Letonia, un país báltico de alrededor de 1,5 millones de electores, vota hoy un nuevo Parlamento en unas elecciones marcadas por la sombra de Rusia, el coste de la vida y la caída de un Gobierno tras el estallido de dos drones en el este del país. Esta guía está pensada para quien no sepa nada de Letonia: cómo se vota, quién es quién, qué prometen los partidos y qué se juega esta noche.
Un país pequeño en la frontera con Rusia
Letonia es la república báltica central, entre Estonia y Lituania, y comparte frontera con Rusia y Bielorrusia. Fue anexionada por la Unión Soviética y recuperó la independencia en 1991; desde 2004 pertenece a la Unión Europea y a la OTAN. Es el más pobre de los tres países bálticos, aunque lleva años acortando distancias, y esconde grandes desigualdades internas: en torno a Riga el PIB por habitante alcanza el 101 % de la media europea, pero en el resto de regiones no pasa del 50 %. La más castigada es Latgale, en el este, con mayoría rusohablante y una población que se vacía.
Los rusohablantes suponen alrededor del 35 % de la población, pero ya no votan como bloque. Durante años se agruparon tras Saskaņa («Armonía»), que ganó varias elecciones sin llegar nunca a gobernar y quedó fuera del Parlamento en 2022; hoy ese electorado se reparte entre formas distintas de populismo y también entre partidos de corte económico y social.
El poder ejecutivo lo ejerce el primer ministro, que sale siempre de una coalición, porque ningún partido se acerca a la mayoría absoluta. El jefe del Estado es el presidente, Edgars Rinkēvičs, elegido por el propio Parlamento en 2023, con funciones sobre todo representativas pero con un papel clave: es quien propone al candidato a formar Gobierno.
Cómo se vota en Letonia
El Parlamento, la Saeima, tiene 100 escaños y se renueva cada cuatro años. El reparto es proporcional con el método Sainte-Laguë y una barrera nacional del 5 % de los votos emitidos: quien no la supere se queda sin representación, aunque sea por unas décimas. Es lo que le ocurrió en 2022 a Por el Desarrollo (Attīstībai/Par!), que se quedó en el 4,96 %.
El país se divide en cinco circunscripciones, a las que se asignan los escaños según el censo: Riga (38, dos más que en 2022, e incluye el voto del extranjero), Vidzeme (26), Zemgale (13), Latgale (12, una menos) y Kurzeme (11, una menos). Las listas son abiertas: el elector puede marcar un «a favor» verde junto a un candidato para subirlo y un «en contra» rojo para bajarlo, y los escaños de cada partido se asignan a quienes acumulan más apoyos netos.
Hay 14 listas en la papeleta de todo el país. Se pudo votar de forma anticipada desde el 28 de septiembre y, según la radiotelevisión pública LSM, la participación anticipada superó el 10 % el viernes. Hoy las urnas están abiertas, se esperan resultados parciales esta misma noche y los datos oficiales preliminares llegarán el domingo. En 2022 la participación final fue del 59,4 %.
La crisis de primavera que adelantó la campaña
Hasta hace cinco meses gobernaba Evika Siliņa, de Nueva Unidad, que había sucedido en 2023 a Krišjānis Kariņš tras el escándalo de sus vuelos privados. Su coalición saltó por los aires cuando dos drones estallaron en el este de Letonia, durante la guerra de Ucrania. Siliņa destituyó al ministro de Defensa, Andris Sprūds, de Los Progresistas, y ese partido retiró su apoyo. Siliņa dimitió el 14 de mayo y Nueva Unidad, que era el mayor grupo del Parlamento y esperaba nombrar al sucesor, había deteriorado tanto la relación con sus socios que el presidente acabó proponiendo a otro.
Ese otro fue Andris Kulbergs, hasta entonces un opositor poco conocido de Lista Unida, que asumió como primer ministro el 28 de mayo al frente de una coalición de cuatro partidos: Lista Unida, Nueva Unidad, Alianza Nacional y Verdes y Campesinos. Con un mandato de apenas cinco meses, el verano ha sido para él una prueba de acceso a un mandato completo.
Tendencias: el ascenso de Lista Unida y el hundimiento de Nueva Unidad
El promedio de las dos últimas encuestas de septiembre, la de SKDS para la televisión pública LTV y la de Latvijas Fakti, deja a Lista Unida claramente primera con el 23,3 %, diez puntos por delante de su perseguidor. Detrás hay un grupo muy compacto: Letonia Primero (13,1 %), Poder Soberano (11,4 %) y Los Progresistas (11,3 %), separados por menos de dos puntos, y después Alianza Nacional (8,8 %), Verdes y Campesinos (8,6 %) y Nueva Unidad (6,5 %). Los porcentajes excluyen a indecisos y abstencionistas, que es como se computa la barrera del 5 %.
