Israel decide entre Netanyahu y Eisenkot en unas elecciones sin mayoría a la vista

Israel vuelve a las urnas este martes, 27 de octubre, para elegir la 26.ª Knéset. Son las primeras elecciones generales desde la masacre del 7 de octubre de 2023, y llegan después de tres años de guerra en Gaza, de dos guerras abiertas con Irán y con Hizbulá y de una de las mayores olas de protestas de la historia del país. Más de siete millones de ciudadanos decidirán si Benjamín Netanyahu, el primer ministro que más tiempo ha gobernado Israel, sigue al frente o si el exjefe del Estado Mayor Gadi Eisenkot, cuyo partido encabeza todos los sondeos finales, logra articular una mayoría alternativa. Las encuestas dibujan un empate técnico entre bloques y nadie se acerca a los 61 escaños.

Una elección con forma de referéndum

Casi todas las elecciones israelíes de la última década han girado en torno a la misma pregunta: Netanyahu sí o Netanyahu no. Esta vez la pregunta es la misma, pero el contexto es radicalmente distinto. La 25.ª Knéset, elegida en noviembre de 2022, se convirtió en la primera desde 1988 en agotar sus cuatro años de mandato, y el 37.º Gobierno, el más escorado a la derecha de la historia del país, es el primero que completa una legislatura desde 1973. Esa estabilidad aritmética convivió, sin embargo, con una sucesión de sacudidas: la reforma judicial de 2023, que sacó a cientos de miles de personas a la calle cada semana y que el Tribunal Supremo frenó en enero de 2024 al tumbar por 8 votos contra 7 la ley que anulaba el criterio de razonabilidad; el ataque de Hamás del 7 de octubre y la guerra de Gaza; y, ya en 2026, la guerra con Irán iniciada a finales de febrero y la ofensiva en Líbano, cerradas con un alto el fuego en abril y con el llamado Memorando de Islamabad en junio.

La coalición se sostuvo, pero nunca dejó de crujir. El reclutamiento militar de los ultraortodoxos fue la grieta permanente: en julio de 2025 los dos partidos de Judaísmo Unido de la Torá abandonaron el Gobierno y Shas retiró a sus ministros, aunque ninguno llegó a derribarlo. La disolución de la Cámara se aprobó finalmente el 17 de julio de 2026, con apenas unas semanas de adelanto sobre el calendario natural. El resultado es una campaña de más de tres meses en la que se han ido cerrando alianzas, fusionando listas y retirando candidaturas hasta el último minuto.

Cómo se vota en Israel

7.331.981
electores en el censo
120
escaños de la Knéset
61
escaños para la mayoría
3,25%
umbral de entrada
21:00
cierre de urnas y sondeos a pie de urna, hora peninsular

Israel elige a sus 120 diputados en una circunscripción única nacional, con listas cerradas y reparto proporcional. Solo las candidaturas que superan el 3,25% de los votos válidos entran en el reparto, lo que en la práctica fija un mínimo de cuatro escaños: con la participación de 2022, el listón rondaría los 155.000 votos. Los escaños se asignan por el método Bader-Ofer, la versión israelí del sistema D’Hondt, que favorece ligeramente a las listas grandes. Por eso los partidos firman acuerdos de restos: dos listas compiten por los escaños sobrantes como si fueran una. En esta ocasión los han sellado Juntos con Yisrael Beiteinu, Yashar con los Demócratas, la Lista Conjunta con Ra’am, el Likud con Sionismo Religioso-Zehut y Shas con Judaísmo Unido de la Torá.

Los colegios abren a las 7:00 y cierran a las 22:00 hora local, las 21:00 en la España peninsular. Hasta ese momento rige la veda: desde la medianoche del viernes no se pueden publicar encuestas, y las tres grandes cadenas difundirán sus sondeos a pie de urna en cuanto cierren las urnas. Israel no permite el voto por correo a sus ciudadanos en el extranjero, salvo a diplomáticos, que votaron el 20 de octubre, de modo que quien quiere votar desde fuera tiene que viajar. Los resultados oficiales se certificarán el 4 de noviembre. A partir de ahí, el presidente Isaac Herzog consultará a todas las fuerzas y encargará formar Gobierno al diputado con más apoyos, que dispondrá de 28 días, prorrogables otros 14.

