La segunda ola de la pandemia tocó mínimos de incidencia el 9 de diciembre, con 188 casos nuevos por millón, muy por encima del objetivo de 50 fijado por el gobierno. Pero, desde entonces, las cifras han vuelto a subir, y hoy pasarán por encima de los 200 casos.
En esta ocasión, parece que las comunidades en las que está produciéndose el nuevo repunte no están tan concentradas, lo que muestra una nueva “mini-ola” o secuela de la anterior, que no acaba de irse, más dispersa: Baleares, País Vasco, Castilla La Mancha y Madrid.
Las cifras de momento no son alarmantes pero la cercanía de Navidad y la posibilidad de que supongan el inicio de algo peor puede llevar a las autoridades en los próximos días a tomar medidas más severas, como ya está ocurriendo en varios países europeos.
En cuanto al balance global de la pandemia, las comunidades del interior siguen siendo, con mucho, las más afectadas, con Castilla y León a la cabeza. El conjunto del país supera según los datos oficiales los 1.000 fallecidos por millón de habitantes, y esa comunidad, los 2.000.





