La exconsejera de Justicia e Interior y responsable de Emergencias de la Generalitat Valenciana Salomé Pradas, investigada por la gestión de dana que dejó 233 muertos el 29 de octubre de 2024 ha rehusado este lunes hacer valoraciones sobre el comportamiento entre otros de José Manuel Cuenca, el ex jefe de Gabinete de Carlos Mazón, quien le pidió que no ordenara confinamientos aquel día, pero ha soltado: “Si yo le hago valoraciones personales de lo que me parece que hicieron o dijeron algunos y algunas ese día, no tenemos tiempo en toda la tarde”.
Lo ha dicho en la comisión del Congreso que investiga la gestión de la catástrofe justo después de que el diputado de Sumar Nahuel González le preguntase qué le pareció el “tono autoritario y condescendiente” con el que Cuenca le dijo, por escrito: “Salo, de confinar, nada”.
Aunque inicialmente Pradas ha dicho que no iba a contestar a los comisionados acogiéndose a su derecho a guardar silencio, dada su condición de investigada, al final se ha animado a hacerlo, igual que sucedió en su primera comparecencia ante este órgano parlamentario.
La diputada de Compromís, Agueda Micó, ha intentado, sin éxito, que Pradas hablara señalándole que Cuenca y Mazón “jugaron a taparse el uno al otro dejándola a ella sin protección”. “Usted les está tapando y no lo entiendo”, le ha llegado a decir Micó quien ha pronosticado que la exconsellera “acabará en la cárcel” mientras Mazón y Cuenca “se irán de rositas en una cuestión en la que ellos también son responsables”.
La compareciente se ha animado a empezar a hablar después de que Mikel Otero, de Bildu, le echara en cara que los “errores, mentirijillas, burdos intentos de manipulaciones y mentiras gordísimas” que, a su juicio, incluyó en el escrito de consideraciones que dejó a la comisión en su anterior comparecencia.
“Su actitud demuestra que realmente de lo que se está preocupando no es de las víctimas sino de su propia estrategia en los juzgados”, le ha afeado Otero.
“No quiero tapar a nadie, quiero que se sepa la verdad de absolutamente todo por las víctimas. Siempre he dicho lo mismo, no puedo decir algo diferente de lo que siempre he dicho y dejado por escrito. No puedo cambiar la versión porque es lo que yo viví”, le ha dicho más adelante a Josep María Cervera, de Junts.
HAY VÍDEOS DE TODO
Pradas ha defendido que ha “colaborado, aportado documentos, WhatsApp y audios” al juzgado, entre ellos un audio que envió a Cuenca en el que le exponía “las medidas” que ya habían adoptado y cuyo envío coincidió con el del primer Es-Alert de las 20.11 horas. Según le ha dicho al diputado de Sumar Alberto Ibáñez, no tiene “ningún problema” en entregar ese audio a la comisión.
“Hay vídeos de todas las horas, desde la mañana hasta la noche. Hay un vídeo de las siete y diez de la tarde, que es cuando se habla del Es-Alert. Hay un técnico que dice que este manuscrito yo se lo doy a las 19.45, donde están los dos Es-Alerts que se lanzaron”, ha relatado Pradas, blandiendo un folio escrito por ella misma.
En otros puntos se ha mostrado más huidiza, como cuando ha indicado que las decisiones las tomada “el Cecopi” –sin especificar quién en concreto–, en función de la información que les daba el Comité de seguimiento del riesgo.
Teresa Jordà le ha preguntado por qué si a las 16.28 ella ya sabía que había al menos una víctima mortal, y a las 17.01 era conocedora de había aproximadamente 100 personas pendientes de rescate, el Es-Alert no se envió hasta las 20.11, pero no obtenido respuesta. “El silencio es un derecho, pero no es una explicación y las víctimas necesitan explicaciones”, le ha avisado la diputada.
SÓLO SE AUSENTABA PARA ASEARSE
Ibáñez le ha preguntado si le parece bien que Mazón se fuera a su casa a la una de la madrugada, máxime cuando ella no se fue a dormir, pero ella ha respondido que eso lo tendrá que responder el expresidente. Eso sí, ha aprovechado para recordar cuál fue su actuación esos días.
“Yo me retiré un intervalo de dos horas pero no me fui a casa hasta el cuatro día, sólo salía a asearme y volvía en un ratito”, ha relatado, insistiendo en que estuvo “ocupada y preocupada desde el primer momento” y que actuó “junto al Cecopi” con la información que tenían, en un foro en el que, ha remarcado, sí estuvo “toda la tarde” el presidente de la Diputación de Valencia, Vicente Mompó.
Además, la compareciente ha vuelto a responsabilizar a organismos estatales de falta de información. Así, ha apuntado que la Aemet “seguía hablando de 220 litros cuando ya habían caído 800” y que, en una comunicación de poco antes de las 17.00 horas la Confederación Hidrográfica del Júcar decía que “el Poyo iba seco”.
La exconsellera ha asegurado que desde esa mañana, “antes de incluso de ser la directora institucional del plan”, estuvo “preocupada y al pide el cañón”, pero que le ponían “el foco en la Ribera Alta”. “La Confederación jamás informó, pese a haber un caudalímetro, de que se estaba desbordando el Magro en Utiel-Requena”, ha reiterado.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































