En 2024, la tasa de riesgo de pobreza y exclusión social en España se redujo al 25,8%, el nivel más bajo en la última década, aunque aún afecta a una cuarta parte de la población.
Esta mejora se atribuye al crecimiento económico del 3,2%, la recuperación del mercado laboral y el fortalecimiento del turismo.
Sin embargo, persisten desafíos significativos:
– El 9,1% de la población tiene dificultades para llegar a fin de mes.
– El 35,8% no puede afrontar gastos imprevistos.
– El 33,4% no puede permitirse vacaciones anuales.
Estas cifras reflejan que, a pesar de la disminución en la tasa de pobreza, una parte considerable de la población sigue enfrentando dificultades económicas.
Además, la pobreza y exclusión social afectan de manera desigual a diferentes grupos:
– Las personas menores de 16 años presentan una tasa de pobreza del 31,4%.
– Las mujeres tienen una tasa de pobreza del 27,1%, frente al 25,4% de los hombres.
Estas disparidades evidencian la necesidad de políticas específicas para los grupos más vulnerables.











































































































































































































































































































































































































































































































































































































