La Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso ha rechazado este martes la iniciativa de Sumar con la que se pedía al Gobierno de Pedro Sánchez la adhesión de España al Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares (TPAN), que ningún país de la OTAN ha suscrito.
La propuesta ha sido respaldada por Podemos, ERC y EH Bildu, mientras que el PSOE y Junts han optado por abstenerse y se ha impuesto el voto en contra de PP y Vox.
En concreto, la proposición no de ley planteaba que España se incorporase a este acuerdo internacional, que prohíbe actividades como el desarrollo, posesión, almacenamiento, uso y amenaza de uso de armas nucleares y que, hasta ahora, no ha suscrito ningún país miembro de la OTAN.
Durante el debate, Sumar ha apelado directamente al PSOE, que ha dicho compartir el objetivo del desarme, pero ha abogado por avanzar de forma gradual y coordinada con los aliados. Vox ha rechazado la iniciativa al considerar que no responde a la realidad estratégica actual y ha defendido la disuasión, mientras que el PP ha defendido una política de desarme “realista, multilateral, gradual” y compatible con los compromisos de España en la OTAN.
La Alianza para el Desarme Nuclear ha recordado que España puede adherirse al TPAN sin abandonar la OTAN, puesto que el Tratado del Atlántico Norte no menciona las armas nucleares ni obliga jurídicamente a sus miembros a apoyarlas.
El tratado prohíbe de manera integral, entre otras actividades, el desarrollo, posesión, almacenamiento, uso y amenaza de uso de armas nucleares. La Alianza por el Desarme Nuclear cifra en 100 los Estados que se han vinculado formalmente al TPAN, sumando los Estados parte y aquellos que únicamente lo han firmado, según ha detallado en una nota de prensa.
Según una encuesta de ICAN (International Campaign to Abolish Nuclear Weapons) realizada en mayo de 2026, el 80% de los españoles quiere que España firme el TPAN. La Alianza por el Desarme Nuclear sostiene que este respaldo ciudadano se suma a la posición expresada por Pedro Sánchez contra la disuasión y el rearme nuclear y ha pedido a los grupos parlamentarios avanzar hacia la adhesión de España al tratado.
El pasado mes de febrero, el presidente señaló durante la Conferencia de Seguridad de Múnich que el rearme nuclear “no era la vía correcta” para desarrollar la capacidad disuasoria y apeló al peligro que representa, más si cabe con la incertidumbre que proyecta la inteligencia artificial.
“La disuasión nuclear exige cero errores”, afirmó Sánchez, asegurando que, en consecuencia, “no es una garantía sino una apuesta peligrosa”. En este sentido, destacó la necesidad de que las potencias nucleares se sienten, negocien y detengan una nueva carrera armamentística.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































