Suecia vota este domingo 13 de septiembre en tres papeletas a la vez: Riksdag, regiones y ayuntamientos. Mientras la atención internacional se concentra en si Magdalena Andersson desaloja a Ulf Kristersson y en si los Demócratas de Suecia entran por primera vez en un gobierno, en las tres grandes ciudades del país se juega otra partida, con mayorías propias, alcaldes con nombre y apellidos y una agenda que va del precio del aparcamiento residencial a la demolición de una piscina. Repasamos qué se decide en Estocolmo, Gotemburgo y Malmö.
Tres elecciones el mismo domingo
El sistema sueco concentra en la misma jornada la renovación de los 349 escaños del Riksdag, de los 21 consejos regionales y de los 290 ayuntamientos. Los colegios abren a las 8:00 y cierran a las 20:00, la misma hora que en la España peninsular. El voto anticipado arrancó el 26 de agosto, y el recuento definitivo puede no estar cerrado hasta el miércoles 16, cuando se incorporen el voto exterior y los votos tardíos: en 2018 y en 2022 fue precisamente esa fase la que terminó de dibujar las mayorías.
Hay una diferencia decisiva entre las tres papeletas. Para votar al Riksdag hace falta nacionalidad sueca; para votar en las municipales y regionales basta con estar empadronado en Suecia desde hace tres años. Eso convierte a las tres grandes ciudades, las de mayor población de origen extranjero, en un tablero con un censo local sensiblemente más amplio que el estatal, y explica que los resultados municipales se desvíen del nacional de forma sistemática: en Gotemburgo, sin ir más lejos, la Izquierda saca en el ayuntamiento varios puntos más que en el Parlamento, y los Demócratas de Suecia varios menos.
El punto de partida es cómodo para el centroizquierda: las tres ciudades están gobernadas hoy por alcaldías socialdemócratas. La incógnita no es tanto si cambian de manos como con qué socios y con cuánta holgura seguirán gobernando, y si los Demócratas de Suecia consolidan su avance en el sur.
Estocolmo: Wanngard defiende la mayoría roja
La capital es el premio mayor y el más volátil. Estocolmo ha cambiado de color en tres de los cuatro últimos ciclos: rojiverde en 2014, coalición de derechas y verdes con Anna König Jerlmyr en 2018, y vuelta a la izquierda en 2022 con Karin Wanngård como finansborgarråd, el cargo que hace de alcaldesa de facto. Su mayoría es sólida sobre el papel: socialdemócratas, Izquierda y Verdes suman 53 de los 101 concejales y no dependen de nadie más.
Socialdemokraterna (S) · 31 conc.
Moderaterna (M) · 20 conc.
Vänsterpartiet (V) · 16 conc.
Sverigedemokraterna (SD) · 9 conc.
Liberalerna (L) · 8 conc.
Centerpartiet (C) · 7 conc.
Miljöpartiet (MP) · 6 conc.
Kristdemokraterna (KD) · 4 conc.Municipales de 2022 en Estocolmo. 101 concejales. Participación: 79,9%.
El único sondeo municipal publicado en la capital lo encargó el propio partido moderado a Demoskop, con trabajo de campo entre el 24 y el 31 de agosto, y lo difundió el diario local Mitt i. Sus números no invitan al optimismo a quien lo pagó: el bloque de Wanngård se mantiene en el 53% frente al 38% de la oposición de M, L, C y KD. El detalle interno es más interesante que el agregado, porque dentro de cada bloque hay un trasvase considerable.
Los Verdes doblan su resultado, del 6% al 12%, y compensan ellos solos el retroceso de sus socios: los socialdemócratas ceden 2,4 puntos y la Izquierda otros 1,4. En la acera de enfrente, los moderados suben 3,7 puntos y el Centro 1,3 hasta el 8%, pero los liberales se quedan reducidos a la mitad, del 8% al 4%. Los Demócratas de Suecia repiten exactamente su 8% de 2022, confirmando que la capital sigue siendo su peor terreno del país.
Enfrente, los moderados han cambiado de cara. El candidato a la alcaldía es Christofer Fjellner, exeurodiputado y jefe de la oposición municipal desde 2022, que ha construido su campaña sobre cuatro golpes repetidos: presión fiscal récord, endeudamiento de la ciudad, inseguridad y resultados escolares a la baja. Su gancho más eficaz, sin embargo, ha sido urbanístico: la promesa de mantener «medio Estocolmo verde» y de frenar la construcción de bloques de alquiler en barrios de vivienda unifamiliar, un mensaje que apunta directamente a los distritos exteriores donde los moderados sostienen su voto.
La aritmética, en cambio, no acompaña al bloque de derechas, y el sondeo lo explica bien: de poco sirve que M sume casi cuatro puntos si los liberales pierden la mitad de los suyos y SD no se mueve. Quince puntos de distancia entre bloques a dos semanas de la votación son demasiados para remontar. A ello se suma una complicación política: en agosto Fjellner declaró que su partido ya no mantiene «líneas rojas» frente a los Demócratas de Suecia a la hora de formar gobierno, un movimiento que le abre la puerta al bloque de Tidö pero que en una ciudad como Estocolmo puede costarle votos por el flanco liberal.
