Ayer por la mañana saltaba la noticia. Según la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), España era el octavo país de la organización en realización de test para identificar a personas contagiadas por COVID-19, por delante de otros como Francia, el Reino Unido e, incluso, la a menudo puesta como ejemplo Alemania.

El Secretario General de la OCDE se hacía eco de la noticia, señalando expresamente su satisfacción por el nivel alcanzado por España.
We just updated our data on Diagnostic Testing for COVID-19, revealing significant scaling up of efforts in many @OECD countries. Good to see Spain among top10 testing countries. Increasing testing capacity is crucial for deconfinement strategies &to reduce risks of new outbreaks pic.twitter.com/l8TEkkZDSd
— José Ángel Gurría (@A_Gurria) April 27, 2020
A continuación, numerosos medios de comunicación difundieron el comunicado de la OCDE, cosa que también hizo el propio ministro de Sanidad.
La @OECD sitúa a España en el octavo puesto de los países con más test de #COVID19 realizados. Las Comunidades Autónomas han informado a @sanidadgob de la realización de un total de 1.345.560 pruebas pic.twitter.com/siXd2OocsO
— Salvador Illa Roca (@salvadorilla) April 27, 2020
Los datos, sin embargo, fueron puestos enseguida en cuestión. Acudiendo a la fuente original, que es la excelente web One World in Data, llamaba la atención que, mientras que para otros países la clasificación era el resultado de toda una serie histórica, para España derivaba de un solo punto en un momento temporal concreto. El responsable de la web finalmente salió a la palestra para aclarar lo sucedido:
Angel Gurría, the Secretary General of the OECD, posted this tweet earlier today.
— Max Roser (@MaxCRoser) April 27, 2020
All data in this chart – except for Spain – is based on our database here at @OurWorldInData.
For 2 reasons this tweet led to some confusion on social media and the press: https://t.co/EbY8TdG48q
Afirmaba Roser que “la OCDE tomó los números publicados por nosotros (One World in Data) y agregó un punto de datos: el de España.”
La fuente de la que la OCDE extrajo sus datos, por tanto, no otorgaba a España un nivel de más de 28 test por cada mil habitantes, sino de apenas 22. Hemos acudido a la propia web para comprobarlo, y estos son los resultados:
En palabras de Roser, “El punto de datos para España que agregó la OCDE no es comparable con el de otros países. Nuestro objetivo es no incluir pruebas de anticuerpos, pero la OCDE sumó las pruebas de PCR y anticuerpos para España.”
El resultado es un índice seis puntos superior al que le correspondería. Aplicando un criterio homogéneo, España no sería el octavo país en número de test, con un índice seis puntos superior a la media de la OCDE (28,6 para España frente a 22,9 para el conjunto), sino el país número 17, con un índice ligeramente inferior al promedio.






