Interview:
Syriza 28.3 (+0.4)
ND 26.4 (+1.2)
Potami 5.5 (+1.3)
GD 5.1 (+0.3)
KKE 4.1 (-0.9)
PASOK 4.1 (-1.0)
Papandreu 2

ProRata:
SYRIZA 31
ND 25.5
KKE 5.5
Potami 5.5
G Dawn 4.5
PASOK 3
Ind Grks 2
Papandreou 1.5
Indecisos 18

Public Issue:
Syriza 38%
ND 30%
PASOK 5,5%
Am. Dorado 5,5%
To Potami 7%

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Invitado
4 años atrás

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DORAEM0ND
DORAEM0N (@doraemon)
Miembro
5 años atrás

A los partidos de ámbito autonómico no les perjudicaría, tipo CiU o PNV, ya que estos obtienen más o menos los escaños que les corresponde en proporción (es por comparación con los perjudicados, por lo que parece que se les beneficie, cuando en realidad no es así). A los partidos de este tipo no tan potentes (tipo ERC hasta los últimos años, Compromís, BNG, CHA o PA) podría incluso beneficiarles. Con las estimaciones sobre las últimas elecciones, creo que sólo Nafarroa Bai salía perjudicado de entre los partidos pequeños. A quien sí perjudicaría sería a los grandes partidos (PP y PSOE, y ahora mismo también a Podemos), que son los grandes beneficiados del actual sistema, y favorecería en su lugar a los verdaderamente perjudicados, que son los partidos nacionales con menos de un 10-15% de voto (IU, UPyD, Cs, Equo, Vox…).
Hay que tener en cuenta que no sería necesario presentar una 53ª lista, con 70 escaños. Los escaños obtenidos por cada formación con la suma de sus votos en todas las circunscripciones, se pueden repartir entre las listas de esa formación en cada provincia según el número de votos obtenido en cada una de ellas.
Lo de la reducción de escaños en cada provincia, teniendo en cuenta que hay 50 provincias, para 70 escaños, no sería demasiado significativo, y se recuperarían además por este medio. Si el mínimo se mantiene en 2 y se reparte por el resto mayor, perjudicaría en un primer momento sobre todo a las provincias más grandes. Es decir, las de 2 o 3 escaños se quedarían igual, una de 5 escaños se quedaría en 5 escaños o como mucho bajarían a 4. Las de 12 a 16 sí que podrían perder 2, y serían sobre todo Madrid y Barcelona las que más perdieran, porque son las que con más frecuencia aparecen en el reparto de escaños por provincia más allá del mínimo. En cualquier caso, la elección de 70 escaños a nivel nacional corregiría de sobra la desproporcionalidad mayor que habría por la adjudicación de menos escaños. Y además estos escaños se reparten después entre las listas provinciales de la formación también de forma proporcional, las provincias más grandes (las más perjudicadas por la reducción de escaños) serían también después, con mayor probabilidad, las que recuperarían a sus representantes, con lo cual no variaría demasiado el peso de ninguna provincia en el cálculo final.
La Universidad de Granada si no me acuerdo mal planteaba hacer esto aumentando el número de diputados a 400 (repartiendo los 350 como ahora, más 50 escaños extra a nivel nacional), pero según análisis hechos sobre distintos escenarios de voto, podría alcanzarse la proporcionalidad nacional holgadamente manteniendo el número de escaños actual.

PetitCitoyen
PetitCitoyen (@petitcitoyen)
Miembro
5 años atrás

Es verdad, no me había fijado que son las presidenciales, y mira que en la wed lo pone claro, voy a tener que ir al oculista xD.

De todas formas en las generales de 2001 se aprecia esta victoria con bastante diferencia respecto al segundo de los socialdemócratas (41% en comparación con el segundo partido) pero a partir del 2005 los socialdemócratas no han hecho más que bajar en picado, y lo siguen haciendo pese a tener ya poco margen de bajada, porque es imposible que sino diría que de aquí a un par de años me los veo en el -10%, es algo sorprendente lo de los polacos.