Los aspirantes a primer ministro

Aunque en Israel no se elige directamente al primer ministro, la campaña ha sido un duelo de liderazgos. Netanyahu ha rechazado el debate televisado con Eisenkot que, según una encuesta de la cadena pública Kan, reclamaba una mayoría de los israelíes. Detrás de los dos favoritos, Naftali Bennett intenta reivindicar el espacio de la derecha moderada que ya le llevó al poder en 2021.

Likud
Benjamín Netanyahu
Likud, primer ministro desde diciembre de 2022
Candidato

Con 77 años y seis mandatos a sus espaldas, Netanyahu aspira a un nuevo mandato apoyado en el argumento de la seguridad: sostiene que solo él puede consolidar lo que presenta como victorias frente a Hamás, Hizbulá e Irán y mantener la sintonía con la Casa Blanca, y Donald Trump ha vuelto a respaldarlo en público esta misma semana. Le pesan el juicio por corrupción que se arrastra desde 2020, la orden de arresto de la Corte Penal Internacional, la negativa a crear una comisión estatal de investigación sobre el 7 de octubre y la investigación del llamado Qatargate. Su campaña ha sido la más agresiva del ciclo, con vídeos generados con inteligencia artificial contra sus rivales.

Yashar
Gadi Eisenkot
Yashar, exjefe del Estado Mayor (2015-2019)
Candidato

Eisenkot es la gran novedad del ciclo. Militar de carrera, entró en política en 2022 de la mano de Benny Gantz y formó parte del gabinete de guerra tras el 7 de octubre, ataque que le costó la vida a su hijo, caído en Gaza. Se separó después de Gantz, fundó Yashar (un nombre que remite a lo recto y lo íntegro) y se negó a ser el número dos de Bennett. Su mensaje mezcla credenciales de seguridad, exigencia de rendición de cuentas por el 7 de octubre y servicio militar para todos. Ha sumado a figuras como el exministro Hili Tropper y lidera todas las encuestas finales.

Juntos (B'Yachad)
Naftali Bennett
Juntos (B’Yachad), primer ministro en 2021-2022
Candidato

El exlíder de la derecha religiosa encabezó en 2021 el Gobierno más heterogéneo de la historia de Israel, con la izquierda y, por primera vez, un partido árabe. En abril de 2026 sumó a Yair Lapid y a Yesh Atid, que llega con 24 diputados, en una lista conjunta que él encabeza. La operación prometía disputar el primer puesto, pero el ascenso de Eisenkot la ha relegado a la tercera plaza, y Bennett se presenta ahora como el socio imprescindible de cualquier alternativa.

Los bloques y sus partidos

La campaña se ordena en torno a cuatro espacios. El bloque de Netanyahu reúne a los cinco partidos del Gobierno saliente. El llamado bloque del cambio agrupa a los cuatro partidos sionistas de la oposición, cuyos líderes firmaron a finales de septiembre un compromiso para no atacarse en campaña y movilizar juntos el voto. Los dos partidos de mayoría árabe juegan su propia partida, y alrededor de todos ellos orbitan varias candidaturas pequeñas que pueden quedarse a las puertas del umbral. En las fichas, la horquilla de escaños de las cuatro últimas encuestas publicadas.

El bloque de Netanyahu

Likud
Likud
Derecha, partido del primer ministro
19-21 escaños

El partido de Netanyahu ganó 32 escaños en 2022 y ha absorbido después a Nueva Esperanza, la formación de Gideon Sa’ar. Sus primarias de agosto situaron al ministro Eli Cohen y a Amir Ohana tras el líder, aunque la lista final incluye nueve nombres designados por Netanyahu. Los sondeos lo sitúan una decena de escaños por debajo de su resultado de 2022 y, por primera vez desde 2019, fuera del primer puesto.

