Aliança Catalana ha rectificado el sentido de su voto en la Junta de Portavoces del Parlament después de que su representante apoyase, junto al PP, la petición de Vox para retirar la amonestación a Joan Garriga por haber llamado «asesino» al expresident de la Generalitat Lluís Companys.
La presidenta de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, ha asegurado posteriormente que el respaldo de su formación se produjo por un error de la diputada Rosa Maria Soberana, que representó al partido en la votación.
«Rosa Maria Soberana se ha equivocado en la votación de hoy en la Junta de Portavoces. En ningún caso Aliança Catalana tolera ni avala que Vox llame asesino a Lluís Companys», ha afirmado Orriols.
La dirigente de Aliança Catalana ha querido además marcar distancias con el argumento de la libertad de expresión empleado en torno a la polémica: «Llamar asesino a alguien sin pruebas no es libertad de expresión, es calumniar».
Un voto junto a Vox y PP que Aliança atribuye ahora a un error
La polémica se había desencadenado después de que Aliança Catalana votase junto a Vox y el Partido Popular en la Junta de Portavoces. Vox pretendía que el Parlament anulase la amonestación pública impuesta a su portavoz, Joan Garriga, por sus afirmaciones sobre Companys.
La petición no prosperó, por lo que la amonestación se mantiene. El propio Garriga había agradecido públicamente el respaldo recibido por parte del PP y de Aliança Catalana.
Horas después, sin embargo, Orriols ha desautorizado el sentido del voto emitido por su formación y ha dejado claro que no correspondía con la posición de Aliança Catalana.
La explicación convierte así lo sucedido en un error de votación y no, según la versión ofrecida por la dirección del partido, en un cambio de criterio respecto a la figura de Companys o en un respaldo político a la posición defendida por Vox.
Orriols marca distancias con Vox
La rectificación adquiere especial relevancia por las diferencias entre ambas formaciones en la cuestión nacional catalana. Aliança Catalana se define como independentista y plantea la independencia unilateral de Cataluña, mientras que Vox mantiene una posición contraria al independentismo.
El episodio había generado atención precisamente porque el voto inicial situaba a Aliança Catalana junto a Vox y PP en una cuestión relacionada con Lluís Companys, figura histórica del nacionalismo catalán.
Con su mensaje posterior, Orriols trata de cerrar esa interpretación y fija públicamente la posición de su partido: Aliança Catalana no avala que se califique de «asesino» al expresident y considera que esa afirmación no puede justificarse apelando a la libertad de expresión.
La rectificación llega el mismo día de la votación y después de que varios medios hubiesen informado del apoyo de Aliança Catalana a la iniciativa de Vox. El resultado parlamentario, en cualquier caso, no cambia: la petición de Vox fue rechazada y la amonestación a Garriga continúa vigente.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