La película de los últimos meses es muy clara. En marzo Lista Unida tenía un 10,6 % en SKDS y hoy ronda el 23 %: el salto coincide con la entrada de Kulbergs en el Gobierno. En sentido contrario, Nueva Unidad, que ganó las elecciones de 2022 con un 18,9 %, ha pasado del 11 % al 6,8 %, y Alianza Nacional, que lideró los sondeos a finales de 2024, bajó hasta el 6,7 % en agosto antes de recuperarse algo. Poder Soberano alcanzó su máximo en agosto, con un 17,1 % en SKDS, y Los Progresistas han caído en septiembre a su peor dato desde marzo.
| Partido | Mar | May | Jun | Ago | Sep |
|---|---|---|---|---|---|
| Lista Unida | 10,6 | 11,5 | 17,1 | 23,6 | 22,7 |
| Letonia primero | 14,6 | 14,9 | 15,0 | 12,2 | 13,3 |
| Poder Soberano | 10,6 | 10,0 | 13,8 | 17,1 | 14,1 |
| Los Progresistas | 12,6 | 14,9 | 12,1 | 14,1 | 10,2 |
| Alianza Nacional | 11,8 | 8,2 | 9,5 | 6,7 | 8,7 |
| Verdes y Campesinos | 7,4 | 8,7 | 6,9 | 3,8 | 6,5 |
| Nueva Unidad | 11,0 | 11,3 | 7,3 | 7,0 | 6,8 |
Las dos encuestas coinciden en lo grueso pero discrepan en dos puntos importantes. Poder Soberano vale un 14,1 % para SKDS y solo un 8,7 % para Latvijas Fakti, una diferencia que decide si es la segunda fuerza o la cuarta. Y Verdes y Campesinos se queda en un 6,5 % en SKDS pero sube al 10,6 % en la otra encuesta. Con siete partidos por encima de la barrera y dos más rondando el 3,5 %, cualquier error de unas décimas puede cambiar quién entra en el Parlamento.
Quién es quién: candidatos y programas
Estos son los 14 partidos y alianzas en la papeleta, ordenados según el promedio de encuestas. Los siete primeros son los únicos que pasan hoy el umbral del 5 % en los sondeos. Antes de leerlos conviene un aviso que hace el propio medio público letón: casi todos los programas prometen más sanidad, mejores empleos y más defensa, lo que no es una posición política. Lo que distingue a cada partido son las medidas concretas, y por eso nos fijamos sobre todo en ellas.
Es una alianza de tres fuerzas regionales y verdes: el Partido Verde de Letonia, la Unión de Regiones de Letonia y el Partido de Liepāja. Su candidato a primer ministro, Andris Kulbergs, promete un «Gobierno eficaz y profesional». En 2022 obtuvo el 11,0 % y 15 escaños. Propone crear un Fondo de Desarrollo para administrar los activos del Estado, reducir al mínimo el tren Rail Baltica, un impuesto del 10 % para las microempresas, cuatro años de ventajas fiscales para los emigrantes que regresen y más adopciones y familias de acogida.
Es el vehículo de Ainārs Šlesers, empresario, constructor y exministro de Transporte y de Economía, que se ha reinventado en varios partidos y con frecuencia comparado con Donald Trump. En 2022 sacó el 6,2 % y 9 escaños. Promete a EE. UU. como aliado más cercano, un tipo del 10 % para autónomos, plusvalías e impuesto de sociedades, una central nuclear estadounidense, que la mitad de las compras militares sean norteamericanas, cancelar Rail Baltica y salir del Convenio de Estambul. Defiende «valores cristianos» y la elección directa del presidente. Es el partido que más puede condicionar las negociaciones de gobierno.
Poder Soberano se presenta junto a la Alianza de Jóvenes Letones, con Jūlija Stepaņenko al frente, concejala de Riga y exdiputada que ha pasado por varios partidos. No tiene escaños. Critica la ayuda a Ucrania y el aumento del gasto militar, y sus críticos la consideran prorrusa; Euronews la describe como aislada políticamente y sin opciones reales de entrar en un Gobierno. Propone una moratoria de cinco años a nuevos impuestos, abolir los impuestos sobre la vivienda, no financiar conflictos militares, abandonar Rail Baltica y el Pacto Verde europeo, recortar a la mitad el número de diputados, abolir el servicio militar y escuelas para las minorías lingüísticas.
Es la fuerza de centroizquierda, ecologista y liberal en lo social, que presenta lista conjunta con el Movimiento ¡Por! desde junio. Su candidato a primer ministro es Andris Šuvajevs y entre sus caras visibles está Andris Sprūds, el exministro de Defensa cuya destitución desencadenó la crisis. En 2022 sacó el 6,1 % y 10 escaños. Defiende las renovables, el Convenio de Estambul, un billete único mensual de transporte público con un 50 % de descuento para jóvenes, un salario mínimo de 2.100 euros para los docentes y un gasto de defensa de al menos el 5 % del PIB.
