El secretario general de Vox, Ignacio Garriga, ha anunciado este viernes la apertura de un expediente disciplinario al exvicepresidente de la Junta de Castilla y León, Juan García-Gallardo, tras sus recientes declaraciones contra la dirección del partido. Garriga ha señalado que “seguramente” se procederá a su expulsión por “calumnias” y por decir “auténticas animaladas”, aunque ha matizado que la decisión final corresponde a un órgano independiente.
El dirigente de Vox ha explicado que las palabras de García-Gallardo, en las que arremetía contra el líder del partido, Santiago Abascal, y su entorno, “van a comportar la apertura de un expediente”. En este sentido, ha insistido en que las acusaciones vertidas son falsas y ha defendido la transparencia de las cuentas de la formación, subrayando que están sometidas al control del Tribunal de Cuentas.
Las declaraciones de García-Gallardo se producen en un contexto de fuerte tensión interna dentro de Vox. El exvicepresidente castellanoleonés había acusado a Abascal de beneficiarse económicamente a través de un proveedor del partido, señalando incluso supuestos pagos vinculados a su entorno familiar. Desde la dirección de Vox califican estas afirmaciones de “calumnias” y rechazan cualquier irregularidad.
Garriga también ha vinculado esta crisis interna con factores externos, asegurando que existen “intentos para descabalgar” a Vox “teledirigidos” desde la sede del PP en Génova y desde determinados medios de comunicación. Según el secretario general, estas maniobras estarían interfiriendo en las negociaciones que la formación mantiene con el Partido Popular para la formación de gobiernos autonómicos.
En concreto, Vox y PP mantienen conversaciones en comunidades como Castilla y León, Aragón y Extremadura. Garriga ha acusado directamente al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y a su secretario general, Miguel Tellado, de “torpedear” los acuerdos. No obstante, ha asegurado que las negociaciones continúan a nivel regional y ha destacado la “buena disposición” de los equipos territoriales del Partido Popular.
Pese a la crisis interna, Vox insiste en que su prioridad sigue siendo alcanzar acuerdos políticos que permitan influir en las políticas autonómicas. En este sentido, Garriga ha restado importancia al conflicto con García-Gallardo y ha reiterado que el partido está centrado en las negociaciones y en su estrategia institucional.
El caso de García-Gallardo se suma a otras tensiones recientes dentro de la formación, que en los últimos meses ha vivido críticas internas y salidas de dirigentes relevantes. La apertura de este expediente y la posible expulsión del exvicepresidente reflejan la escalada del conflicto en el seno del partido.

























































































































































































Tu opinión
Existen unas normas para comentar que si no se cumplen conllevan la expulsión inmediata y permanente de la web.
EM no se responsabiliza de las opiniones de sus usuarios.
¿Quieres apoyarnos? Hazte Patrón y consigue acceso exclusivo a los paneles.