Quebec ha puesto fin a ocho años de hegemonía de la Coalition avenir Québec con un vuelco de dimensiones históricas: el soberanista Parti québécois gana las elecciones del 5 de octubre y vuelve al Gobierno doce años después de su salida en 2014, aunque lo hace en minoría y a cinco escaños de la mayoría absoluta. Detrás de la victoria queda un mapa fragmentado en cinco fuerzas, la desaparición parlamentaria de la CAQ y una distancia entre votos y escaños que ya reabre el debate sobre la reforma del sistema electoral.
El PQ vuelve al poder, pero se queda a cinco escaños de la mayoría absoluta
Con el recuento muy avanzado, el Parti québécois de Paul St-Pierre Plamondon lidera en 59 de las 127 circunscripciones de la Asamblea Nacional, cuando para gobernar en solitario hacen falta 64. Con un 28,02 % de los votos (1.199.213 papeletas), el partido soberanista completa una remontada notable: en 2022 se quedó en tres escaños y un 14,61 % del voto, y cuando se convocaron los comicios solo contaba con siete diputados.
La Asamblea sube este año de 125 a 127 escaños, lo que eleva el listón de la mayoría hasta 64. El PQ concentra el 46,5 % de los escaños con poco más de una cuarta parte de los votos, un premio que no basta para sostener un Gobierno en solitario. St-Pierre Plamondon, que promete un tercer referéndum de independencia, aseguró en su discurso de victoria que sigue soñando con hacer de Quebec un país, pero se dirigió también a los anglófonos de la provincia para recordarles que todos los quebequeses afrontan los mismos problemas.
El castigo a la CAQ: de 79 escaños a ninguno con un 13 % de los votos
El otro gran titular de la noche es el hundimiento de la Coalition avenir Québec, que concurría con el nombre de Équipe Christine Fréchette. Tras ocho años en el poder y dos mayorías absolutas consecutivas, el partido que llegó a la convocatoria con 79 escaños no lidera en ninguna circunscripción, pese a haber obtenido el 13,35 % de los votos (571.295). La propia Fréchette, primera ministra desde abril, ha perdido su escaño.
Las dos tablas, puestas una junto a otra, retratan las rarezas del sistema mayoritario uninominal. La CAQ y QS suman un 25,76 % de los votos y apenas nueve escaños entre ambos, mientras que los liberales, con un 24,21 %, consiguen 40. Los conservadores de Éric Duhaime reciben un 20,68 % y se llevan 19, y los verdes, con un 0,28 %, quedan fuera. Un resultado tan desproporcionado devuelve al primer plano la reforma electoral, una promesa que los partidos hicieron en el pasado y que se archivó en 2021.
Liberales a la cabeza de la oposición, conservadores en ascenso y QS a la baja
Por debajo de la victoria del PQ, el resto del tablero también se reordena. Los liberales de Charles Milliard más que duplican los escaños con los que contaban al convocarse las elecciones, los conservadores irrumpen como tercera fuerza y Québec solidaire resiste con nueve diputados, dos menos que antes. Ninguna de las cinco formaciones principales baja del 12 % de los votos, lo que da una Asamblea repartida entre cinco proyectos con respaldo real.
Primera fuerza con el 28,02 % y 1.199.213 votos. St-Pierre Plamondon, al frente del partido desde octubre de 2020, será el próximo primer ministro tras dos legislaturas del PQ fuera del poder y una travesía en la que llegó a quedarse en tres escaños.
Segunda fuerza con el 24,21 % y 1.036.383 votos, y más del doble de los 18 escaños que tenía al disolverse la Asamblea. Charles Milliard, líder liberal, resulta elegido por la circunscripción de Orford.
Con el 20,68 % y 885.072 votos, el partido que dirige Éric Duhaime desde 2021 salta de un único diputado en la anterior Asamblea a una bancada de 19 y se consolida como alternativa a la derecha de la CAQ.
Con el 12,41 % y 531.327 votos, pierde dos de los once escaños con los que llegaba a las elecciones. Su copresidenta, Ruba Ghazal, gana en la circunscripción de Mercier.
Con el 13,35 % y 571.295 votos no logra ningún escaño. Christine Fréchette, que había relevado a François Legault al frente del partido y del Gobierno en abril, no logra revalidar su escaño.
La aritmética de la Asamblea marca ya el mandato. El PQ necesita cinco apoyos más para alcanzar los 64 escaños: los nueve de Québec solidaire bastarían para llegar a 68, mientras que sumando los liberales llegaría a 99 y con los conservadores a 78. Con ninguna fuerza por encima del 30 % de los votos, un Gobierno que aspira a una consulta sobre la independencia tendrá que construir mayorías en una Asamblea donde la mayoría de los votantes ha optado por partidos que no la respaldan. Todas las cifras corresponden a candidatos en cabeza con el escrutinio aún provisional y pueden variar levemente en las circunscripciones más ajustadas.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































