La Justicia estadounidense amplía la acusación contra el expresidente venezolano, detenido desde enero en Nueva York, por presuntas torturas a ciudadanos estadounidenses encarcelados durante su mandato.
La Justicia de Estados Unidos ha presentado una nueva acusación contra el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por presuntos delitos de tortura y violaciones de derechos humanos. La decisión amplía el procedimiento judicial que ya afrontaba por narcotráfico y otros delitos relacionados con el crimen organizado.
Según ha informado Associated Press, la nueva acusación se centra en los presuntos abusos cometidos contra ciudadanos estadounidenses que permanecieron detenidos en cárceles venezolanas durante los años de gobierno de Maduro. Las autoridades estadounidenses investigan la posible responsabilidad del exmandatario en estas prácticas.
Nuevas acusaciones por las torturas a ciudadanos estadounidenses
La investigación está relacionada con la detención de más de una docena de ciudadanos estadounidenses en Venezuela, algunos de los cuales denunciaron haber sufrido malos tratos durante su encarcelamiento.
Durante años, Washington acusó al Gobierno venezolano de utilizar la detención de ciudadanos extranjeros como instrumento de presión diplomática. Algunos de estos presos fueron posteriormente liberados mediante intercambios negociados entre ambos países.
La Fiscalía estadounidense también ha investigado la posible implicación de otros responsables vinculados al anterior Gobierno venezolano. Estas nuevas actuaciones judiciales amplían el alcance del proceso contra Maduro, que hasta ahora se había centrado principalmente en acusaciones relacionadas con el narcotráfico.
Maduro permanece detenido en Nueva York desde enero
Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron capturados el pasado 3 de enero de 2026 durante una operación militar estadounidense en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York.
Ambos permanecen recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn y se han declarado inocentes de los cargos que afrontan. El juicio por las acusaciones anteriores está previsto para el 1 de junio de 2027.
Paralelamente, la defensa de Cilia Flores ha solicitado su puesta en libertad bajo arresto domiciliario por motivos médicos, una petición a la que se opone la Fiscalía estadounidense.
Maduro, por su parte, ha cuestionado la legalidad de su captura y ha calificado su detención de secuestro, mientras que la Administración de Donald Trump ha defendido la operación que permitió trasladarlo a territorio estadounidense.
Desde su salida del poder, Venezuela está dirigida por la antigua vicepresidenta Delcy Rodríguez, que ha impulsado un acercamiento diplomático con Washington.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































