El Congreso dará previsiblemente luz verde este jueves a la proposición de ley para conceder la nacionalidad española a los saharauis nacidos cuando el Sáhara Occidental se encontraba bajo administración española, una iniciativa que podría beneficiar a unas 80.000 personas y que se debatirá y votará en plena tensión con Marruecos por la crisis de Ceuta y después del varapalo judicial a la denominada ‘ley de nietos’.
La propuesta saharaui tiene perspectivas de salir adelante después de que el PSOE haya garantizado que mantendrá su voto favorable, junto a Sumar y los habituales socios parlamentarios. A continuación, continuará su trámite parlamentario en el Senado.
La votación coincide con un momento especialmente sensible en las relaciones con Marruecos tras la entrada irregular de más de 70.000 personas en Ceuta a finales de julio, una crisis que casi todos los partidos salvo el PSOE atribuyen a Marruecos. Rabat reivindica además como propio todo el territorio del Sáhara Occidental y se ha mostrado contrario a la tramitación de esta norma.
Además, el debate de esta ley tiene lugar días después de que el Tribunal Supremo suspendiera cautelarmente, tras un recurso de Vox y Iustitia Europa, el derecho al voto de determinados nacionalizados mediante la ‘ley de nietos’, salvo que acrediten que sus familiares sufrieron exilio. Precisamente los de Abascal han anunciado su voto en contra porque cuestionan las garantías y la política de concesión de nacionalidades del Gobierno.
NACIONALIDAD POR CARTA DE NATURALEZA
El texto establece que concurren “circunstancias excepcionales” para conceder la nacionalidad por carta de naturaleza a los saharauis nacidos en el Sáhara Occidental antes del 29 de septiembre de 1977, aunque no residan legalmente en España.
Para acreditar esa condición podrán utilizar, entre otros documentos, un DNI español aunque esté caducado, el recibo de inscripción en el censo para el referéndum del Sáhara Occidental autenticado por Naciones Unidas, certificados de nacimiento o documentación expedida por la Administración española.
Los descendientes en primer grado de quienes obtengan la nacionalidad dispondrán de cinco años para optar también a ella. Además, la norma modifica el Código Civil para permitir a los saharauis acceder a la nacionalidad tras dos años de residencia legal en España.
Las solicitudes por carta de naturaleza serán gratuitas y podrán presentarse durante los tres años posteriores a la entrada en vigor de la ley, ampliables un año más. La norma entrará en vigor cuatro meses después de su publicación en el BOE.
EL PSOE GARANTIZA SU VOTO A FAVOR Y EL PP SE ABSTENDRÁ
Pese a este contexto y a que el PSOE votó en contra de su tramitación parlamentaria, su portavoz en el Congreso, Patxi López, ha garantizado esta semana que el PSOE votará a favor y ha defendido que la concesión de la nacionalidad supone una “reparación histórica”. “Vamos a votar a favor porque este grupo y el Gobierno hacen la política autónomamente”, ha señalado.
También el portavoz de Sumar en la Comisión de Justicia y ponente de la norma, Enrique Santiago, ha descartado que la crisis de Ceuta y las tensiones con Rabat vayan a influir en la votación y confía en que PP y Junts pasen de la abstención al voto favorable.
EL PP APUNTA A REPETIR LA ABSTENCIÓN
Por su parte, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha deslizado que su formación podría optar por la abstención, aunque ha recalcado que están de acuerdo con que los saharauis puedan acceder a la nacionalidad española.
“Estamos de acuerdo con darles la nacionalidad, no como lo está haciendo el Gobierno”, ha señalado Muñoz, quien defiende utilizar la vía de la residencia y no la carta de naturaleza. El PP mantiene además ocho enmiendas vivas ante el Pleno sobre la concesión de la nacionalidad, el procedimiento y la modificación del Código Civil.
Desde Sumar, Tesh Sidi ha asegurado que el PSOE “no tiene otra opción que votar a favor” y ha advertido de que modificar ahora su posición supondría “cavar su propia tumba”, al poder trasladar la imagen de que la soberanía del Parlamento queda condicionada por una injerencia extranjera.
GHALI, INVITADO AL CONGRESO
El dirigente del Frente Polisario, Brahim Ghali, ya valoró esta iniciativa a finales de julio en una entrevista con Europa Press, en la que aseguró que veía positivamente “toda iniciativa que beneficie al pueblo saharaui”, aunque advirtió de que la concesión de la nacionalidad española no debe “eclipsar el objetivo final” de la autodeterminación y la independencia.
El dirigente del Polisario sostuvo además que España continúa siendo la “única potencia administradora” del Sáhara Occidental y confirmó que las relaciones con el Gobierno español permanecen rotas desde el giro de Pedro Sánchez sobre el Sáhara en marzo de 2022.
Ghali recordó además que buena parte de los saharauis llevan “50 años de resistencia en unas condiciones muy extremas”, muchos de ellos en los campamentos de refugiados de Tinduf, y admitió que pueden ser “adecuadas” medidas que palien esa situación, aunque insistió en que el pueblo saharaui “nunca dejará de reclamar, reivindicar y luchar” por la autodeterminación y la independencia.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































