La precampaña de Ada Colau al frente del Frente Amplio ha arrancado con un veto de la Administración Trump. La exalcaldesa de Barcelona, cuya candidatura a las elecciones generales del 29 de noviembre se ha confirmado en medio de una convulsa negociación fallida con Podemos, ha denunciado que Estados Unidos le ha denegado la entrada a Puerto Rico por “motivos políticos”. La exactivista por la vivienda tenía previsto participar en Ciudades Valientes 2026, el encuentro sobre municipalismo organizado por la Liga de Ciudades que se celebrará los días 3 y 4 de noviembre. Y la explicación oficial trasladada es que las autoridades norteamericanas consideran que tiene intención de inmigrar al país, pese a que el resto de los miembros de su delegación ha obtenido sin problemas la autorización de viaje.
Tras recibir la negativa, Colau ha solicitado una entrevista con la embajada estadounidense en España para intentar que las autoridades reconsiderasen la decisión. Según ha explicado a elDiario.es, los funcionarios le han preguntado por sus antecedentes penales, posibles detenciones y viajes a Israel. La dirigente ha relatado que les ha explicado que su última visita al país se produjo en el marco de una misión humanitaria pacífica, la Flotilla Global Sumud, interceptada el pasado año por las fuerzas israelíes cuando transportaba ayuda a Gaza. Colau ha insistido en que carece de antecedentes penales y ha negado haber sido detenida formalmente.
Tras la entrevista, las autoridades le han solicitado el pasaporte para estudiar su caso. La resolución definitiva llegó el pasado domingo, cuando le devolvieron la documentación junto con la denegación de entrada. La candidata ha atribuido el veto a su activismo y ha calificado de “gravísimo” que la Administración de Donald Trump esté, según sus palabras, “bunkerizando las fronteras de forma arbitraria, autoritaria y antidemocrática”. También ha cuestionado la decisión por afectar a Puerto Rico, territorio bajo soberanía estadounidense, y ha denunciado que Washington actúa allí como una potencia colonizadora.
La noticia ha coincidido con el regreso de Colau a la red social X, cinco años después de anunciar que la abandonaba por tiempo indefinido. La exalcaldesa de Barcelona ha justificado su vuelta por la necesidad de disputar un espacio que, a su juicio, el algoritmo favorece al ruido y las mentiras de la derecha.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































