La Audiencia Nacional analiza cientos de mensajes intercambiados durante años entre el empresario Víctor de Aldama y la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, relacionados con operaciones de compraventa de petróleo y otros negocios de elevada cuantía.
Según la información publicada por El Mundo, las comunicaciones han sido incorporadas a la pieza que investiga la presunta financiación irregular del PSOE. La causa permanece bajo secreto de sumario y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil se encarga de analizar el material.
Los mensajes fueron aportados por Aldama dentro de su colaboración con la Justicia y corresponden a conversaciones mantenidas a través de la aplicación de mensajería cifrada Threema.
La existencia de una pieza separada bajo secreto en la que se investigan pagos en metálico vinculados al PSOE ya había trascendido anteriormente. Aldama ha comparecido en varias ocasiones ante la Justicia y ha aportado documentación relacionada con sus negocios en Venezuela.
Una parte de las conversaciones ahora examinadas se refiere a operaciones relacionadas con el petróleo venezolano. Aldama actuó en distintas ocasiones en representación de la compañía suiza Pegaso Energy, que mantenía una relación comercial con la empresa rusa Kvarta Ltd.
Según la información publicada, el esquema contemplaba la adquisición de petróleo suministrado por la compañía estatal venezolana PDVSA y la utilización de cuentas rusas para materializar determinadas operaciones financieras.
Entre las comunicaciones incorporadas a la causa figura un mensaje que Aldama habría enviado a Rodríguez en junio de 2021. En él trasladaba una propuesta de Pegaso y hacía referencia a una operación para retirar fuel oil mediante un sistema de pago FOB.
En esas conversaciones se mencionaban barcos situados en el puerto venezolano de Amuay y una previsión empresarial de adquirir más de 15 millones de barriles de crudo durante aproximadamente seis meses.
Otros intercambios abordan incidencias relacionadas con los cargamentos, los tiempos de espera de los buques y las condiciones del producto transportado.
Rodríguez también preguntaba, según los mensajes publicados, por el pago de determinados cargamentos. En una de las conversaciones se hacía referencia a una carga de 215.000 barriles y al procedimiento previsto para efectuar los pagos mediante una cuenta rusa de Pegaso.
De acuerdo con esas comunicaciones, una de las operaciones habría supuesto unos ingresos de 3,9 millones de dólares para la industria venezolana. También se mencionan operaciones de hasta un millón de barriles por barco, que podrían alcanzar los 15 millones de dólares, así como planes para adquirir aproximadamente dos millones de barriles cada dos semanas.
El análisis de estas conversaciones se produce dentro de una investigación más amplia sobre la posible financiación irregular del PSOE.
Aldama ha declarado ante la Justicia que realizó entregas de dinero en efectivo al exministro de Transportes José Luis Ábalos y a su entonces asesor Koldo García. Según la versión ofrecida por el empresario, ese dinero procedía de sus negocios petroleros en Venezuela y le indicaron que tendría como destino la financiación del PSOE y de la Internacional Socialista.
Una de las entregas señaladas por Aldama habría ascendido a 300.000 euros. El empresario sostiene que tuvo lugar el 3 de enero de 2020 en el inmueble de la urbanización madrileña de El Viso que utilizaba Ábalos como residencia oficial.
Estas afirmaciones forman parte del testimonio de Aldama y están siendo objeto de investigación judicial. La existencia de diligencias y de una investigación abierta no implica que las acusaciones formuladas por el empresario hayan sido acreditadas judicialmente.
La Audiencia Nacional también tiene en su poder documentación relacionada con operaciones petroleras venezolanas aportada previamente por Aldama. Entre ella figura un sobre vinculado a PDVSA que el empresario asegura haber recibido de Delcy Rodríguez y que relaciona con una supuesta financiación irregular del PSOE y de la Internacional Socialista.
Rodríguez ha negado haber entregado ese sobre a Aldama y ha emprendido actuaciones legales frente a determinadas afirmaciones realizadas por el empresario.
La investigación trata ahora de comprobar la documentación y los testimonios aportados y determinar, entre otras cuestiones, el origen y destino de los fondos mencionados por Aldama y si existió alguna vinculación entre esas operaciones comerciales y la financiación del PSOE.
Al permanecer parte de las actuaciones bajo secreto de sumario, buena parte de las diligencias y del contenido completo de las declaraciones realizadas ante la Justicia no son públicas.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































