El sondeo de GESOP para El Periódico sitúa al PSC de Jaume Collboni como primera fuerza en Barcelona a ocho meses de las municipales de 2027, con el consistorio más fragmentado de la historia reciente. Pero la encuesta trae algo más que la foto de conjunto: publica la intención directa de voto en cada uno de los diez distritos. Cruzamos esos datos con la renta de los hogares, el censo electoral y los resultados de 2023 para ver dónde crece cada partido, quién lo vota y hasta qué punto sigue en pie el mapa de clase que ha ordenado siempre la política barcelonesa.
Un pleno de 43 concejales con el PSC primero y tres partidos en un pañuelo
En estimación de voto, el PSC obtiene el 20,2% y entre 9 y 10 concejales, prácticamente su resultado de 2023 (19,8%), mientras ERC se consolida como segunda fuerza con el 14,0% y entre 6 y 7 ediles, casi tres puntos por encima de lo que logró Ernest Maragall. Por detrás, Comuns (12,2%), Junts (11,9%) y Aliança Catalana (11,5%) quedan separados por apenas siete décimas y se reparten entre 5 y 6 concejales cada uno. El PP (8,3%), Vox (7,5%) y la CUP (6,0%) completan un pleno de ocho grupos.
El gran damnificado es Junts: la candidatura que con Xavier Trias ganó en 2023 con el 22,5% y 11 concejales pierde más de diez puntos y la mitad de su grupo. Según los datos de transferencias difundidos con el sondeo, retendría a menos de la mitad de sus votantes de entonces, y cerca de uno de cada cinco se iría a Aliança Catalana, que entraría en el Ayuntamiento con entre 5 y 6 concejales. Los Comuns también retroceden con fuerza (−7,6 puntos), Vox gana casi dos y la CUP volvería al consistorio, del que salió en 2019.
El pleno pasará de 41 a 43 concejales por el crecimiento de la población, de modo que la mayoría absoluta se sitúa en 22. Ninguna suma la tiene garantizada: la reedición de un gobierno de izquierdas entre PSC, ERC y Comuns se mueve entre 20 y 23 concejales, en el filo de la mayoría, y solo con la CUP la superaría con margen. Una entente de PSC, Junts y ERC ofrece el mismo rango, mientras que la suma de Junts, Aliança, PP y Vox no pasaría de 20 ni en el mejor de los casos.
El PSC pinta siete distritos y ERC se queda con tres
Si se asigna cada distrito al partido con más intención directa de voto, el mapa de Barcelona queda en dos colores. El PSC se impone en siete, del Eixample a Nou Barris, y ERC en tres: Ciutat Vella, Sants-Montjuïc y Les Corts. Es un vuelco respecto a 2023, cuando Trias ganó en el Eixample, Les Corts, Sarrià-Sant Gervasi y Gràcia, Barcelona en Comú en Ciutat Vella y Sants-Montjuïc, y el PSC en los cuatro distritos del norte y el este. El mapa permite alternar entre ambas fotos y consultar el reparto de cada distrito.
El color, eso sí, engaña. En cuatro distritos la ventaja del primero sobre el segundo no llega a dos puntos y medio: el Eixample (PSC 13,0 frente al 11,4 de Aliança), Sants-Montjuïc (ERC 14,3, Junts 13,3), Sarrià-Sant Gervasi (PSC 15,3, ERC 13,8) y Horta-Guinardó (PSC 14,7, ERC 12,6). Con submuestras de entre 76 y 128 entrevistas, son empates técnicos. Las victorias claras son las del PSC en Gràcia (+13,3 puntos), Sant Martí (+8,5), Nou Barris (+7,4) y Sant Andreu (+6,2), y las de ERC en Les Corts (+11,5) y Ciutat Vella (+6,4).
