La división del espacio político que concurrió bajo la marca Sumar en las elecciones generales de 2023 tendría un importante coste electoral de cara a las elecciones del 29 de noviembre. Según la proyección de NC Report, las distintas candidaturas procedentes de aquella coalición obtendrían conjuntamente 9 diputados, frente a los 31 logrados en 2023, lo que supondría la pérdida de 22 escaños.
El nuevo Frente Amplio conseguiría cinco diputados, mientras que Compromís obtendría dos. Por su parte, Podemos y Sumar lograrían un representante cada uno. La representación conjunta del antiguo espacio de Sumar quedaría así reducida a menos de un tercio de la obtenida hace tres años.
PP y Vox recogerían la mayor parte de los escaños perdidos
El estudio de NC Report analiza también qué formaciones se beneficiarían de los 22 diputados que dejarían de estar en manos del espacio de Sumar. Trece de ellos tienen un destinatario definido en la proyección: cuatro pasarían al PP, tres a Vox, tres a Adelante Andalucía, uno al PSOE, uno a ERC y otro al BNG.
Los nueve restantes dependerían de pequeñas variaciones en el reparto provincial. Siete se disputarían entre PP y Vox, otro podría terminar en manos de PSOE, PP o Vox y el último correspondería a EH Bildu o PNV.
De esta forma, PP y Vox absorberían conjuntamente entre 14 y 15 de los 22 escaños perdidos por las fuerzas que integraron Sumar en 2023. Adelante Andalucía sería la siguiente gran beneficiada, con tres diputados procedentes de aquel espacio electoral.
Territorialmente, la pérdida de representación se extendería por buena parte de España. El antiguo espacio de Sumar perdería diputados en Alicante, Asturias, Baleares, Barcelona, Vizcaya, Cádiz, Córdoba, A Coruña, Girona, Granada, Madrid, Málaga, Murcia, Pontevedra, Sevilla, Tarragona, Valencia y Zaragoza. Solo conservaría sin cambios su representación de 2023 en Las Palmas.
La mayor caída se produciría en Madrid y Barcelona, con tres diputados menos en cada circunscripción. El resultado dibuja así un escenario en el que la fragmentación de las candidaturas situadas a la izquierda del PSOE tendría efectos no solo sobre su representación conjunta, sino también sobre el reparto de escaños entre el resto de fuerzas políticas.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































