El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, cree que si el PNV apoyó la salida de Mariano Rajoy por los casos de corrupción, ahora debería actuar de la misma forma con Pedro Sánchez. En este contexto, los populares preparan un movimiento político en el Senado que interpretan como un ensayo de una futura moción de censura.
El PP someterá el próximo miércoles a votación una iniciativa en el Senado que pondrá a prueba a los socios parlamentarios del Gobierno, especialmente a Junts y al PNV. La formación de Feijóo considera que ambos partidos deberán retratarse públicamente ante la situación política y judicial que afecta al Ejecutivo.
Desde Génova recuerdan que llevan tiempo estudiando la posibilidad de presentar una moción de censura instrumental con el objetivo de convocar elecciones anticipadas. Sin embargo, la dirección popular sostiene que no quiere dar un paso que pueda fortalecer a Sánchez si no existen apoyos suficientes para sacar adelante la iniciativa.
En el PP conviven dos posiciones. Algunos dirigentes defienden la necesidad de presentar la moción aunque fracase, priorizando el impacto político y simbólico del movimiento. Otros sectores creen que una derrota parlamentaria serviría para reforzar al presidente del Gobierno y prefieren esperar a que aumente el desgaste político y judicial.
La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el caso Plus Ultra ha intensificado el debate interno sobre la conveniencia de activar una moción de censura. Los populares consideran que la investigación judicial abre un escenario político inédito y creen que la presión sobre los socios del Ejecutivo irá en aumento en las próximas semanas.
El movimiento del PP se concretará en una moción registrada en el Senado, donde los populares cuentan con mayoría absoluta. El texto insta al Gobierno a “asumir sus responsabilidades políticas” y a facilitar “la formación de un nuevo Gobierno que cuente con el respaldo de una mayoría social y parlamentaria”.
En la dirección popular comparan esta estrategia con la proposición no de ley impulsada anteriormente por Junts para exigir una cuestión de confianza a Sánchez. El objetivo ahora es comprobar si algunos socios están dispuestos a distanciarse realmente del Ejecutivo o si mantendrán su apoyo parlamentario.
Feijóo evita por el momento negociar directamente con Carles Puigdemont y mantiene una relación fría con el PNV. Por ello, el líder popular ha optado por lanzar mensajes públicos constantes recordando que solo necesita cuatro votos más para presentar una moción de censura viable.
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, ha asegurado que “las palabras sin hechos no sirven de nada” y ha emplazado a los socios del Gobierno a decidir “si están con la democracia o con Sánchez”. Desde el partido sostienen que las formaciones que apoyan al Ejecutivo han expresado malestar por los escándalos, pero continúan respaldando al presidente en las votaciones parlamentarias.
Miguel Tellado endureció además el discurso del PP contra los aliados del Gobierno, acusándolos de sostener la “putrefacción” del sanchismo. El dirigente popular pidió a los socios parlamentarios que rompan definitivamente con el Ejecutivo y apoyen un cambio político en España.
La votación prevista en el Senado será interpretada por el PP como una prueba política clave para medir la disposición real de Junts y del PNV a facilitar un cambio de Gobierno. En Génova admiten que la moción sigue sin tener los apoyos suficientes, pero creen que el escenario político puede evolucionar rápidamente si continúa aumentando la presión judicial y parlamentaria sobre el Ejecutivo.

























































































































































































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