Gotemburgo: la izquierda va a por la mayoría propia
La segunda ciudad del país es también la más singular de Suecia, y lo es por un motivo que se llama Demokraterna: un partido puramente local, nacido de la oposición al túnel ferroviario de Västlänken, que en 2018 irrumpió como segunda fuerza con casi el 17% y en 2022 se desplomó al 6,1%. Ese hundimiento es lo que explica buena parte del vuelco: los socialdemócratas de Jonas Attenius subieron casi seis puntos y recuperaron el ayuntamiento tras ocho años de gobiernos de la Alianza.
Socialdemokraterna (S)
Moderaterna (M)
Vänsterpartiet (V)
Sverigedemokraterna (SD)
Miljöpartiet (MP)
Liberalerna (L)
Kristdemokraterna (KD)
Centerpartiet (C)Municipales de 2022 en Gotemburgo. 81 concejales.
Attenius gobierna desde entonces con Izquierda y Verdes, pero en minoría: los tres suman 40 de los 81 concejales, uno menos de los necesarios. El fiel de la balanza ha sido el Centro, con solo tres actas, que en 2022 abandonó las negociaciones con la izquierda y se instaló en lo que llamó «oposición constructiva». Y aquí es donde Gotemburgo se ha convertido en la ciudad más entretenida de estas elecciones, porque el sondeo municipal de Novus para Göteborgs-Posten ha dicho dos cosas opuestas en ocho días.
La entrega del 3 de septiembre titulaba que los rojiverdes alcanzaban mayoría propia: S en el 25,7%, la Izquierda disparada hasta el 15,9% y los Verdes hasta el 10%, un 51,5% conjunto que dejaba al Centro sin función. La del 10 de septiembre le dio la vuelta: los socialdemócratas caen con fuerza y S, V y MP pierden esa mayoría absoluta. El responsable del vuelco tiene nombre propio y es, otra vez, el partido de la casa: Demokraterna sube hasta el 10,1%, frente al 6,14% de 2022.
Conviene no sobreinterpretar el salto —son dos mediciones con sus márgenes de error y el propio GP fija el umbral de significación estadística en torno a los dos puntos para los partidos grandes—, pero la dirección encaja con la campaña que ha hecho Martin Wannholt: los dos asuntos que Demokraterna lleva explotando todo el verano, el proyecto de la nueva arena y la política de tráfico, son exactamente los que más han movilizado a los votantes de la ciudad.
Gotemburgo se juega en una semana la diferencia entre gobernar sola y volver a depender de Centerpartiet, con tres concejales.
Y con un tercer actor que puede romper el esquema: el sondeo de Novus también deja a liberales y democristianos rondando el listón de representación en el pleno municipal.
La campaña ha girado alrededor de un proyecto concreto: Arenakvarteret, el nuevo complejo de arena y centro de eventos valorado en 14.000 millones de coronas, que implica demoler el histórico Valhallabadet. Demócratas de Suecia, democristianos y Verdes piden pararlo y reasignar el dinero a escuelas y residencias; el resto lo apoya, aunque discrepa sobre cómo financiarlo. El segundo eje es la guerra por el coche —cierres de calles, supresión de aparcamiento residencial— que M, D y SD han convertido en su bandera contra Axel Josefson, líder moderado y antiguo alcalde de la ciudad, quien ahora acusa a la izquierda de fabricar jätteskolor, macrocentros escolares, cerrando colegios pequeños en los barrios vulnerables.
Malmo: el feudo socialdemócrata donde crece SD
Malmö es la excepción estable del mapa: Katrin Stjernfeldt Jammeh preside el ayuntamiento desde 2013 y su partido no ha perdido la ciudad en décadas, pese a estar en la provincia —Escania— donde los Demócratas de Suecia son más fuertes. Gobierna con liberales y Verdes en una coalición que solo reúne 27 de los 61 escaños, minoría que hasta ahora ha funcionado porque la derecha tampoco suma.
Socialdemokraterna (S) · 20 conc.
Moderaterna (M) · 13 conc.
Sverigedemokraterna (SD) · 10 conc.
Vänsterpartiet (V) · 9 conc.
Miljöpartiet (MP) · 4 conc.
Liberalerna (L) · 3 conc.
Centerpartiet (C) · 2 conc.
Kristdemokraterna (KD) · sin actaMunicipales de 2022 en Malmö. 61 concejales. Participación: 73,4%. Partiet Nyans obtuvo el 2,9% sin representación.
El sondeo municipal de Sydsvenskan apunta a que la alcaldesa no solo aguanta, sino que mejora: los socialdemócratas subirían del 30,7% al 32,2% y los Verdes del 5,5% al 7,7%, mientras moderados, liberales y democristianos retroceden hasta hacer prácticamente imposible un cambio de gobierno. El matiz relevante lo aporta el Centro, que tras años pidiendo desalojar a los socialdemócratas se ha abierto este año a entrar en una coalición liderada por ellos.
