El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, ha afirmado que Argentina “no tiene capacidad” para tomar el control de las islas Malvinas y que, en cambio, Reino Unido está capacitado para defender el archipiélago.
“Esto no es 1982. Los argentinos carecen de la capacidad para tomar las islas Falkland. Nosotros tenemos la capacidad de defenderlas”, ha afirmado Streeting en una entrevista publicada por ‘The Sun on Sunday’.
Así, ha reprochado al presidente argentino, Javier Milei, la difusión de “la misma propaganda falsa de siempre” al afirmar que las islas pertenecen a Argentina.
“Lo que hemos visto del presidente de Argentina es lo mismo que oímos de los argentinos año tras año: quejarse de las Falkland (Malvinas), diciendo que son suyas”, ha apuntado Streeting.
“Este asunto se resolvió en 1982, y sigue siendo la voluntad firme de los habitantes de las islas Falkland, la inmensa mayoría de los cuales, como saben, eligen ser británicos, y nosotros lo apoyamos”, ha resaltado el responsable británico de Defensa.
El ministro ha respondido con un rotundo “Sí” a la pregunta de si Reino Unido tiene capacidad para proteger militarmente las islas si Argentina enviara buques de guerra. Streeting ha insistido en que Londres dispone actualmente de los medios necesarios para garantizar la defensa del territorio ante una eventual escalada militar. Las declaraciones han vuelto a situar en primer plano la histórica disputa de soberanía entre Reino Unido y Argentina.
Las palabras de Streeting se producen después de que el presidente argentino, Javier Milei, volviera a defender la soberanía argentina sobre las Malvinas durante su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas. Milei criticó además a la ONU por, según afirmó, “mirar hacia otro lado con la causa”.
Argentina mantiene desde hace décadas su reclamación de soberanía sobre las islas Malvinas, mientras Reino Unido defiende el derecho de los habitantes del archipiélago a decidir su estatus político. Londres sostiene que la voluntad expresada por los isleños respalda la continuidad del territorio bajo soberanía británica, una posición que Buenos Aires rechaza dentro de su reivindicación histórica sobre las islas.
La disputa tuvo su episodio más grave en 1982. La guerra comenzó el 2 de abril de ese año, cuando la dictadura argentina ordenó la invasión del archipiélago. Reino Unido respondió con el envío de una fuerza militar al Atlántico Sur para recuperar el control de las islas.
El conflicto se cobró la vida de 255 militares británicos y alrededor de 650 combatientes argentinos. Argentina tuvo que retirarse tras poco más de dos meses de enfrentamientos ante el avance de las fuerzas británicas, que recuperaron el control del archipiélago.
Más de cuatro décadas después de aquella guerra, la soberanía de las Malvinas continúa siendo objeto de disputa diplomática. Argentina mantiene su reclamación sobre el territorio, mientras Reino Unido sostiene que seguirá respaldando la voluntad de los habitantes de las islas y asegura que dispone de capacidad militar para defenderlas.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































