La mayoría nacionalista se vería afianzada, con la subida de dos escaños del PNV y de uno para EH Bildu. Por su parte los socialistas mejorarían en cinco asientos su presencia parlamentaria, los mismos que perdería Elkarrekin Podemos. El Partido Popular bajaría tres, y ni Ciudadanos ni Vox accederían al Parlamento de Vitoria.























































































































































































































































































































































































































































































































































































































