La chispa: la «vía fiscal asturiana» y una CONECTA más barata
El presidente del Principado, Adrián Barbón, encendió la mecha esta misma semana al plantear una revisión de la denominada vía fiscal asturiana. La idea: actualizar los umbrales de renta que dan acceso a las deducciones autonómicas del IRPF para “que la simple subida de sueldos por la inflación no expulse a familias de clase media de los beneficios fiscales”. Barbón defiende que la coyuntura genera situaciones que considera «injustas» y sostiene que la vía fiscal se diseñó para concentrar las ventajas en las clases trabajadora y clases medias.
Las deducciones actuales alcanzan a unos 126.000 contribuyentes y suponen cerca de 100 millones de euros en beneficios fiscales. Cualquier retoque tiene un impacto presupuestario directo y político inmediato.
El otro guiño del PSOE: transporte
Como parte de su paquete de alivio del coste de la vida, Barbón ha anunciado que la tarjeta CONECTA rebajará su tope mensual provisional de 30 a 20 euros al mes provisionalmente durante tres meses, medida que el Consejo de Gobierno prevé aprobar «a la vuelta del verano». El título —financiado íntegramente con presupuesto autonómico— potencialmente beneficia a las 476.766 personas con tarjeta activa. En la práctica, un trabajador que cubra el trayecto Gijón–Oviedo (1,05 € por viaje, tres zonas) alcanzaría el tope tras una decena de idas y vueltas; el resto del mes, gratis. Es la variante más popular y menos polémica de las propuestas del PSOE; la fiscal, en cambio, ha abierto una crisis en la coalición de Gobierno.
La rebelión interna: IU-Convocatoria amenaza con romper
La propuesta chocó de inmediato con el socio de coalición. IU-Convocatoria por Asturias se opone frontalmente y advierte de que no habrá rebaja fiscal con sus votos, poniendo en el alero la aprobación de las cuentas autonómicas. La número dos de la formación, María José Miranda, resumió el malestar sin matices: no habrá bajada de impuestos con los votos de IU y la propuesta no encaja en un ejecutivo de izquierdas. «Esto es un gobierno progresista, no socio-liberal», sentenció.
El apoyo parlamentario de Somos tampoco acompaña. El pulso, que en apariencia versa sobre unos pocos tramos del IRPF, esconde en realidad un choque de fondo sobre el rumbo del Gobierno de coalición —PSOE e IU llevan gobernando juntos desde 2019— y sitúa el horizonte de los presupuestos de 2027 en terreno resbaladizo. La aritmética manda: en una Junta General de 45 escaños, el Ejecutivo no puede permitirse fugas en su propio bloque. Somos, capitaneado por Covadonga Tomé (ex-Podemos), tiene el diputado que desempata entre bloques (PP+Vox+Foro vs PSOE+CxAst).
La oposición: «llega tarde y se queda corto»
Si la izquierda de la coalición ve demasiada rebaja, la derecha la ve muy escasa y con retraso. El PP asturiano, que lleva años reclamando bajar impuestos y ha visto tumbadas todas sus proposiciones en la Junta, interpreta el giro de Barbón como una enmienda tácita a su propia gestión. Su presidente, Álvaro Queipo, ha condicionado abiertamente cualquier apoyo presupuestario a que el Principado profundice de verdad en el alivio fiscal, no lo maquille.
La receta del PP (Queipo)
• Deflactación del 5% en los tramos del IRPF y subida del +10% del mínimo personal y familiar.
• ITP al 0% en la compra de primera vivienda para jóvenes y descenso por tramos para el resto.
• Bonificación del 99% en el impuesto de Sucesiones.
Foro Asturias (Pumares)
El regionalismo asturiano lleva ejercicios reivindicando aliviar la carga fiscal como palanca para fijar población y ganar competitividad frente a comunidades vecinas. Desde Foro, la lectura es que Barbón termina asumiendo el diagnóstico ajeno, pero con una propuesta que consideran «poco ambiciosa». El mensaje implícito de PP y Foro es el mismo: «las ideas ya estaban sobre la mesa; ahora implementadlas de verdad».
Vox y el voto que puede volarlo todo: Covadonga Tomé
Vox se sitúa en el rechazo por la vía contraria a IU: no por exceso, sino por defecto. La formación ha llegado a registrar enmiendas a la totalidad contra los planteamientos fiscales del Ejecutivo por considerarlos «cosméticos e insuficientes», y reclama rebajas de mayor calado.
Pero la verdadera llave está en el Grupo Mixto. Covadonga Tomé —pediatra, exdiputada de Podemos (fue expulsada en 2024) y hoy portavoz de Somos Asturies— dispone de un voto que puede inclinar la balanza entre bloques. Ya ha avisado de que la reforma le parece «poco ambiciosa», de que apenas rozaría a las grandes rentas y de que no supeditará la negociación presupuestaria a una propuesta fiscal. Con su rechazo, el “alivio fiscal” de Barbón puede quedar bloqueado.