Distrito a distrito
La tabla recoge la intención directa de voto de cada partido en los diez distritos, ordenados de mayor a menor renta. El color de cada celda indica cuánto se aleja el dato de la media del partido en Barcelona: cuanto más intenso el color del partido, más por encima de esa media; en gris, por debajo. Conviene recordar que la intención directa no es estimación: no incluye el reparto de indecisos ni el ajuste por recuerdo de voto, y por eso todos los partidos aparecen por debajo de su porcentaje estimado. Según la cobertura del sondeo, más del 17% de los encuestados aún no ha decidido su voto.
| Distrito | Renta | ||||||||
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Sarrià-Sant Gervasi ≈76 entrevistas | 35,1k € | 15,3 | 13,8 | 2,7 | 8,2 | 9,6 | 6,9 | 11,4 | 3,0 |
| Les Corts ≈43 entrevistas | 29,5k € | 16,2 | 27,7 | 11,6 | 2,3 | 7,0 | 7,0 | 2,3 | 5,0 |
| Eixample ≈128 entrevistas | 25,9k € | 13,0 | 11,3 | 9,1 | 5,6 | 11,4 | 5,6 | 3,4 | 9,0 |
| Gràcia ≈61 entrevistas | 25,2k € | 26,0 | 5,5 | 12,7 | 11,2 | 3,6 | 5,5 | – | 5,5 |
| Sant Martí ≈118 entrevistas | 21,4k € | 21,6 | 13,1 | 10,0 | 3,3 | 6,6 | 1,6 | 2,4 | 4,2 |
| Horta-Guinardó ≈90 entrevistas | 20,6k € | 14,7 | 12,6 | 3,1 | 6,4 | 6,3 | 2,1 | 7,5 | 7,6 |
| Sant Andreu ≈78 entrevistas | 20,4k € | 20,4 | 14,2 | 9,5 | 1,4 | 3,6 | 7,1 | 10,7 | 2,4 |
| Sants-Montjuïc ≈89 entrevistas | 20,3k € | 8,6 | 14,3 | 10,1 | 13,3 | 5,4 | 4,3 | 3,4 | 9,9 |
| Nou Barris ≈85 entrevistas | 16,9k € | 20,1 | 12,7 | 3,3 | 2,3 | 3,3 | 4,6 | 4,5 | 1,1 |
| Ciutat Vella ≈33 entrevistas | 16,8k € | 9,6 | 19,1 | 12,7 | – | 9,5 | 3,7 | 7,0 | 9,7 |
| Barcelona | 23,0k € | 16,7 | 13,5 | 8,0 | 5,7 | 6,7 | 4,6 | 5,2 | 5,7 |
Dónde es fuerte cada partido
El segundo mapa permite elegir partido y ver su implantación, en porcentaje o como índice respecto a su media en la ciudad (×1,00 equivale a votar igual que el conjunto de Barcelona). Al seleccionar un distrito aparece también el índice de 2023, lo que permite ver qué partidos conservan su geografía y cuáles la han cambiado. Debajo, el perfil territorial de cada candidatura.
EN GRÀCIA
Gràcia es su mejor distrito (26,0%, 1,56 veces su media), justo donde en 2023 firmó uno de sus registros más bajos (13,5% del voto válido). Resiste en su cinturón tradicional, con Sant Martí (21,6), Sant Andreu (20,4) y Nou Barris (20,1), y se hunde en Sants-Montjuïc (8,6) y Ciutat Vella (9,6). El resultado es un PSC casi sin gradiente de renta: 16,6% en los distritos acomodados y 17,2% en los de renta baja.
EN LES CORTS
Es el partido más homogéneo del sondeo: supera el 11% de intención directa en ocho de los diez distritos. Su pico en Les Corts (27,7%, más del doble de su media) descansa sobre una submuestra de unas 43 entrevistas y debe leerse con cautela; más sólido es su 19,1% en Ciutat Vella, donde también es primera fuerza. Su punto débil es Gràcia (5,5), donde en 2023 superó el 12%.
