El Gobierno ha anunciado este martes que ha ordenado prorrogar 15 días los controles fronterizos en las conexiones aéreas y marítimas con Italia, en respuesta a la medida adoptada previamente en este sentido por el Ejecutivo de Giorgia Meloni a raíz de la entrada masiva de migrantes a Ceuta.
Según ha informado el Ministerio del Interior, España ha comunicado este martes a la Unión Europea la decisión de prorrogar durante 15 días los controles fronterizos, que fueron reintroducidos el pasado 8 de agosto.
El Gobierno considera que se mantienen las circunstancias que motivaron la adopción de esta medida, por lo que ha decidido prolongarla hasta el próximo 8 de octubre, “sin perjuicio de que un cambio de dichas circunstancias pueda aconsejar una modificación del plazo previsto”.
De esta forma, los controles continuarán aplicándose durante el nuevo periodo establecido por el Ejecutivo, después de que las autoridades españolas consideren que siguen presentes los motivos que llevaron inicialmente a su reintroducción. La medida afecta a las conexiones aéreas y marítimas con Italia y se enmarca en las decisiones adoptadas por ambos países en relación con la circulación de personas dentro del espacio europeo.
La prórroga ha sido comunicada a las instituciones comunitarias de acuerdo con los procedimientos previstos para la reintroducción temporal de controles dentro del espacio Schengen. La decisión española responde también a los pasos adoptados por las autoridades italianas, que previamente habían anunciado la continuidad de sus propios controles sobre las personas procedentes de España.
Previamente, el Gobierno de Italia había anunciado su decisión de prorrogar otros 15 días la suspensión del acuerdo de Schengen de libre circulación, por lo que seguirá sometiendo a controles fronterizos a personas procedentes de España.
La medida italiana mantiene así durante otros 15 días las restricciones y comprobaciones establecidas para las llegadas desde territorio español. Roma había justificado la introducción de estos controles por razones relacionadas con la seguridad y con la situación migratoria, después de los acontecimientos registrados en Ceuta.
La decisión, adoptada por el ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, supone “la extensión de los controles fronterizos por tierra y aire”, ante lo que Roma considera una necesidad debido a los “altos riesgos de seguridad interna, además de la potencial amenaza de infiltración terrorista”.
De esta manera, España e Italia mantienen temporalmente los controles en sus conexiones pese al principio general de libre circulación establecido en el espacio Schengen. Ambos gobiernos han optado por prolongar durante otros 15 días las medidas extraordinarias mientras consideran que persisten las circunstancias de seguridad que llevaron a su adopción.
En el caso español, la prórroga estará vigente hasta el próximo 8 de octubre, aunque el Ejecutivo deja abierta la posibilidad de revisar ese plazo si se produce un cambio en las circunstancias. España e Italia mantienen así los controles fronterizos temporales mientras evalúan la evolución de la situación y los factores de seguridad que motivaron su reintroducción.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