Argyros15
Argyros15
Invitado
5 años atrás

Ahora (en realidad desde hace unos cuantos años) están apareciendo lo que llamaríamos "prorrusos de derechas" en Polonia. La socialdemocracia, al contrario, cuando gobernó fue más bien antirrusa y pro OTAN-UE (de hecho, fue Kwaśniewski el que hizo entrar a Polonia en la OTAN). Puede que en Polonia haya todavía algún dinosaurio comunista nostálgico que defiende a la URSS, pero los socialdemócratas no. El tema, para mí, es que el espacio político que hace un par de años ocupaba el SLD (es decir el espacio del pro-europeísmo progresista y liberal), hoy lo ocupa Platforma Obywatelska, que es el más votado en las áreas occidentales y norteñas del país (parte del Imperio Alemán antes de 1919), mientras que la porción oriental del país (parte del Imperio Ruso antes de 1919), sigue siendo más rural, tradicionalista, ligada a los valores religiosos y euroescéptica, en donde el partido dominante es Ley y Justicia (PiS), pero que también es caldo de cultivo para otros partidos euroescépticos menores como Kongres Nowej Prawicy ("Congreso de la Nueva Derecha", liberales libertarios, conservadores en lo social, anti-UE), que en las últimas elecciones para el Parlamento Europeo consiguieron 4 escaños, o Samoobrona ("Autodefensa", populistas de centro, euroescépticos, prorrusos, estatistas en lo económico), y otros menores, más ligados a ideologías fascistas, como "Ruch Narodowy" y "Restauración Nacional Polaca". Lo cierto es que la cosa está cambiando en toda Europa, y hay que dejar de pensar todo en "izquierda o derecha", que son etiquetas vacías y muy laxas, que ya no definen nada.

España en Navidad
España en Navidad
Invitado
5 años atrás

Nueva encuesta para Polonia, de Milward Brown, publicada ayer. Entre paréntesis el dato en el barómetro anterior de esta encuestadora, del 21 de noviembre:

KNP: 3% (3%)
PiS: 34% (30%)
PSL: 6% (9%)
PO: 34% (33%)
TR: 0% (2%)
SLD: 9% (10%)

Sigue el duelo por encabezar las elecciones. Se ha pasado del triunfo del PO al empate entre ambas fuerzas, PO y PiS.

Las fuerzas de centroizquierda siguen cayendo. TR pierde sus dos puntos y el SLD baja 1. La izquierda sigue sin solucionar su grave problema en Polonia. Y esto lo dice Miliward Brown, una de las encuestadoras que más los sobrevalora.
http://ewybory.eu/sondaz-millward-brown-12-01-201

Argyros15
Argyros15
Invitado
5 años atrás

ANEL está en el grupo de los "Conservadores y Reformistas de Europa" (conservadores euroescépticos, no confundir con el Partido Popular Europeo que son los conservadores hegemónicos). Y aunque una coalición así es difícil que se dé en otros lados, no creo que sea, ni que debiera ser, tan curioso ni extravagante como estamos acostumbrados a pensar. Fíjate que socialdemócratas y conservadores se unen en todos los países de Europa (y de otros lugares más también) cuando hay que defender el statu quo. Ahora mismo, en Grecia está gobernando una coalición de ND y PASOK, y todos saben que en España podría ocurrir lo mismo. Si los que defienden el establishment, se unen, más allá de que unos sean "progres" y los otros "fachas", ¿por qué no podrían hacer lo mismo los que están a favor de la independencia y la soberanía? ¿Hacer lo contrario, no es hacerle el caldo gordo al "divide y reinarás"? En mi opinión Pablo Iglesias tiene toda la razón, y no se trata de marketing, sino de que es lo suficientemente inteligente y ha sabido leer bien la situación.

España en Navidad
España en Navidad
Invitado
5 años atrás

La CDU subiría. Hamburgo es un land "hostil" a ese partido, que tradicionalmente vota socialdemócrata. Desde el año 57 el SPD ha ganado en 12 ocasiones y la CDU solo en 2, en circunstancias muy concretas que le favorecía.

Al ser un land exclusivamente de la ciudad el voto se ve afectado mucho por la imagen de los líderes. Y habitualmente (toda generalización tiene excepciones) el voto urbano es más socialdemócrata y el rural más conservador en Alemania. Estos son los motivos por lo que creo que Hamburgo es una plaza difícil para el partido de Merkel.

