Después de que hace casi una semana, por primera vez, bajásemos de los 500 fallecidos diarios, y al día siguiente de los 400, donde hemos permanecido durante muchos días en algo más de 400 fallecimientos, hoy bajamos claramente de esa cifra (367) según los datos oficiales actualizados.
La incidencia reciente de fallecimientos en relación a la población es especialmente fuerte en Castilla-La Mancha, que sigue desmarcándose del resto del país.
En cuanto a la variación del número de fallecidos diarios respecto a la media de los que había hace una semana, la tendencia general es al descenso o al menos al estancamiento, con la excepción de Cataluña, aunque esperamos que ese dato se deba a los cambios metodológicos más que a un agravamiento real. Lo comprobaremos en los próximos días.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































