El titular de Transportes comunica su decisión tras los accidentes ferroviarios de Adamuz y Urda. Asegura que abandona el Gobierno por «responsabilidad política» y «por dignidad», y revela que tomó la decisión el mismo día de la última tragedia.
ÚLTIMA HORA | 3 de noviembre de 2026
Óscar Puente ha anunciado este martes su dimisión como ministro de Transportes y Movilidad Sostenible y su renuncia a formar parte de las listas del PSOE para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre.
El dirigente socialista ha justificado su decisión apelando a la responsabilidad política y a la dignidad personal e institucional, después de los dos graves accidentes ferroviarios registrados durante su etapa al frente del ministerio.
«Un ministro no puede continuar en su cargo con dos accidentes a sus espaldas», ha asegurado Puente, que ha reconocido que comunicó su decisión a su familia el mismo día del accidente ferroviario de Urda, ocurrido el pasado 28 de octubre.
Una dimisión por «responsabilidad política» y «por dignidad»
La decisión supone un cambio respecto a la posición que el ministro había mantenido públicamente durante los últimos días, cuando había defendido su continuidad al frente del departamento.
Puente ha señalado que su salida responde a una cuestión de responsabilidad política, diferenciando así la asunción de responsabilidades institucionales de las eventuales responsabilidades técnicas o judiciales que puedan determinar las investigaciones.
El hasta ahora titular de Transportes considera que la sucesión de dos accidentes ferroviarios de gran magnitud durante su mandato hace necesario que asuma personalmente las consecuencias políticas de lo sucedido.
Según ha explicado, la decisión no ha sido improvisada, sino que la había trasladado a su entorno familiar desde el mismo día de la tragedia de Urda.
Dos tragedias ferroviarias en menos de un año
La dimisión se produce tras los accidentes de Adamuz, en Córdoba, y Urda, en Toledo, que han situado la seguridad ferroviaria en el centro del debate político nacional.
El accidente de Urda, ocurrido el 28 de octubre, dejó al menos 69 fallecidos y numerosos heridos, convirtiéndose en una de las mayores tragedias ferroviarias de la historia reciente de España.
El siniestro tuvo lugar apenas nueve meses después del accidente de Adamuz, que también provocó decenas de víctimas mortales.
Ambas tragedias han desencadenado un intenso debate sobre los sistemas de seguridad, la gestión de las infraestructuras ferroviarias y las responsabilidades de las administraciones competentes.
Las investigaciones deberán determinar las causas concretas de los accidentes y las posibles responsabilidades derivadas de cada uno de ellos.























































































































































































































































































































































































































































































































































































