Shas
Shas
Ultraortodoxo sefardí, liderado por Aryeh Deri
7-8 escaños

Con 11 escaños, Shas fue el gran socio del Likud en esta legislatura, aunque retiró a sus ministros en 2025 por la ley de reclutamiento. Su electorado, muy fiel, se concentra en Jerusalén, Bnei Brak y las ciudades de la periferia. Uno de sus rabinos de referencia ha propuesto que los partidos ultraortodoxos negocien en bloque para maximizar sus exigencias tras la votación.

Judaísmo Unido de la Torá
Judaísmo Unido de la Torá
Ultraortodoxo asquenazí, alianza de Agudat Yisrael y Degel HaTorá
7-8 escaños

La alianza que dirige Yitzhak Goldknopf llega marcada por la batalla del reclutamiento y por las purgas internas: Degel HaTorá apartó de su lista a los veteranos Moshe Gafni y Uri Maklev. Su última gran movilización llamó a votar para impedir las detenciones de jóvenes que eluden el servicio militar.

Sionismo Religioso-Zehut
Sionismo Religioso-Zehut
Extrema derecha religiosa, liderada por Bezalel Smotrich
6-8 escaños

El partido del ministro de Finanzas concurre en bloque técnico con Zehut y repite con Orit Strook, Simcha Rothman y Zvi Sukkot en los primeros puestos. Es la voz del movimiento de asentamientos y en 2022, unido entonces a Otzmá Yehudit, fue la tercera fuerza con 14 escaños.

Otzmá Yehudit
Otzmá Yehudit
Extrema derecha, liderada por Itamar Ben Gvir
8 escaños

El ministro de Seguridad Nacional rechazó la fusión con Smotrich que le pidió Netanyahu y concurre en solitario, con la incorporación de la diputada del Likud Tally Gotliv. El Supremo desestimó el 4 de octubre las peticiones para excluirlo de la carrera. Los sondeos lo sitúan a la par o por delante de su antiguo socio.

Amcha Yisrael
Amcha Yisrael
Derecha nacionalista, liderada por el general Ofer Winter
Bajo el umbral

Fundado en agosto, el partido de Winter (su nombre significa «Pueblo de Israel») superó con holgura el umbral en los sondeos de finales de agosto, pero las últimas encuestas lo dejan fuera. Ha resistido las presiones del entorno de Netanyahu para retirarse, y cada voto que reciba sin entrar en la Knéset es un voto que la derecha pierde. En la misma situación está Noam, la formación de Avi Maoz.

El bloque del cambio

Yashar
Yashar
Centro sionista, liderado por Gadi Eisenkot
22-23 escaños

La lista más votada en todas las encuestas finales. Combina perfiles militares y de seguridad con antiguos dirigentes del centro y de la derecha moderada, y ha basado su campaña en la comisión de investigación del 7 de octubre y en la igualdad de cargas. Tiene acuerdo de restos con los Demócratas y se ha ganado a buena parte del antiguo votante de Gantz.

Juntos (B'Yachad)
Juntos (B’Yachad)
Centroderecha y centro liberal, lista de Bennett y Lapid
14-15 escaños

Nació en abril de 2026 de la unión de Bennett 2026 y Yesh Atid. En primavera llegó a encabezar las encuestas con más de 25 escaños, pero la irrupción de Eisenkot y la salida de varios diputados históricos de Yesh Atid lo han dejado en torno a 15. Firmó el acuerdo de restos con Yisrael Beiteinu.

