Brasil está viviendo una revolución política en las últimas semanas y se encamina hacia un proceso de «impeachment» que podría tumbar el Gobierno de Dilma Rousseff, cuyo papel es puesto en duda tras los últimos escándalos de corrupción que afectan a su partido y la salida a la luz de una conversación con el ex-Presidende Lula da Silva en la que le avisa de que le nombraría Ministro para evitarle problemas legales (nombramiento que tuvo lugar y fue posteriormente revocado por los tribunales brasileños).

Pero lejos de todo esto, el proceso al cual se enfrenta la líder brasileña fue iniciado el pasado diciembre tras analizar el Tribunal de Cuentas los Presupuestos de 2014 y detectar anomalías que según Eduardo Cunha, enemigo político de Dilma, suponían un cargo camuflado de diez mil millones de dólares al erario público para gastos del propio Gobierno. A raíz de ahí se ha iniciado el proceso que ha sido finalmente aceptado hace unos días.

El «impeachment» es en realidad una figura legal que contempla la Constitución brasileña para juzgar la gestión política del Presidente mientras ostenta el cargo, y que puede conllevar su cese si mayoritariamente se apoya que existe prueba suficiente de que ha ejercido mal sus deberes como representante público.

En el caso de Brasil, el largo proceso se inicia con la admisión de una petición de «impeachment» por parte de la cámara de representantes y la creación de una comisión para evaluar si el Presidente se ha extralimitado en sus funciones (que en el caso de Dilma ha sido aprobada su constitución con casi la totalidad de votos a favor).

Una vez constituida la comisión evaluadora, sus 65 miembros deben deliberar durante 15 sesiones sobre el papel del Presidente (siendo las diez primeras una defensa de las labores del Ejecutivo y las 5 últimas una reflexión y conclusiones de la comisión). Además, son necesarios dos tercios del pleno del Congreso que apoyen la apertura real del «impeachment» para que sea aceptado, por lo que los detractores de Dilma deben sumar al menos 342 de los 513 miembros de la Cámara Alta, aunque para cerrar la investigación Dilma necesitaría una mayoría absoluta que la respalde con 257 votos.

Si Dilma no lograse frenar en el Congreso el «impeachment» éste pasaría al Senado, donde por mayoría simple se puede decidir su tramitación y, por tanto, alejar a Rousseff de la Presidencia 180 días en los cuales el Vicepresidente Michel Temer (del partido PMDB) asumiría el cargo. Para que finalmente prosperase la destitución, durante esos 180 días (que es donde realmente se juzgaría la labor de la Presidenta) el Senado tiene que emitir dos tercios de los votos a favor del cese de Dilma, que posteriormente se haría efectivo.

Lo paradójico de la situación en Brasil es que Dilma gobierna con el apoyo de varios partidos de izquierda y centro-izquierda y uno de ellos, el PMDB, ha anunciado hoy que dejará de apoyar al Gobierno y se pronunciará contra Dilma, dimitiendo varios de sus Ministros del Gobierno de coalición (hay 7, de momento ha trascendido uno aunque se sumarían más en las próximas jornadas), pero uno de ellos, el actual Vicepresidente, no lo haría ya que sería quien gobernase si Dilma es destituída por 180 días.

Más que la crisis de Gobierno a Rousseff le preocupa qué harán los 68 diputados de esta formación que anuncia su retirada de apoyos y que podría decantar la balanza en favor del «impeachment» del cual se podrían ver directamente beneficiados en un futuro próximo. Pero como todo en política nada es fácil, y es que el PMDB es un partido integrado por muchos varones regionales con caracter independiente y que no siguen una corriente clara, por lo que podría haber fisuras en el plan de dejar de dar soporte a Dilma, motivo por el cual Lula se está reuniendo con muchos de los diputados del PMDB para intentar arañar lo máximo posible cualquier escaño que podría ser crucial para el futuro de Brasil.

Un lío de sesiones, informes, comisiones y luchas de poder se abre paso en un país donde las sombras de sospecha del partido en el Gobierno son cada vez mayores y cuya Presidenta ve difícil agotar la legislatura con las protestas ya no sólo fuera y dentro del Parlamento, si no también en su propio consejo de Ministros.

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AntiPodemos
AntiPodemos (@franquista)
Miembro
4 años atrás

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A estos seguro que les encantará este tema

298
298 (@298)
Miembro
4 años atrás

Y por esto, señores, es mejor un sistema parlamentario que uno presidencialista, por mucho impeachment que se contemple legalmente pero que al final no se lleva a cabo por su complejidad o cuando se consigue ya ha habido elecciones de por medio.

Neoproyecto
Neoproyecto (@neoproyecto)
Miembro
4 años atrás

Ah cierto, me confundí. Gracias.

adrianocaesar01
adrianocaesar01
Invitado
4 años atrás

Y para mi todo esto es un intento de golpe de Estado, estoy convencido de que Lula no es un corrupto. Llevan 20 años intentando destruir su imagen a toda costa, y más ahora que tienen el poder.

adrianocaesar01
adrianocaesar01
Invitado
4 años atrás

Estudiantes opositores de Venezuela han secuestrado un autobús y han atropellado a dos policías, una de ellas de 20 años. Les han pasado las ruedas por encima muriendo en el acto. ¿Dirá algo la TV de esta actuación de los MUDlins? Y en caso de que aparezca en la TV, ¿Cuánto tardarán en decir que el culpable es Maduro?.

La derecha ha lavado el cerebro de mucha gente en Venezuela inculcando un odio brutal. El vídeo del atropello está en Youtube, y con leer algunos comentarios uno se da cuenta de lo que es la derecha venezolana: fascismo puro y duro.
http://la-tabla.blogspot.com.es/2016/03/terrorist

Neoproyecto
Neoproyecto (@neoproyecto)
Miembro
4 años atrás

Gracias por el artículo.

Me surge una duda, por si alguien lo sabe. ¿En caso de prosperar la destitución de Dilma Rousseff de forma definitiva le sustituye de forma permanente Michel Temer o se convocarían elecciones anticipadas?

El proceso parece a primera vista excesivamente largo. A ver qué pasa. Por lo que he ojeado en la prensa brasileña la gente está bastante quemada, y la imagen de Dilma y Lula está ya muy tocada, pase lo que pase.

Y yendo a lo que nos gusta ¿No hay encuestas? jeje, entiendo que en sistemas presidencialistas depende mucho de los candidatos y de las posibles alianzas, pero alguna pista o algo… con hipótesis según candidatos, como hacen en Francia, algo……

Algún día hablaremos del complejo sistema de partidos brasileños y las "extrañas" alianzas entre ellos. Hay que recordar que Dilma se presentó apoyada por el PT (centroizquierda), PMBD (atrapalotodo), PCdoB (comunista), PP (derecha), PSD (centroderecha), etc… una rica macedonia de siglas, ideologias y posiciones.

Pero no queda ahí la cosa, sus principales rivales, el tandem Neves-Nunes, iban apoyados por su partido PSDB (centro), DEM (derecha), PEN (verde, centroderecha), SD (centroizquierda), etc.

Y eso considerando que los partidos tuvieran una ideología clara y constante, que en Brasil no es el caso…

AbbeProche
AbbeProche
Invitado
4 años atrás

En la foto dilma y lula parecen sacados de un anuncio comercial. Demasiado photoshop.

Las Canteras
Las Canteras
Invitado
4 años atrás

Lula fue un excelente gobernante que mostró que se puede dirigir un país desde la izquierda sin arruinarlo.

Por desgracia su sucesora (y él mismo con sus actuaciones posteriores) ha dilapidado pronto su herencia.

Una pena.