El análisis de las encuestas para estas elecciones demuestra que la cercanía a la fecha de las elecciones permite afinar un poco el pronóstico, pero no evita cometer errores que en algún caso han seguido siendo importantes.
Las encuestas posteriores a la prohibición legal (alineadas a la derecha), es decir, las publicadas en el extranjero o al final de la propia jornada de votaciones, ofrecen una previsión de escaños solo algo mejor que el conjunto.
Estimamos que una desviación promedio de más de tres escaños es claramente insuficiente para considerar que una encuesta “ha estado fina”, aún conociendo las dificultades que supone pronosticar con una semana de antelación y en el contexto de incertidumbre especial de estas elecciones.
Las notables diferencias entre unas y otras encuestadoras están a la vista.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































