El nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha reivindicado el inicio de una nueva etapa basada en la recuperación del orden, el fortalecimiento de la autoridad del Estado y una profunda regeneración nacional, durante su discurso de investidura celebrado en el Cantón Militar Pichincha, en Cali.
El mandatario ha presentado su llegada al poder como el cierre de un período de “resignación nacional” y el comienzo de un proyecto destinado a transformar las instituciones, reforzar la seguridad y recuperar la confianza en la economía y en el Estado colombiano.
“Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad”, ha proclamado ante los asistentes, antes de asegurar que ejercerá la Presidencia para todos los colombianos, incluidos quienes no respaldaron su candidatura en las elecciones.
En este sentido, De la Espriella ha insistido en que su Gobierno estará basado en principios y ha llamado a superar la confrontación política. “En el gobierno que hoy comienza no hay espacio para la intransigencia. Todo lo contrario. Llego con el ánimo de convocar a todos mis compatriotas”, ha afirmado.
DEFENSA DE LA DEMOCRACIA
El presidente ha situado la defensa del sistema democrático y del Estado de Derecho entre sus principales compromisos y ha sostenido que su victoria electoral representa el triunfo de la voluntad popular, rechazando cualquier cuestionamiento sobre la legitimidad del proceso que le ha llevado a la Presidencia.
“El 21 de junio no ganó un hombre ni un partido, ganó la democracia colombiana”, ha manifestado, defendiendo el derecho de millones de ciudadanos a decidir libremente el destino del país.
Asimismo, ha garantizado que su Administración respetará las reglas democráticas y ha advertido contra cualquier intento de desestabilizar las instituciones. “En el gobierno del tigre se harán respetar todas las reglas de la democracia”, ha asegurado.
El nuevo presidente ha reivindicado además una separación de poderes basada en el respeto mutuo y ha prometido mantener una relación institucional con el Congreso sin acuerdos secretos ni negociaciones al margen del escrutinio público.
“No habrá acuerdos personales ni negociaciones ocultas”, ha señalado, garantizando que tanto el Gobierno como la oposición dispondrán de las mismas garantías para participar en la vida democrática.
RECHAZO A UNA CONSTITUYENTE
De la Espriella también ha dedicado parte de su discurso a la independencia judicial y ha asegurado que su Ejecutivo no interferirá en las decisiones de los tribunales.
“Mi Gobierno no va a interferir, no va jamás a atacar o a desafiar a los jueces”, ha declarado, antes de reiterar su oposición a una eventual reforma constitucional mediante una asamblea constituyente. “En mi gobierno no se abrirá camino a una constituyente de ninguna naturaleza”, ha apostillado.
En este contexto, ha defendido que su mandato se limitará al período constitucional establecido y ha descartado cualquier fórmula destinada a prolongar el ejercicio del poder. “Gobernaré durante los cuatro años que ordena la Constitución”, ha reiterado.
SEGURIDAD COMO PRIORIDAD
La recuperación de la seguridad ha ocupado un lugar central en el discurso de investidura. De la Espriella ha ensalzado la política de seguridad aplicada durante el Gobierno de Álvaro Uribe y ha defendido una respuesta firme frente al narcotráfico, el terrorismo y las organizaciones criminales.
“Reafirmo mi intención de derrotar sin tregua al narcoterrorismo y a todas las organizaciones criminales que amenazan la libertad de Colombia”, ha afirmado.
En esta línea, el recién investido presidente ha anunciado instrucciones a las Fuerzas Armadas y a la Policía para combatir las estructuras criminales, advirtiendo a sus integrantes de que solo tienen dos opciones: someterse a la ley o enfrentarse a la acción del Estado.
“Que no se equivoquen, el tigre ha llegado y sabrán lo duro que muerde cuando se trata de defender al pueblo colombiano”, ha advertido, recuperando uno de los principales lemas de su campaña.
Asimismo, ha situado la recuperación del control territorial entre las prioridades de su mandato y ha prometido gobernar desde las distintas regiones del país para evitar que ningún ciudadano se sienta abandonado por el Ejecutivo.
LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN
La corrupción ha sido presentada como otro de los principales desafíos para la nueva Administración. El presidente ha acusado al Gobierno saliente de una gestión “inaceptable” de los recursos públicos y ha anunciado nuevas herramientas para detectar y perseguir el uso irregular del dinero del Estado.
De la Espriella ha prometido utilizar inteligencia artificial, análisis de datos, sistemas de trazabilidad digital y tecnología blockchain para reforzar el control sobre los fondos públicos. Además, ha asegurado que trasladará a la Justicia las investigaciones sobre el supuesto entramado de corrupción heredado del anterior Ejecutivo y recurrirá a la cooperación internacional para localizar bienes obtenidos mediante delitos de corrupción.
ECONOMÍA, AUSTERIDAD Y REFORMA FISCAL
En materia económica, el presidente ha defendido la recuperación de la confianza como condición indispensable para impulsar el crecimiento y ha anunciado un decreto para congelar el gasto público.
Su programa económico contempla una reforma estructural del sistema tributario destinada a simplificar el modelo fiscal, combatir el fraude y favorecer la inversión, la producción y el empleo. Entre las medidas anunciadas figura la eliminación del impuesto al patrimonio, al tiempo que ha prometido mantener las ayudas a los sectores más vulnerables y facilitar el acceso al crédito y a la economía formal para los trabajadores informales.
POLÍTICA EXTERIOR
En política internacional, De la Espriella ha prometido recuperar el peso de Colombia en Iberoamérica y reforzar las relaciones con los países que compartan sus principios democráticos.
También ha anunciado una mayor cooperación internacional contra las organizaciones criminales transnacionales mediante la creación del denominado “Escudo de las Américas”, orientado a fortalecer el intercambio de información y la coordinación frente a las amenazas para la seguridad regional.
Finalmente, el nuevo presidente ha apelado a una visión de Colombia basada en la recuperación de la confianza, el trabajo y la unidad nacional bajo el concepto de “Patria Milagro”. “Ese ideal será el resultado del trabajo honrado y de la libertad defendida”, ha concluido.

























































































































































































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