Demócratas
Demócratas
Izquierda sionista, liderada por Yair Golan
8-10 escaños

Fusión del Partido Laborista y Meretz, las dos formaciones históricas de la izquierda que en 2022 sumaron solo cuatro escaños y dejaron a Meretz fuera de la Cámara. El exnúmero dos del Ejército Yair Golan las ha reflotado: sus primarias digitales movilizaron a 97.000 afiliados y los sondeos le dan el doble o más de los escaños que logró hace cuatro años.

Yisrael Beiteinu
Yisrael Beiteinu
Derecha laica, liderada por Avigdor Lieberman
7-8 escaños

El partido de Lieberman, de raíz en el voto de origen soviético, es uno de los arquitectos del frente anti-Netanyahu y el más beligerante contra las exenciones ultraortodoxas. Su apoyo es imprescindible para cualquier mayoría alternativa, aunque se muestra reacio a que esa mayoría dependa de los partidos árabes.

Los partidos de mayoría árabe

Lista Conjunta
Lista Conjunta
Izquierda árabe: Hadash, Ta’al y Balad
9 escaños

Reconstituida en agosto tras presentarse dividida en 2022, cuando Balad se quedó a las puertas del umbral, está encabezada por Yousef Jabareen, de Hadash. El Comité Central Electoral llegó a vetarla el 23 de septiembre, pero el Supremo revocó la exclusión el 2 de octubre; el dirigente de Balad Sami Abu Shehadeh tuvo que renunciar a su candidatura.

Ra'am
Ra’am
Islamismo conservador, liderado por Mansour Abbas
5-7 escaños

En 2021 Ra’am se convirtió en el primer partido árabe que entraba en un Gobierno israelí, el de Bennett y Lapid. Concurre en bloque técnico con el exdiputado de Yesh Atid Yoav Segalovitz, también superó el intento de veto y Abbas se ha ofrecido a sostener una alternativa, aunque varios socios del bloque del cambio lo descartan.

La tercera vía y los que se han ido

Reservistas-Partido Económico
Reservistas-Partido Económico
Derecha liberal: Yoaz Hendel y Yaron Zelekha
0-4 escaños

La alianza de Hendel con Zelekha, antiguo contable general del Estado, se presenta como una fuerza de unidad nacional sin ultraortodoxos. No se ha comprometido con ningún bloque y solo uno de los sondeos finales, el de Kan, le da entrada en la Knéset, con cuatro escaños que podrían cambiar por completo la aritmética.

Azul y Blanco
Azul y Blanco
Centro, liderado por Benny Gantz
Retirado

El partido que en 2019 llegó a empatar con el Likud e incluso a superarlo anunció el 19 de octubre que abandonaba la carrera, tras meses por debajo del umbral. Su papeleta seguirá en los colegios, pero los votos que reciba se perderán. Gantz se despidió pidiendo un Gobierno de unidad entre los dos grandes bloques.

Qué dicen las últimas encuestas

Las tres grandes cadenas publicaron el viernes sus últimos sondeos antes de la veda y los tres coinciden en lo esencial: Yashar es la primera fuerza, con entre 22 y 23 escaños, por delante de un Likud que se mueve entre 19 y 21. Juntos, la lista de Bennett, queda tercera con 14 o 15. Por debajo se forma un pelotón muy compacto de partidos de entre siete y diez escaños en el que los Demócratas y la Lista Conjunta pelean por la cuarta plaza.

Media de los tres sondeos finales de televisión, en escaños

Yashar (centro)
22,3
Likud (derecha)
20,0
Juntos (B’Yachad) (centroderecha)
14,3
Demócratas (izquierda)
9,3
Lista Conjunta (izquierda árabe)
9,0
Yisrael Beiteinu (derecha laica)
8,0
Otzmá Yehudit (extrema derecha)
8,0
Judaísmo Unido de la Torá (ultraortodoxo asquenazí)
7,7
Shas (ultraortodoxo sefardí)
7,3
Sionismo Religioso-Zehut (extrema derecha religiosa)
7,0
Ra’am (islamismo conservador)
5,7
Reservistas-Partido Económico (derecha liberal)
1,3

Media aritmética de los sondeos de Kan 11 (Kantar), Canal 12 (Midgam) y Canal 13 (Madad), publicados el 23 de octubre. Amcha Yisrael, Noam y Haredi Public quedan bajo el umbral en los tres.

