El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha considerado este martes que la decisión del Tribunal Constitucional (TC) supone una desautorización absoluta “a todos los jueces y magistrados que han preferido hacer política, activismo político, en vez de cumplir su deber de aplicar la Ley de Amnistía”.
Lo ha manifestado en una rueda de prensa después de que el Tribunal Constitucional (TC) haya encaminado su aval a amnistiar la malversación del ‘procés’ al aceptar el magistrado ponente del primer recurso de amparo, José María Macías, que defiende la negativa del Tribunal Supremo a perdonar ese delito, redactar una decisión con el sentido de la mayoría, favorable a aplicarla.
Además de lamentar que el fallo del TC llega tarde, ha asegurado que hasta que el expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, y los exconsellers Toni Comín y Lluís Puig, no puedan volver y pasear por las calles de Catalunya no se podrá decir que se ha aplicado del todo la amnistía, así como al resto de afectados.
Pese a apelar a la prudencia porque del Tribunal Supremo espera de todo, ha destacado que hará como Santo Tomás: “Hasta que no vea al presidente paseando por las calles y paisajes de Catalunya, no diré ‘ahora sí se ha aplicado del todo”.
Y es que, según Turull, la decisión del Constitucional es un paso adelante pero “aún quedan muchos pasos por hacer porque se choca con esta gran politización de gran parte de la magistratura”.
Al juez del Supremo Pablo Llarena le ha emplazado a decidir si ha acertado en su vocación tras las desautorizaciones que, a su juicio, ha tenido por parte de Europa y del TC: “Lo que debería hacer es anticiparse y no esperar al 6 de octubre para tomar decisiones“.
“Le pagamos el sueldo para que haga de magistrado del TC y desde hoy hasta el 6 de octubre hará de auxiliar administrativo porque lo que hará es copiar los argumentos que han dicho los otros”, ha añadido.
DECISIONES DE PUIGDEMONT
Al preguntársele si se contempla la posibilidad de que Puigdemont vuelva a Catalunya sin esperar a la resolución del Supremo, ha apuntado que respetarán en todo momento lo que quiera hacer el líder de Junts, dejando claro que sólo lo sabe él mismo.
Sobre si el regreso del expresidente catalán puede rehacer las relaciones de Junts con el PSOE, Turull ha resaltado que no tiene nada que ver porque “el Constitucional lo que está haciendo, sencillamente, es pedir que se aplique una ley”.
Sí que ha asegurado que la presencia de Puigdemont en Catalunya sí permitirá a Junts jugar con las mismas cartas que el resto de partidos, empezando por la proximidad con los ciudadanos: “Cambiará mucho todo”.
Con el deseo de que la amnistía se aplique a todos los que se movilizaron el 1-O y al resto de afectados, ha manifestado que está “entusiasmado” en ser el secretario general de Junts al preguntársele si, una vez sea amnistiado, contempla ser candidato en unas elecciones.
“Ni se me ha pasado por la cabeza. Lo que tengo ganas es de poder abrazar al presidente, a Puig y Comín en Catalunya, y también en la sede de Junts”, ha zanjado.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