El movimiento que reordena el tablero de 2027
Lo que da a este pulso una dimensión estratégica es que, en enero de 2026, Tomé lanzó una propuesta de candidatura unitaria de la izquierda alternativa para las autonómicas de 2027, con la vista puesta en confluir con IU —a la que sitúa como la fuerza de mayor peso—, Podemos, Sumar, Izquierda Asturiana, Aína y Equo. «Ir dispersos sería un suicidio», resumió. Si ese acercamiento cuaja, el bloque a la izquierda del PSOE se podría consolidar en una sola lista, y la relación de fuerzas dentro del propio Gobierno (y frente a él) cambiaría por completo. El actual choque fiscal es también, leído en clave interna, un ensayo de esa recomposición.
Una de las fiscalidades más altas de España
La disputa no ocurre en el vacío. Asturias figura de forma recurrente entre las comunidades de régimen común con mayor presión fiscal, habitualmente en el entorno del cuarto puesto, por detrás de Cataluña y la Comunidad Valenciana. Con la escala de la Ley 3/2025, el tramo autonómico del IRPF alcanza un marginal máximo del 26%; sumado al tramo estatal, el marginal total para las rentas más altas supera el 52%. A ello se añade un Impuesto de Sucesiones y Donaciones autonómico señalado tradicionalmente como uno de los más gravosos.
Ranking de presión fiscal autonómica (régimen común, 2025)
Barra proporcional al nivel relativo de presión fiscal combinada (IRPF, Patrimonio, Sucesiones e ITP). Madrid, en el extremo opuesto, es la comunidad con menor carga.
La bomba de relojería demográfica
La fiscalidad asturiana no se puede leer sin su demografía. Asturias es la comunidad más envejecida de España, con un problema estructural que condiciona cualquier debate sobre ingresos y gasto público: menos cotizantes, más dependencia y una base fiscal que se estrecha año tras año. No es casual que tanto el PSOE (deducciones a la clase media) como el PP (ITP cero para jóvenes) enmarquen sus rebajas como herramientas para fijar población.
La emigración interior se dirige sobre todo a Madrid y Castilla y León. El Principado despliega su Plan Demográfico 2017-2027 para intentar revertir la tendencia.
El peaje del Huerna, el agravio permanente
Ningún debate asturiano sobre «lo que pagan los asturianos» se entiende sin el peaje del Huerna (AP-66), la principal conexión de la región con la meseta y uno de los peajes más caros por kilómetro de España: cruzarlo cuesta más de 16 euros y sube cada año. Es un agravio transversal que une a todo el arco político —con matices sobre a quién culpar— y que se cruza permanentemente con la queja por la carga fiscal.
2000
El Gobierno de Aznar (PP) prorroga la concesión de la AP-66 hasta 2050, sin licitación pública. Ese es el origen del conflicto.
Jul. 2025
La Comisión Europea dictamina que aquella prórroga vulneró la normativa comunitaria de contratación pública y avisa a España: o rectifica o el caso irá al TJUE, con posibles sanciones.
Nov. 2025
El Principado aprueba una acción de nulidad contra el Estado para tumbar la prórroga. El expediente incorpora un estudio jurídico impulsado por Covadonga Tomé, reconocido públicamente por el Ejecutivo —un detalle que ilustra cómo la diputada del Mixto pesa dentro y fuera del Gobierno.
Hoy
El Gobierno central (PSOE) mantiene el peaje mientras se resuelven los procesos, aunque subraya que lo ha bonificado (más de 58,5 millones de ahorro acumulado desde 2018). Para la oposición asturiana, es la prueba de la contradicción de un PSOE que gobierna en Oviedo y en Madrid.
2027 asoma en el horizonte
El «alivio fiscal» de Barbón ha destapado, en realidad, las tensiones preelectorales en una comunidad que en 2023 se quedó a 700 votos de cambiar de bloque. Un PSOE que busca oxígeno electoral con medidas de coste de vida; un socio de IU-Convocatoria dispuesto a plantarse hasta hacer descarrilar los presupuestos; una oposición de PP y Foro que reclama profundizar en las rebajas e ir más lejos; y una Covadonga Tomé cuyo voto decide y cuya estrategia de unidad con IU (o su divergencia) puede redibujar el mapa de la izquierda antes de 2027.
Las elecciones de 2027 serán, sin duda, unas de las más interesantes del país. El Partido Socialista se juega mantener uno de sus feudos y la resistencia de la izquierda en un entorno conservador, mientras el PP aspira a conseguir en el Principado algo similar a lo que Juanma Moreno o María Guardiola lograron en Andalucía y Extremadura: dar un vuelco histórico que cambie por completo las políticas astures.

























































































































































































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