PartidoKan 11Canal 12Canal 13Israel Hayom
Yashar (centro)22232223
Likud (derecha)20211921
Juntos (B’Yachad) (centroderecha)14151414
Demócratas (izquierda)810108
Lista Conjunta (izquierda árabe)9999
Yisrael Beiteinu (derecha laica)8887
Otzmá Yehudit (extrema derecha)8888
Judaísmo Unido de la Torá (ultraortodoxo asquenazí)8787
Shas (ultraortodoxo sefardí)7878
Sionismo Religioso-Zehut (extrema derecha religiosa)7686
Ra’am (islamismo conservador)5575
Reservistas-Partido Económico (derecha liberal)4––4

Kan 11 (Kantar, 1.106 entrevistas), Canal 12 (Midgam, 1.018) y Canal 13 (Madad, 1.875), 23 de octubre; Israel Hayom (Kantar), 22 de octubre. El guion indica que la lista no supera el umbral.

La fotografía de bloques es todavía más reveladora. Ningún sondeo da la mayoría a nadie. La coalición saliente se queda clavada en 50 escaños en los cuatro, once por debajo de la mayoría absoluta. El bloque del cambio oscila entre 52 y 56 y, para llegar a 61, necesitaría el apoyo, aunque fuera desde fuera del Gobierno, de al menos uno de los partidos árabes, que suman entre 14 y 16. Es exactamente la fórmula que permitió el Gobierno de Bennett y Lapid en 2021, y la que Netanyahu ha convertido en el eje de su campaña.

Escaños por bloques. Las marcas negras señalan la mayoría de 61

Kan 11Árabes 14, Cambio 52, Reservistas 4, Netanyahu 50
14
52
4
50
Canal 12Árabes 14, Cambio 56, Netanyahu 50
14
56
50
Canal 13Árabes 16, Cambio 54, Netanyahu 50
16
54
50
Israel HayomÁrabes 14, Cambio 52, Reservistas 4, Netanyahu 50
14
52
4
50
Lista Conjunta y Ra’amBloque del cambio: Yashar, Juntos, Demócratas y Yisrael BeiteinuReservistas-Partido EconómicoBloque de Netanyahu: Likud, Otzmá Yehudit, Shas, Judaísmo Unido de la Torá y Sionismo Religioso-Zehut
YasharLikud

Ninguno de los cuatro últimos sondeos da la mayoría a ningún bloque: la coalición de Netanyahu se queda en 50 escaños en todos ellos.

Kan 11, Canal 12, Canal 13 e Israel Hayom, 22 y 23 de octubre de 2026.

En el duelo personal, las preferencias también favorecen al aspirante, aunque con matices según la casa. A mediados de septiembre, el sondeo de Maariv daba a Eisenkot una ventaja de doce puntos sobre Netanyahu como primer ministro preferido, mientras que la encuestadora vinculada al Canal 14, cercano al Gobierno, mantenía al primer ministro por delante. Conviene recordar, además, que en 2022 los sondeos finales situaban al bloque de Netanyahu en torno a los 60 escaños y acabó logrando 64, en buena medida porque Meretz y Balad se quedaron por muy poco fuera de la Cámara.

Cinco elecciones en cuatro años: el mapa del voto

Para entender lo que se juega mañana conviene mirar atrás. Entre abril de 2019 y noviembre de 2022 Israel celebró cinco elecciones generales, una secuencia sin precedentes en la historia del país. Las tres primeras acabaron en bloqueo o en un Gobierno de rotación entre Netanyahu y Gantz que no llegó a cumplir un año. La cuarta alumbró la coalición más improbable, de la derecha de Bennett a la izquierda de Meretz pasando por Ra’am. La quinta devolvió el poder a Netanyahu con 64 escaños con el 48,4% de los votos, gracias en buena parte a los votos que la oposición dejó bajo el umbral.

