Aunque muchos países del mundo superan ampliamente esa cifra, cuando ampliamos la vista a los distintos continentes comprobamos cómo Norteamérica es el de mayor incidencia mundial, al menos según los datos oficiales, y está a punto de alcanzar los mil fallecidos por cada millón de habitantes.
Al descender al nivel nacional, son ya 19 los países que alcanzan la cota de los 1.000 fallecidos por cada millón de habitantes (el 0,1% de su población), y de ellos 15 son europeos.





