Ya lo anunció Santiago Abascal en la campaña de las elecciones gallegas, en las que finalmente su partido no conseguiría ningún escaño: Vox iba a impulsar la creación de un sindicato propio.
🔴 #ÚLTIMAHORA 🔴
— VOX 🇪🇸 (@vox_es) July 4, 2020
➡️ @Santi_ABASCAL anuncia en La Coruña que pronto habrá en España un sindicato que protegerá de verdad a los trabajadores y que no estará al servicio del Gobierno socialcomunista ni de las oligarquías globalistas 💪🇪🇦
‼ En unos días se conocerán más detalles. pic.twitter.com/D0OYnvSplo
Ayer, siguiendo la estrategia de ir dando forma al sindicato poco a poco, para que cale en la sociedad antes de su propia fundación, Jorge Buxadé explicó en rueda de prensa que el sindicato «no será de Vox», pero su origen está «en las personas que acudían a nuestros actos, que nos manifestaban la traición de unos sindicatos vendidos a los partidos políticos y a la agenda global que no se interesa por sus derechos.”
En esta política de gestos, Buxadé adelantó otra píldora: el nombre. Se llamará «Solidaridad». Solidaridad frente a división, como símbolo de unidad frente al «autonomismo» y la supuesta deriva de los sindicatos tradicionales. Y, sobre todo, Solidaridad como recuerdo y homenaje al sindicato polaco que a finales del siglo XX fue el principio del fin de régimen comunista en su país. Un sindicato anticomunista, y también profundamente clerical, que acabó llevando a su líder Lech Walesa a la presidencia del país.

Desde Vox no se dan detalles sobre la nueva organización, que querrían tener lista para septiembre. Las declaraciones públicas son genéricas, en el sentido de que la idea es «proteger a los trabajadores españoles y sus familias» frente a amenazas como «los poderosos» o «las oligarquías».
🔴 SOLIDARIDAD 🔴
— VOX 🇪🇸 (@vox_es) July 20, 2020
Así ha anunciado @Jorgebuxade el nombre del sindicato que VOX apoyará para defender los intereses de los trabajadores frente a unos sindicatos corruptos vendidos a la agenda globalista.
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Está por ver si la nueva organización consigue hacer mella en la realidad sindical de nuestro país, donde la baja afiliación es un grave problema y la orientación izquierdista la norma general.





