Hoy se celebra la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas. Como ya contábamos en en un artículo anterior, Francia está dividida en 577 distritos uninominales, y en cada distrito se elige un diputado y solo uno.
Hoy se eligen directamente como miembros de la Asamblea a los candidatos que alcancen el 50% de los votos siempre que consigan, como mínimo, un cuarto de los votos de todo el censo electoral. Esto es importante porque en las provincias de ultramar francesas la participación suele ser tan baja que algunos candidatos, aún logrando más del 50% de los votos emitidos, pueden no llegar a cosechar ese 25% de apoyos de todo el censo.
Lo normal es que ningún candidato logre, en la gran mayoría de los distritos, unos apoyos tan grandes. Si es así, pasan a la segunda vuelta los dos más votados y los que hayan conseguido el respaldo del 12,5 % del censo.
La segunda vuelta, por lo tanto, se la pueden disputar dos, tres o hasta cuatro candidatos diferentes, y esto hace que el candidato finalmente elegido dependa de una manera decisiva no sólo de las preferencias de los ciudadanos de cada distrito, sino también de cuántos y cuáles sean los designados para disputarse esa segunda vuelta. Si pasan dos, entra en juego con toda su fuerza el llamado “voto útil”. Si pasan más, el juego resulta más complicado, porque puede resultar finalmente ganador un aspirante (de derechas o de izquierdas) con menos apoyo global, simplemente porque tenga enfrente a DOS contrincantes que se disputen el voto contrario, dividiéndolo. La solución en estos casos, por supuesto, pasa por la renuncia de uno de los dos candidatos que se disputen una misma área ideológica, pero esto no siempre resulta fácil.
De momento, en esta primera vuelta que se celebra hoy, apenas se adjudicarán unas decenas de escaños, y quedarán probablemente para la segunda vuelta, a celebrar el día 18. más de 500. Pero precisamente porque lo decisivo es saber quiénes pasan y quiénes no a la segunda vuelta, los resultados de hoy serán claves para saber si Macron consigue, como hoy por hoy dicen las encuestas, una amplia mayoría parlamentaria.
Los principales partidos politicos son:
Macron salió de la nada, sin partido ni estructura, sin más cartel que su propio currículo, para ganar las elecciones presidenciales del mes pasado. Ahora, gracias a su prestigio acumulado, y a la propensión del electorado a votar al partido del presidente, todos los sondeos le dan más de un 30 % de los votos. Semejante porcentaje, unido a su posición central, que le facilitaría en segunda vuelta mucho voto útil, le garantizará, salvo que cambien las cosas, una mayoría absoluta muy cómoda, de entre 300 y 350 diputados. En la primera vuelta de hoy podría conseguir alguna/s decena/s.





Para seguir el escrutinio, a partir de esta tarde-noche, hay que saber que las urnas se cierran en la mayor parte del país a las ocho de la tarde:
http://elections.interieur.gouv.fr/legislatives-2017





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