El otro movimiento es el que de verdad importa a medio plazo: los Demócratas de Suecia pasarían del 14,9% al 16,7% en una ciudad donde ya son tercera fuerza. Su campaña ha encontrado un filón inesperado en la subida de las tarifas de aparcamiento residencial y en la obligación de comprar el ticket por semanas o meses, con el argumento de que el ayuntamiento está expulsando del coche a los vecinos con menos ingresos. Es el mismo terreno que pisan los moderados, que prometen bajar esas tasas y eliminarlas donde no se consideren necesarias, además de recortar el impuesto municipal y crear una comisión de eficiencia. Frente a ello, la alcaldesa ha centrado su mensaje en más profesorado por alumno en las escuelas de barrios con problemas sociales y en reducir el tamaño de los grupos de infantil.
Quién es quién en las tres ciudades
Su gran feudo urbano. Saca 15,4% en Estocolmo y 15,8% en Gotemburgo, muy por encima de su media estatal, y las encuestas locales la sitúan creciendo en las tres ciudades.
Wanngård, Attenius y Stjernfeldt Jammeh defienden mandato. Su mejor plaza es Malmö, donde rozó el 31% en 2022 y el sondeo local le da aún más.
Partiendo del 6% en Estocolmo y Gotemburgo, Novus le da un salto hasta el 10% en la ciudad del Göta älv. Son el socio que puede dar o quitar la mayoría propia.
Con solo tres actas ha sido el árbitro de Gotemburgo. En Malmö se ha declarado dispuesto a entrar en un gobierno socialdemócrata; en Estocolmo conserva siete concejales.
Caso raro: gobierna con los socialdemócratas en Malmö y les hace oposición en las otras dos. En Gotemburgo el sondeo de Novus lo deja fuera del pleno.
Fjellner en Estocolmo y Josefson en Gotemburgo comparten guion: defensa del chalé frente al bloque de alquiler, impuestos y seguridad. Su techo está en Malmö, con el 19,4% de 2022.
Perdió toda representación en Malmö en 2022 con el 2,2% y el sondeo de Gotemburgo lo sitúa ahora también por debajo del listón. Solo resiste con holgura en Estocolmo.
Rinde mucho peor en las grandes ciudades que en el resto del país: 8% en Estocolmo, donde no se mueve respecto a 2022. Malmö es su excepción, y allí el sondeo local lo eleva hasta el 16,7%.
Solo concurre en Gotemburgo. Del 17% de 2018 al 6,1% de 2022 y, según el último Novus, de vuelta al 10,1%. Ningún partido sueco oscila tanto.
Qué mirar esta noche
Hay tres indicadores que conviene aislar del ruido nacional. El primero es si la izquierda de Gotemburgo llega a los 41 concejales: por debajo, el Centro vuelve a ser imprescindible y Attenius seguirá negociando presupuesto a presupuesto. Y el termómetro de eso no es tanto el resultado de los socialdemócratas como el de Demokraterna, que en 2018 y en 2022 ya demostró ser el partido más elástico del mapa sueco. El segundo es el listón de representación, que amenaza a liberales y democristianos en la segunda ciudad y ya dejó fuera a los democristianos en Malmö en 2022; un pleno sin ellos reduce todavía más las opciones aritméticas del bloque de Tidö en las grandes urbes. El tercero es cuánto crece SD en Malmö, la única de las tres ciudades donde supera con claridad su media urbana.
Conviene además no confundir los tres recuentos. La brecha entre papeletas es enorme y estable: en 2022, los Demócratas de Suecia sacaron un 14,7% en las legislativas de Gotemburgo frente al 10,7% en las municipales, casi cuatro puntos de diferencia. Una noche de avance nacional de la derecha puede convivir perfectamente con tres ayuntamientos que siguen en manos socialdemócratas, y viceversa.
El resto es paciencia. Los primeros datos llegarán tras el cierre de las 20:00, pero la formación de gobiernos municipales en Suecia rara vez se resuelve esa misma noche: en 2022, Gotemburgo tardó más de un mes en tener alcalde y Malmö necesitó que las bases liberales votasen si seguían pactando con la izquierda. Los plenos no se constituyen hasta octubre.
Resultados de 2022: Valmyndigheten (autoridad electoral sueca), resultados definitivos de las elecciones municipales del 11 de septiembre de 2022. Estimaciones de 2026: Demoskop para Moderaterna, publicado por Mitt i (Estocolmo, trabajo de campo del 24 al 31 de agosto); Novus para Göteborgs-Posten (Gotemburgo, entregas del 3 y del 10 de septiembre); y sondeo municipal de Sydsvenskan (Malmö). Composición de los gobiernos municipales: ayuntamientos de Estocolmo, Gotemburgo y Malmö.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