EN EL CENTRO
Mantiene sus feudos del centro, Ciutat Vella y Gràcia (12,7% en ambos), y aguanta en Les Corts (11,6), pero se desploma en los extremos del mapa: 3,3% en Nou Barris, 3,1% en Horta-Guinardó y 2,7% en Sarrià-Sant Gervasi. En 2023, Barcelona en Comú sumó el 17,6% del voto en Nou Barris y casi el 20% en Horta-Guinardó.
EN SANTS
El dato más llamativo de la encuesta: su mejor distrito es Sants-Montjuïc (13,3%, 2,3 veces su media), donde Trias quedó tercero en 2023, mientras en Sarrià-Sant Gervasi, donde rozó el 40% del voto, cae al 8,2% de intención directa. Aun así conserva su perfil de clase: 6,9% en los distritos de renta alta frente a 1,7% en los de renta baja, con Ciutat Vella sin registro.
EN EL EIXAMPLE
Su implantación dibuja un eje centro-alto: Eixample (11,4%), Sarrià-Sant Gervasi (9,6) y Ciutat Vella (9,5), con Les Corts (7,0) también por encima de su media. Flojea en el norte, con Nou Barris (3,3) y Sant Andreu (3,6), y en Gràcia (3,6). Junto al PP, es el partido con el electorado más escorado a la renta alta: la mitad de sus votantes vive en los cuatro distritos más ricos.
EN SANT ANDREU
Su mapa tiene dos polos: los distritos acomodados del oeste, Les Corts (7,0) y Sarrià-Sant Gervasi (6,9), y Sant Andreu (7,1), su máximo. En Sant Martí (1,6) y Horta-Guinardó (2,1) apenas aparece. Es el partido que mejor correlaciona con la renta de cada distrito (r = 0,57) y el que más depende de los barrios altos: el 51% de su electorado vive en ellos.
EN SARRIÀ
Comparte con el PP ese mapa bipolar, pero más acusado: sus mejores datos están en el distrito más rico, Sarrià-Sant Gervasi (11,4%), y en Sant Andreu (10,7), de renta media-baja. En Gràcia la encuesta no le registra respuestas suficientes y en Les Corts se queda en el 2,3. En 2023 su techo estuvo en Nou Barris, con el 8,7% del voto válido.
EN SANTS
Concentra su fuerza en el centro y el suroeste: Sants-Montjuïc (9,9%), Ciutat Vella (9,7) y Eixample (9,0). En el norte obrero es residual, con un 1,1% en Nou Barris y un 2,4% en Sant Andreu. Su electorado se reparte entre los distritos de renta alta (42%) y media (49%).
La renta deja de ordenar el voto, al menos en esta encuesta
Barcelona es una ciudad partida por la renta. En 2022, la renta disponible por habitante de Sarrià-Sant Gervasi (35.062 euros) duplicaba la de Ciutat Vella (16.838) y Nou Barris (16.872), según la Oficina Municipal de Dades, y solo cuatro distritos superaban la media de la ciudad, de 22.994 euros. Ese mapa económico se trasladaba casi calcado al electoral: en las municipales de 2023, la correlación entre la renta de cada distrito y el voto a Trias fue de 0,97, y la del PSC, de −0,82.
El gráfico siguiente compara, partido a partido, su implantación por distritos en 2023 (círculos vacíos) y en el sondeo (puntos llenos), en ambos casos como índice sobre su media en la ciudad para que las dos fotos sean comparables. La diferencia salta a la vista: en la encuesta de GESOP la pendiente de clase casi desaparece para PSC, ERC, Comuns y Vox, y solo el PP (0,57) y Aliança Catalana (0,41) mantienen una relación clara con la renta.
