contra líderes activistas humanitarios” y han exigido la liberación “inmediata e incondicional” de ambos tras recordar que, según declararon los dos detenidos durante un interrogatorio previo, fueron víctimas de “graves abusos físicos que constituyen tortura, incluyendo palizas, aislamiento y haber sido mantenidos con los ojos vendados durante días en alta mar”.
La organización insiste en que la detención de Abukeshek y De Ávila debe analizarse en el contexto de la interceptación de la Flotilla Global Sumud, que navegaba rumbo a la Franja de Gaza con el objetivo de denunciar la situación humanitaria en el enclave palestino y trasladar ayuda. Los activistas fueron retenidos después de que las fuerzas israelíes abordaran la embarcación en aguas internacionales, un extremo que la defensa considera clave para cuestionar la legalidad del procedimiento abierto contra ellos.
Adalah subraya que el Estado israelí solo ha presentado ahora mismo “sospechas de delitos” y en ningún caso cargos formales contra los dos activistas, que viven ahora mismo sometidos a “constante interrogatorio” y a un régimen de aislamiento en la cárcel de Shikma, también en Ashkelon, donde “continúan su huelga de hambre en protesta por su detención ilegal y los malos tratos recibidos”.
La ONG sostiene que la prolongación de la custodia, aunque inferior a la solicitada inicialmente por la Fiscalía, mantiene a ambos activistas en una situación de vulnerabilidad jurídica y física. Sus representantes legales reiteran que no se han presentado pruebas suficientes para justificar la continuidad de la detención y reclaman que se ponga fin de inmediato a un proceso que, a su juicio, carece de fundamento legal y responde a una actuación punitiva contra quienes participaron en una iniciativa humanitaria internacional.

























































































































































































Tu opinión
Existen unas normas para comentar que si no se cumplen conllevan la expulsión inmediata y permanente de la web.
EM no se responsabiliza de las opiniones de sus usuarios.
¿Quieres apoyarnos? Hazte Patrón y consigue acceso exclusivo a los paneles.