Es la fuerza nacionalista conservadora y atlantista, con un fuerte componente identitario. Su cabeza de cartel, Ilze Indriksone, es la ministra de Educación y Ciencia y diputada desde 2018. En 2022 obtuvo el 9,3 % y 13 escaños. Su programa tiene más adjetivos que cifras: más del 5 % del PIB en defensa, romper todos los lazos económicos con Rusia y Bielorrusia, fomentar la salida del país de ciudadanos rusos y de personas «desleales» y limitar las plazas universitarias para extranjeros a estudiantes de países de la UE, la OTAN y la OCDE.
Es el partido agrario y conservador, con fuerte arraigo rural. Presenta como candidato a primer ministro a Viktors Valainis, ministro de Economía y un perfil poco carismático pero reconocido incluso por sus rivales como trabajador. En 2022 obtuvo el 12,4 % y 16 escaños. Promete dedicar un 6 % del PIB a la sanidad y un 2 % a la universidad y la ciencia, una auditoría del gasto público que ahorre al menos 500 millones de euros, un salario mínimo de 1.250 euros, una pensión media de 1.000, IVA del 5 % en alimentos básicos y abolir el impuesto sobre la vivienda habitual.
Es el partido proeuropeo de centroderecha que ha dominado la política letona durante años, miembro del Partido Popular Europeo. En 2022 ganó con el 18,9 % y 26 escaños. Hoy paga la crisis de primavera: su candidato a primer ministro es Arvils Ašeradens, con Evika Siliņa como presidenta del partido y la ministra de Exteriores, Baiba Braže, encabezando la lista de Riga. Ha prometido un gasto de defensa del 5 % del PIB, del 6 % en sanidad, subir el salario mínimo hasta el 50 % del salario medio bruto y avanzar hacia un 3 % del PIB en investigación y desarrollo.
Por debajo del umbral
Es un partido liberal que se quedó a solo 0,04 puntos de entrar en 2022. Lo lidera Juris Pūce; su candidato a primer ministro, el eurodiputado Ivars Ijabs, ni siquiera se presenta. Propone 5 % del PIB en defensa, equilibrio presupuestario en 2030, un 2 % del PIB en I+D en 2030 y sueldos docentes un 20 % por encima del salario medio.
Detrás está el director de teatro Alvis Hermanis, que dejó un puesto en Alemania tras las críticas por sus posturas contra la inmigración. Pide cero inmigración de terceros países, voto de estilo irlandés, abolir la barrera del 5 % y la financiación pública de los partidos, un impuesto fijo del 10 % a microempresas, energía nuclear y unidades regionales de defensa voluntarias.
Fue el partido de los rusohablantes en 2022, con un 6,8 % y 11 escaños, pero su grupo parlamentario se ha desintegrado entre escándalos y hoy conserva 4 diputados. Su fundador, Aleksejs Rosļikovs, tiene orden de arresto y está en Bielorrusia; la lista de Riga la encabeza Svetlana Čulkova. Propone restablecer los lazos económicos con Rusia, abandonar las sanciones, declarar la neutralidad del Estado, ampliar el uso del ruso y abolir el estatus de «no ciudadano».
Durante años fue la lista más votada, sin gobernar nunca, y se quedó fuera del Parlamento en 2022 con un 4,8 %. Lo lidera Jānis Urbanovičs. Propone subir un 25 % las ayudas a la discapacidad, volver a la educación en lenguas minoritarias, nuevos impuestos a la riqueza, una autopista de cuatro carriles entre Riga y Liepāja, la electrificación del ferrocarril y un presidente elegido por los ciudadanos.
Es una escisión de Alianza Nacional liderada por Raivis Zeltīts, que se sitúa aún más a la derecha. Propone cerrar la frontera este a las entradas, desmontar las conexiones ferroviarias con Rusia y Bielorrusia, incentivar que los residentes de terceros países se vayan, un bono de pensión de 20.000 euros por cada hijo y subir entre un 30 y un 50 % los sueldos de la policía.
Lo encabeza Jānis Citskovskis, exjefe de la Cancillería del Estado. Irrumpió en 2018, se hundió en 2022 y vuelve sin sus figuras conocidas. Su programa, según LSM, no incluye una sola cifra, ni siquiera en los impuestos.
Aldis Gobzems, que firma ahora como «Arigo Toro», fue en 2018 la gran sorpresa de la política letona y llegó a recibir el encargo de intentar formar Gobierno. Hoy vive en España. Propone natalidad «radical»: familias numerosas exentas del IRPF, 5.000 euros por nacimiento, abolir los deberes escolares y rebajar las plusvalías al 15 %.