Por tramos el resultado es el mismo. Agrupando los distritos en tres niveles de renta, el PSC obtiene prácticamente lo mismo en los tres (16,6%, 16,6% y 17,2%), cuando en 2023 su voto se duplicaba de los distritos ricos a los populares (del 14,4% al 28,4% del voto válido). Junts sigue siendo cuatro veces más fuerte arriba que abajo, y Aliança, Comuns, PP y CUP rinden mejor en la renta alta que en la baja; ERC y Vox, en cambio, apenas varían.
Hay dos lecturas posibles, y no se excluyen. La primera es política: el hundimiento de Junts en sus feudos y la irrupción de Aliança y Vox en los distritos altos fragmentan el voto acomodado, mientras el PSC ganaría terreno en zonas de clase media como Gràcia o el Eixample y perdería peso relativo en su cinturón. La segunda es estadística: con 802 entrevistas repartidas en diez distritos, cada submuestra tiene entre 30 y 130 casos, y ese ruido tiende a aplanar cualquier pendiente. Lo prudente es quedarse con las tendencias que resisten ambas lecturas: Junts y PP siguen siendo partidos de renta alta, y Comuns y CUP pierden pie en el norte obrero.
Cuánto fiarse de cada distrito
Hemos comprobado que la media de los diez distritos, ponderada por su censo electoral de 2023, reproduce la media de Barcelona que publica GESOP para cada partido, con diferencias de una décima como máximo, lo que confirma que el sondeo pondera por el peso real de cada distrito y que las cifras por distrito son coherentes con el total. Otra cosa es su precisión. Si la muestra se repartió en proporción al censo, Ciutat Vella tendría unas 33 entrevistas y Les Corts unas 43: con esos tamaños, el margen de error para un partido en torno al 20% ronda o supera los 12 puntos. Los datos llamativos, como el 27,7% de ERC en Les Corts o el 13,3% de Junts en Sants-Montjuïc, deben leerse como indicios y no como resultados.
| Distrito | Entrevistas (aprox.) | Margen, partido al 10% | Margen, partido al 20% |
|---|---|---|---|
| Ciutat Vella | 33 | ±10,2 | ±13,6 |
| Les Corts | 43 | ±9,0 | ±12,0 |
| Gràcia | 61 | ±7,5 | ±10,0 |
| Sarrià-Sant Gervasi | 76 | ±6,7 | ±9,0 |
| Sant Andreu | 78 | ±6,7 | ±8,9 |
| Nou Barris | 85 | ±6,4 | ±8,5 |
| Sants-Montjuïc | 89 | ±6,2 | ±8,3 |
| Horta-Guinardó | 90 | ±6,2 | ±8,3 |
| Sant Martí | 118 | ±5,4 | ±7,2 |
| Eixample | 128 | ±5,2 | ±6,9 |
Quién vota a cada partido
Ponderando la intención de voto de cada distrito por su censo electoral puede estimarse de dónde procede el electorado de cada partido. Los distritos de renta alta suman el 38,5% del censo, los de renta media el 46,8% y los de renta baja el 14,7%: un partido con voto repartido de manera uniforme tendría exactamente esa composición.
PP (51%) y Aliança Catalana (50%) son los partidos cuyo electorado vive en mayor proporción en los distritos de renta alta, muy por encima de su peso en el censo. En el otro extremo, Vox es el que más depende de los distritos de renta media (51%), y Junts apenas tiene votantes en los de renta baja (4%). PSC y ERC, con perfiles casi idénticos, son los que más se parecen a la ciudad en su conjunto.
La fotografía de fondo es la de una Barcelona en la que la victoria del PSC no descansa en un bastión, sino en una implantación uniforme que le permite ganar en siete distritos con un máximo del 26% de intención directa. Enfrente, el voto que en 2023 concentró Trias en la parte alta de la ciudad se reparte ahora entre cuatro opciones, Junts, Aliança, PP y Vox, mientras la izquierda alternativa pierde anclaje en el norte. Si esa dispersión se confirma en mayo, la alcaldía se decidirá menos en el mapa que en las sumas.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































