Preguntar por la Unión Europea en bloque suele producir respuestas poco informativas. El ElectoPanel ha optado por trocear la pregunta y pedir una nota de 0 a 10 para la institución y para cuatro de sus políticas, y el resultado es una valoración que cambia por completo según el terreno: la misma Unión que aprueba con holgura en derechos civiles se hunde cuando se le pregunta por inmigración.
Un aprobado raspado que esconde cinco notas muy distintas
Como institución, la Unión Europea obtiene un 5,6 entre los panelistas. Es un aprobado, pero la media tapa una dispersión enorme: entre la mejor y la peor de las cinco notas hay 3,4 puntos de distancia.
Solo dos apartados superan el cinco. Los derechos civiles son el activo más sólido, con un 6,3, y la propia valoración institucional se sostiene en el 5,6. Por debajo aparecen la economía y la fiscalidad (4,8), rozando el suspenso, y la defensa y la seguridad (4,0), en un momento en el que la UE lleva meses tratando de construir una política propia en ese terreno.
El desplome llega con la inmigración: un 2,9 que la sitúa más de un punto por debajo de la siguiente área peor valorada. No es un suspenso ordinario, es la nota que se le pone a una política percibida como fallida. Y conviene recordar que una media baja no informa de la dirección de la crítica: puede recoger a quien considera que la Unión no controla sus fronteras y a quien le reprocha exactamente lo contrario, y ambos empujan la cifra hacia abajo.
El desglose por recuerdo de voto
La tabla por electorados permite ver si ese perfil de notas se repite fuera del agregado o si cada bloque tiene el suyo propio.
| Partido | Institución | D. civiles | Economía | Defensa | Inmigración |
|---|---|---|---|---|---|
| 9,5 | 9,3 | 8,8 | 6,8 | 5,0 | |
| 8,5 | 8,0 | 8,0 | 5,0 | 4,0 | |
| 8,0 | 10,0 | 7,0 | 10,0 | 10,0 | |
| 7,0 | 7,0 | 7,2 | 5,4 | 3,8 | |
| 6,9 | 8,2 | 5,9 | 5,4 | 4,1 | |
| 6,7 | 7,2 | 5,9 | 5,1 | 4,3 | |
| 6,3 | 7,7 | 5,9 | 5,5 | 5,0 | |
| 6,3 | 7,1 | 5,5 | 4,5 | 3,5 | |
| 6,2 | 6,7 | 5,1 | 4,8 | 3,6 | |
| 6,1 | 7,0 | 5,1 | 4,4 | 2,4 | |
| 5,9 | 6,9 | 5,0 | 3,9 | 2,7 | |
| 5,8 | 6,2 | 4,6 | 2,0 | 1,2 | |
| 5,6 | 6,3 | 4,8 | 4,0 | 2,9 | |
| 5,4 | 5,5 | 4,9 | 4,6 | 4,0 | |
| 4,8 | 5,3 | 4,1 | 2,7 | 2,2 | |
| 4,7 | 5,4 | 3,2 | 3,3 | 1,7 | |
| 4,6 | 5,1 | 4,3 | 2,8 | 2,8 | |
| 4,0 | 4,4 | 2,8 | 2,0 | 2,0 | |
| 4,0 | 5,1 | 3,1 | 2,9 | 2,6 | |
| 3,0 | 6,4 | 2,6 | 2,4 | 2,2 | |
| 2,7 | 3,3 | 2,7 | 1,8 | 0,6 | |
| 2,0 | 4,0 | 1,0 | 1,0 | 3,0 | |
| 1,5 | 0,5 | 1,0 | 1,5 | 0,5 | |
| 0,8 | 0,5 | 0,5 | 0,3 | — |
La respuesta es que se repite con una constancia notable. En diecisiete de los veintitrés electorados los derechos civiles son la nota más alta, y en diecinueve la inmigración es la más baja o empata en el último puesto. Ocurre en el PSOE y en el PP, en Vox y en Podemos, entre los abstencionistas y entre quienes votaron en blanco. El desacuerdo entre electorados no está en el diagnóstico sino en el nivel: todos ordenan las áreas casi igual, pero unos lo hacen alrededor del notable y otros alrededor del suspenso.
Esa jerarquía compartida tiene una consecuencia que merece la pena subrayar. La polarización partidista no afecta por igual a todos los temas: se concentra en la inmigración y se disuelve en los derechos civiles.
Sus votantes se separan 1,6 puntos al juzgar a la UE en inmigración y apenas 0,3 al juzgarla en derechos civiles.
En los extremos, el electorado del PNV es el más europeísta con diferencia: un 9,5 a la institución y un 8,8 a su gestión económica, valoraciones que ningún otro grupo se acerca a igualar. En el lado opuesto, Vox se queda en un 2,7 institucional y firma el peor dato de toda la tabla en inmigración, un 0,6.
Entre medias aparece el hallazgo más interesante: un euroescepticismo de izquierda con otro objeto. Podemos puntúa la gestión económica de la UE con un 3,2 y EH Bildu con un 2,8, por debajo del 5,0 que le concede el electorado del PP; el BNG se queda en 4,3. Son grupos que no cuestionan a la Unión donde lo hace la derecha —sus notas en derechos civiles siguen siendo las más altas de su propia serie— sino en el terreno económico y fiscal, y esa discrepancia no aparece en ningún promedio general.
Puestos a leer el conjunto, lo que dibuja el panel no es una opinión sobre Europa sino cinco opiniones que conviven en la misma persona. El apoyo a la Unión como proyecto se sostiene sobre un terreno concreto, el de los derechos, que funciona como suelo común incluso para quienes suspenden todo lo demás; y el desgaste se concentra en otro, el migratorio, donde la nota es tan baja y tan transversal que deja de distinguir entre bloques. Que ambos extremos convivan en el mismo electorado explica bastante bien por qué las discusiones europeas se ganan o se pierden según cuál de los cinco terrenos acabe ocupando el centro del debate.
Las notas por recuerdo de voto corresponden a submuestras de tamaño desigual: las de los partidos con menor representación tienen un margen de error amplio y deben leerse como tendencia, no como estimación precisa. © electomania.es — Se permite su difusión previa cita y enlace.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