ElecciónLista más votadaEscañosBloque NetanyahuParticip.Desenlace
Abril de 2019Likud (derecha) y Azul y Blanco (centro)35 y 356068,5%Sin Gobierno: nueva elección
Septiembre de 2019Azul y Blanco (centro)335569,9%Bloqueo: tercera elección
Marzo de 2020Likud (derecha)365871,5%Gobierno de rotación Netanyahu-Gantz
Marzo de 2021Likud (derecha)305267,4%Gobierno Bennett-Lapid con Ra’am
Noviembre de 2022Likud (derecha)326470,6%Sexto Gobierno de Netanyahu

Escaños del bloque de Netanyahu: Likud, partidos ultraortodoxos y derecha religiosa que lo apoyaron en cada legislatura (en abril de 2019, incluido Kulanu). Participación sobre el censo, incluidos los sobres externos.

El mapa interactivo que acompaña este artículo recoge los resultados de más de 1.200 localidades en las cuatro últimas elecciones: el partido más votado en cada municipio, kibutz, moshav y asentamiento, el detalle de cada uno al pasar el cursor o tocarlo y la intensidad del voto de cada partido. Se puede ampliar el área metropolitana de Tel Aviv y buscar cualquier localidad en la tabla inferior.

El mapa de 2022 dibuja con nitidez las placas tectónicas del voto israelí. Yesh Atid fue la lista más votada en 535 localidades, la mayoría pequeñas comunidades agrícolas y residenciales del centro y el norte, y ganó en Tel Aviv-Yafo (32,8%) y en Haifa (26,3%). El Likud, primero en 319, dominó sin embargo los distritos Norte, Haifa, Centro y Sur gracias a su implantación en las ciudades medianas y en la periferia, donde rozaba o superaba la mitad de los votos: un 50,9% en Dimona, un 49,5% en Kiryat Shmona y un 40,3% en Beerseba.

Jerusalén es otro mundo: allí ganó Judaísmo Unido de la Torá con el 23,8%, seguido del Likud y de Shas, y en Bnei Brak los dos partidos ultraortodoxos sumaron nueve de cada diez votos. En los asentamientos de Cisjordania, donde la participación superó el 75%, la más alta de todo el país, Sionismo Religioso fue la primera fuerza con un 31,4%. Y en las localidades de mayoría árabe, el voto se repartió entre Hadash-Ta’al, Ra’am y Balad, con un patrón claro: el norte, para la izquierda árabe; el Néguev beduino, para el islamismo de Ra’am, que superó el 64% en Rahat.

El mapa también ayuda a medir el impacto del 7 de octubre. Los kibutz fronterizos con Gaza que sufrieron el ataque eran bastiones de la izquierda: en Beerí, el Laborismo, Yesh Atid y Meretz superaron entre los tres el 80% en 2022, y en Nir Oz, Yesh Atid y Meretz rozaron dos tercios de los votos. Sderot, a pocos kilómetros, votó en cambio en un 66% al Likud y a Sionismo Religioso. La pregunta es cuánto de ese mapa ha resistido tres años de guerra.

Lista ConjuntaRa’am

La participación en las localidades árabes cayó del 65,7% en 2020 al 45,1% en 2021: una diferencia de veinte puntos que vale varios escaños.

Cálculo de Electomanía sobre los resultados oficiales en las localidades con más del 90% de población árabe. Las ciudades mixtas, como Haifa o Lod, no están incluidas.