Los ejes de la campaña
Seguridad y Rusia. Letonia es el flanco oriental de la OTAN y la relación con Moscú explica en buena medida su anclaje occidental. Existe un consenso amplio en mantener el gasto militar cerca del 5 % del PIB, que el Ministerio de Finanzas sitúa este año en el 4,9 %, y en seguir apoyando a Ucrania. Las voces discordantes son Poder Soberano, que pide dejar de ayudar a otros Estados, y Estabilidad, que quiere levantar las sanciones y declarar la neutralidad. En el otro extremo, Alianza Nacional y Sol Naciente compiten por quién rompe más lazos económicos con Rusia y Bielorrusia.
Coste de la vida, impuestos y economía. Es el segundo gran asunto. El crecimiento es débil, el déficit público ronda el 3,3 % del PIB y los votantes citan los precios, la sanidad y las finanzas públicas. La competición se libra a golpe de rebajas fiscales: impuesto del 10 % para microempresas (Lista Unida y Cambiamos las reglas), 10 % para autónomos y plusvalías (Letonia Primero), moratoria fiscal de cinco años (Poder Soberano), IVA del 5 % en alimentos (Verdes y Campesinos) y abolir el impuesto sobre la vivienda habitual (varios partidos).
Rail Baltica. Este tren de alta velocidad que debe unir los países bálticos con Polonia y el resto de Europa se ha convertido en símbolo del gasto descontrolado. Letonia Primero y Poder Soberano quieren cancelarlo o abandonarlo y Lista Unida propone reducirlo al mínimo, mientras el Gobierno intenta recortar costes a las puertas de la votación.
Familia, género y valores. Letonia Primero ha propuesto este mes enmendar la Constitución para fijar que solo existen dos sexos y que el matrimonio es la unión de hombre y mujer, con el objetivo de cerrar la puerta al matrimonio homosexual. El debate sobre el Convenio de Estambul contra la violencia de género es otro campo de batalla: en otoño de 2025 el Parlamento aprobó retirarse y el presidente devolvió la ley a la Cámara, entre protestas de miles de personas. Los Progresistas lo defienden y Letonia Primero promete salir.
Lengua, ciudadanía y minoría rusa. La educación en lenguas minoritarias, el estatus de «no ciudadano» (el de residentes de larga duración sin nacionalidad letona) y el uso del ruso en los medios dividen a los partidos. A las puertas de la votación el Parlamento limitó los supuestos en que la radiotelevisión pública puede escribir en ruso, según LSM.
Regiones, despoblación y emigración. La falta de jóvenes y de buenos empleos domina las conversaciones en Latgale: un vecino de Daugavpils de 30 años lo resumía así a la agencia AFP. Varios partidos ofrecen incentivos al regreso de emigrantes (Lista Unida) y subsidios a la natalidad (Gobzems, Sol Naciente, Poder Soberano). Y Letonia Primero, Poder Soberano, Estabilidad, Armonía y Gobzems coinciden en pedir que el presidente sea elegido directamente por la ciudadanía.
Quién podría gobernar
Con los promedios de septiembre repartidos entre los siete partidos que superan la barrera, el reparto aproximado sería este: Lista Unida 28, Letonia Primero 16, Poder Soberano 14, Los Progresistas 13, Alianza Nacional 11, Verdes y Campesinos 10 y Nueva Unidad 8. Es un cálculo propio con el método Sainte-Laguë a escala nacional, solo orientativo: en la realidad los escaños se reparten por circunscripciones y los márgenes de error de las encuestas son amplios.
La mayoría absoluta está en 51 escaños. La coalición saliente (Lista Unida, Alianza Nacional, Verdes y Campesinos y Nueva Unidad) sumaría con el promedio unos 57, pero el resultado depende mucho de qué encuesta tenga razón: con los datos de SKDS rondaría los 55 escaños (50 si Nueva Unidad no supera el 5 %) y con los de Latvijas Fakti, los 60. No es de extrañar que Euronews y otros analistas vean poco probable que el cuatripartito se reedite tal cual. Una alternativa sería sustituir a Nueva Unidad por Letonia Primero (unos 65 escaños con el promedio) o por Los Progresistas (unos 62). Poder Soberano parte aislado.
La gran incógnita es si Lista Unida está dispuesta a pactar con Šlesers. Según un análisis publicado en Ucrania, Kulbergs ha descartado a tantas fuerzas que solo le quedarían como socios Letonia Primero o Los Progresistas, dos partidos casi opuestos. Esta noche conviene seguir tres cosas: si Nueva Unidad cruza la barrera, si Poder Soberano consolida su segundo puesto o se queda más atrás, y si Lista Unida puede sumar mayoría sin depender de Letonia Primero.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































