Ciudadanos ha saltado al primer plano. Los rumores sugieren que, para desbloquear la situación, el rey podría llegar a designar a Albert Rivera como candidato a la presidencia del Gobierno.
Desde el partido se ha negado que estén planteándose aceptar esa hipotética oferta. Afirman que, aunque no descartan que esa situación llegue a producirse, “no lo ven lógico”.
Para el caso mucho más probable de que finalmente el candidato elegido fuera un miembro del Partido Popular o del Partido Socialista, los responsables de Ciudadanos continúan afirmando, siguiendo con el guión que defendieron en la campaña electoral, que podrían abstenerse para garantizar la gobernabilidad, siempre a cambio de un programa concreto de medidas a adoptar. En cambio, se niegan a entrar en un hipotético gobierno del PP o el PSOE. Afirman que no quieren “intercambios de sillas”, y eso implica que descartan votar “sí” a cualquiera de los dos posibles candidatos.
Las conversaciones informales continúan hasta que el miércoles se reanuden las consultas oficiales con el rey de las que saldrá definitivamente el candidato.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