Las claves que decidirán la elección

La aritmética del 61 y la llave árabe

Si se cumplen las encuestas, ni Netanyahu ni Eisenkot podrán gobernar con los suyos. El primer ministro necesitaría arrancar once escaños fuera de su coalición, y los candidatos naturales, Yisrael Beiteinu o los Reservistas, han hecho campaña contra la presencia de los ultraortodoxos o de la extrema derecha en el Gobierno. Eisenkot, por su parte, solo alcanza la mayoría con el apoyo de Ra’am o de la Lista Conjunta, algo que varios de sus socios han descartado. La alternativa es un Gobierno de unidad entre Yashar y el Likud, la fórmula que Gantz reclamó al retirarse, o un nuevo bloqueo que llevaría a una sexta elección en siete años a principios de 2027, con Netanyahu como primer ministro en funciones.

El umbral y los votos perdidos

El 3,25% puede decidir más que cualquier debate. En 2022, Meretz se quedó en el 3,16% y Balad en el 2,91%: casi 290.000 votos opositores sin traducción en escaños que regalaron la mayoría a Netanyahu. Esta vez el riesgo está en la derecha: Amcha Yisrael, Noam y Haredi Public rondan el umbral sin superarlo, y Smotrich y el ministro de Exteriores Gideon Sa’ar han pedido a las listas pequeñas de su campo que imiten a Gantz y se retiren. En el otro lado, la incógnita es si los Reservistas de Hendel entran o no: con cuatro escaños son decisivos, sin ellos sus votos se evaporan. La papeleta de Azul y Blanco, que sigue en los colegios pese a la retirada, añade otro foco de voto perdido.

La participación, del voto árabe a los israelíes en el extranjero

En 2022 votó el 70,6% del censo. El dato agregado esconde diferencias enormes: la participación en las localidades árabes osciló entre el 45% y el 66% en los cuatro últimos comicios, mientras que en los asentamientos y en las ciudades ultraortodoxas supera el 75%. La reconstitución de la Lista Conjunta y la batalla por su exclusión pueden movilizar al electorado árabe, y el miedo a las detenciones por eludir el reclutamiento, al ultraortodoxo. Más de 33.000 israelíes residentes en el extranjero se registraron en la iniciativa Fly&Vote para volar a votar, lo que llevó a Netanyahu a amenazar con acciones legales porque presume que favorecerán a la oposición.

La seguridad, hasta el último minuto

La recta final ha estado dominada por la seguridad. El asesinato de dos soldados cerca de Hebrón el 23 de octubre desencadenó una amplia operación militar en la ciudad, y el Ejército aplicará un cierre en Cisjordania durante la jornada electoral. El Canal 12 informó de que el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, se resistía a una orden del primer ministro para una acción militar relacionada con Irán a pocos días de la votación, algo que Netanyahu calificó de disparate. El primer ministro difundió además una imagen generada con inteligencia artificial de un ataque nuclear sobre Tel Aviv y advirtió de un «segundo Holocausto» si pierde, y Trump le reiteró su apoyo. Eisenkot le acusó de histeria. Cualquier incidente grave antes del martes puede mover unas décimas en un empate tan ajustado.

El 7 de octubre y la rendición de cuentas

Tres días antes de la votación, una multitud se concentró en la plaza de los Rehenes de Tel Aviv para exigir una comisión estatal de investigación sobre el 7 de octubre, la gran promesa de Eisenkot. A ello se suman las informaciones sobre el Qatargate, la investigación sobre presuntos pagos vinculados a Catar en el entorno del primer ministro, y las críticas de antiguos aliados como el magnate Ronald Lauder. Para la oposición, la elección es un juicio sobre la responsabilidad del Gobierno; para el Likud, sobre quién está más capacitado para gestionar la guerra que, según su relato, aún no ha terminado.

El reclutamiento ultraortodoxo y el precio de los socios

La exención del servicio militar para los estudiantes de las yeshivás es la línea que más separa a los bloques y la que hizo tambalear la coalición durante dos años. Yashar, Juntos, los Demócratas y Yisrael Beiteinu prometen servicio para todos; Shas y Judaísmo Unido de la Torá, que suman en torno a 15 escaños, condicionan su apoyo a blindar las exenciones. La decisión de los partidos ultraortodoxos de negociar en bloque puede encarecer cualquier Gobierno de Netanyahu o, si la aritmética lo exige, abrir la puerta a que alguno de ellos explore un acuerdo con el centro.