DORAEM0ND
DORAEM0N (@doraemon)
Miembro
5 años atrás

No es que estén mal vistos por el lenguaje dominante, sino que están desfasados, porque la realidad actual no es la decimonónica. Es como hablar en química del flogisto o del nominalismo en términos escolásticos en el día de hoy. El discurso marxista clásico ha envejecido igual de mal no solo por la acción propagandística del capitalismo en su contra, sino porque el capitalismo es diferente al de entonces por su propia dialéctica e historia y porque los conceptos empleados en el pasado por éste son difíciles de hacer encajar en el mundo de hoy. Ideas como la dictadura del proletariado suenan arcaicas y obsoletas, y para los no iniciados en la interpretación del mundo a través de las categorías marxistas es como oir a los iniciados en las religiones más ortodoxas intentando encajar a pedradas el mundo moderno en sus esquemas antiguos, preocupados por ejemplo en si usar twitter en sábado es kosher, si los muñecos de nieve son acordes al corán o si las pelis de dinosaurios son anticristianas y blasfemas porque niegan el génesis. Es lo mismo que cuando se oía al comunismo soviético estableciendo que la genética era una ciencia de ideología burguesa, como con multitud de interpretaciones actuales inspiradas del lenguaje del socialismo clásico: están fuera de su siglo. El problema de fondo es que mientras las ciencias sociales han ido evolucionando junto con la sociedad (a partir del marxismo, en gran parte) el comunismo político se ha quedado fijo como las sagradas escrituras en la concepción del mundo propia del momento en que apareció el profeta. Sin duda la idea del 99% contra el 1% en movimientos antiglobalización o del 15m, viene a ser la misma idea de la lucha de clases marxista, que en general se acepta sin dogmatismo en las ciencias sociales como el motor de la historia económica, en cada época con sus peculiaridades según fija la tecnología de cada momento. Pero eso mismo se asume y se dice de forma natural (porque sigue siendo cierto en el día de hoy) sin las rimbombancias propias del idealismo alemán y sin carga ideológica como es enlazarlo con el ideal de la revolución proletaria, el enemigo burgués y el pecado original de la inversión de capital como enemiga del trabajo asalariado. Que hay una lucha de clases, se llame como se llame, no conlleva la creencia en la necesaria superación del capitalismo por sus contradicciones en la forma determinada por el espíritu universal del materialismo dialéctico. Sucede que, en términos marxistas, siendo la superestructura (creencias, ideologías, etc.) función de la infraestructura (tecnología, métodos de producción…), el propio marxismo clásico está ligado a una infraestructura que ya no es la de hoy por el tremendo cambio tecnológico y social. El marxismo no se sitúa entonces fuera de sí mismo como una idea que lo sobrevuela todo, sino que es tan propio de su momento histórico como cualquier otra expresión ideológica, y la forma en que se presentaba en el XIX, ya no es válida hoy, en cuanto a mera ideología, lenguaje y concepción del mundo (otra cosa es el cómo haya influido en el pensamiento científico y filosófico posterior).
La cuestión no es tanto que se digan las cosas de forma simplona para que las entienda la gente, que por naturaleza sea ignorante. En la época de Marx, la gente trabajadora, aunque quizá no en sus vericuetos filosóficos, entendía el marxismo, porque se adaptaba perfectamente al mundo en que vivían, dividido radicalmente entre burgueses y proletarios o entre campesinos y terratenientes. La cuestión es analizar el mundo de hoy y presentar su reforma mediante conceptos y conocimientos propios del mundo de hoy, en el que hay una clase media, mecanismos democráticos, sistemas de protección social, medios de comunicación globales, una economía basada en la constante innovación tecnológica, etc., más allá de la simple propiedad de las fábricas y de la tierra. Así mientras los partidos comunistas como el KKE siguen soñando con la revolución obrera inspirada en los bolcheviques, y la nacionalización de los medios de producción y la reforma agraria, otros (que no encajan en el eje derecha-izquierda clásico, lo cual no quiere decir que se sitúen en el centro de éste) hablan de cosas tan ajenas al comunismo revolucionario como son la renta básica, la tasa tobin, la reducción de la jornada laboral, etc.
¿Es eso izquierda? Pues según lo que queramos entender por un concepto tan vago, pero sin duda no es la misma izquierda de hace un siglo, y cuando en la sociedad la clasificación en ese eje se ha convertido más en un tema identitario que pretende reducir el debate ideológico encasillándolo entre aceptar el capitalismo más salvaje y la dictadura del proletariado, puede ser tildado de 'no tan de izquierda' por quien solo se mueve en él, pero la realidad más amplia es que ese esquema conceptual ha dejado de funcionar, y que se ha convertido ya en una parte más del propio lenguaje del sistema para autojustificarse.