Economía, sanciones y aislamiento

El deterioro de la imagen internacional de Israel ha tenido un papel menor en la campaña, pero ha irrumpido en su última semana. Netanyahu planteó prepararse para posibles sanciones internacionales y recurrir a la tecnología de cadena de bloques y a las criptomonedas para sortearlas, una propuesta criticada por el Banco de Israel, por los líderes de la oposición y por más de un centenar de economistas, que alertaron de los daños para el sector tecnológico y exportador. Para una parte del electorado de centro, el coste económico de la guerra y del aislamiento pesa tanto como la seguridad.

Con todo, el desenlace se conocerá por etapas. A las 21:00, hora peninsular, los sondeos a pie de urna darán la primera foto; durante la madrugada, el recuento irá confirmando qué listas superan el umbral, el dato que más puede alterar el reparto; y hasta la certificación del 4 de noviembre no habrá cifras oficiales. A partir de ahí empezará la verdadera elección, la de las consultas en la residencia presidencial, en la que Yashar y el Likud medirán no tanto sus escaños como su capacidad para sumar socios en un Parlamento donde, si nada cambia, la llave volverá a estar en manos de quienes menos quieren usarla.

Existen unas normas para comentar que si no se cumplen conllevan la expulsión inmediata y permanente de la web.

EM no se responsabiliza de las opiniones de sus usuarios

Subscribe
Notify of
0 Comments
Newest
Oldest Most Voted
Bienvenido a electomanía

O continúa con


Al continuar, aceptas nuestros Términos y Política de Privacidad.

Únete a nuestra comunidad
Ser Patrón de electomanía es mucho más que apoyar un medio independiente. Es acceder antes, con más profundidad y con más exclusividad a los datos que marcan la actualidad.
Beneficios

Electomania no recibe fondos públicos ni subvenciones. Sus patrones son la garantía de independencia y ausencia de línea editorial.

Más información

La suscripción se renovará automáticamente al finalizar cada periodo a no ser que la anules o nos lo notifiques. Una vez realizado el cobro, este no será reembolsable. Si no deseas continuar, puedes cancelar o pausar la renovación en cualquier momento desde tu cuenta de Patrón, en el apartado de suscripciones. En caso de cancelación o pausa, el acceso seguirá activo hasta la finalización del periodo contratado.

elige tu plan
Patrón Mensual
3,5€ al mes
(4,23€ IVA incl.)

Acceso completo: herramientas de análisis exclusivas del Espacio Patrón, acceso a El Foro, encuesta semanal completa – ElectoPanel para generales, sondeos autonómicos mensuales y acceso a la comunidad privada de Electomanía.

Patrón Trimestral
10,5€ por 3 meses
(12,71€ IVA incl.)

Acceso completo: herramientas de análisis exclusivas del Espacio Patrón, acceso a El Foro, encuesta semanal completa – ElectoPanel para generales, sondeos autonómicos mensuales y acceso a la comunidad privada de Electomanía.

Patrón Semestral
21€ por 6 meses
(25,41€ IVA incl.)

Acceso completo: herramientas de análisis exclusivas del Espacio Patrón, acceso a El Foro, encuesta semanal completa – ElectoPanel para generales, sondeos autonómicos mensuales y acceso a la comunidad privada de Electomanía.

Patrón Anual
35€ por 1 año
(42,35€ IVA incl.)

Acceso completo: herramientas de análisis exclusivas del Espacio Patrón, acceso a El Foro, encuesta semanal completa – ElectoPanel para generales, sondeos autonómicos mensuales y acceso a la comunidad privada de Electomanía.

Compartir
0
Would love your thoughts, please comment.x
()
x