El 15 de mayo de 2011, a una semana de las elecciones municipales y autonómicas, miles de personas se manifestaron en decenas de ciudades españolas bajo el lema «No somos mercancía en manos de políticos y banqueros». Aquella convocatoria dio nombre a un movimiento que ocupó plazas durante semanas y que desde entonces se cita como punto de partida del ciclo político posterior. Este artículo reconstruye, con datos oficiales, qué fue el 15M, qué reclamaba y cómo se movieron los resultados electorales en los cinco años siguientes, sin atribuir a un único factor unos cambios en los que confluyeron muchos. En su tramo final, lo compara con el momento abierto en septiembre de 2026 por el desahucio de Maricarmen Abascal, que ha devuelto una acampada a la Puerta del Sol quince años después.
Un país con 4,9 millones de parados
El movimiento nació en plena crisis económica. Según la Encuesta de Población Activa, España cerró el primer trimestre de 2011 con 4,91 millones de parados y una tasa de paro del 21,3%, una de las más altas de la Unión Europea, mientras que el desempleo entre los menores de 25 años superaba el 40%. En los meses previos, el Gobierno había aprobado una reforma laboral que motivó la huelga general del 29 de septiembre de 2010, y en enero de 2011 pactó con los sindicatos mayoritarios el retraso de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años.
A ese contexto se sumó un malestar de carácter político. En febrero de 2011 se aprobó la conocida como Ley Sinde, contra la que circuló en redes la campaña #nolesvotes, que llamaba a no votar a los partidos que la habían respaldado. En enero había nacido en internet la plataforma ¡Democracia Real YA!, que convocó las marchas del 15 de mayo, y el 7 de abril el colectivo estudiantil Juventud Sin Futuro había reunido a unas 5.000 personas en Madrid.
De una manifestación a semanas de acampada
La marcha de Madrid reunió a 20.000 personas según la Policía y a 50.000 según los convocantes. Al terminar, un centenar de manifestantes decidió pasar la noche en la Puerta del Sol. El desalojo de la madrugada del 17 de mayo provocó el efecto contrario al buscado: esa misma tarde miles de personas volvieron a la plaza y las acampadas se extendieron a una treintena de ciudades. La Junta Electoral Central prohibió las concentraciones durante la jornada de reflexión y la electoral, y el Tribunal Supremo rechazó el recurso de Izquierda Unida contra esa decisión, pero la noche del 20 al 21 de mayo unas 28.000 personas, según la Policía, llenaron Sol y sus calles adyacentes.
Qué reclamaba el 15M
El movimiento no tuvo portavoces ni un programa único, sino un conjunto de reivindicaciones debatidas en asambleas. Sus críticas se dirigían contra el paro, los recortes sociales, la corrupción, el papel de la banca en la crisis y el sistema de alternancia entre PP y PSOE, y sus propuestas giraban en torno a una democracia más participativa y a limitar la influencia de los poderes económicos en la política. Tras el levantamiento de las acampadas, parte de su actividad se desplazó hacia asambleas locales y hacia iniciativas contra los desahucios.
Su alcance social fue amplio. Una encuesta difundida por RTVE en agosto de 2011 estimó que más de seis millones de españoles habían participado en alguna de sus movilizaciones. La cifra procede de una estimación demoscópica y no de un recuento de asistentes, por lo que debe leerse como un orden de magnitud.
22 de mayo de 2011: las urnas, una semana después
Las municipales se celebraron con las plazas ocupadas. El PP obtuvo el 37,5% de los votos y el PSOE el 27,8%, su peor resultado en unas elecciones locales de ámbito nacional: perdió 7,1 puntos respecto a 2007 y solo ganó en cinco de las cincuenta capitales de provincia. La participación subió 2,2 puntos, hasta el 66,2%.
Los dos indicadores de voto de rechazo crecieron: el blanco pasó del 1,92% al 2,59% y el nulo del 1,17% al 1,69%. Algunos análisis publicados tras la jornada relacionaron ese aumento y el retroceso socialista con el clima de protesta; los datos agregados, sin embargo, no permiten aislar el efecto del 15M del resto de factores presentes en aquella campaña, empezando por la situación económica.
20N: mayoría absoluta del PP y avance de las fuerzas medianas
Seis meses después, las generales anticipadas del 20 de noviembre dieron al PP 186 escaños con el 44,6% de los votos, la mayoría absoluta. El PSOE cayó a 110 diputados y al 28,8%, con una pérdida de unos cuatro millones de votos. La participación bajó 4,9 puntos, hasta el 68,9%.
Por debajo de los dos grandes partidos, las formaciones de ámbito estatal crecieron: IU-LV pasó de 2 a 11 escaños y UPyD de 1 a 5. Aun así, PP y PSOE sumaron el 73,4% de los votos y 296 de los 350 diputados. En esa convocatoria no concurrió ninguna candidatura surgida del movimiento, y las formaciones que después reivindicarían parte de su herencia todavía no existían.
2014: Podemos entra en el Parlamento Europeo
Podemos se presentó el 17 de enero de 2014 en el Teatro del Barrio de Madrid, días después de la difusión del manifiesto «Mover ficha: convertir la indignación en cambio político», y concurrió cuatro meses más tarde a las europeas del 25 de mayo. Obtuvo 1,25 millones de votos, el 7,98%, y cinco eurodiputados, un resultado que las encuestas de campaña no habían anticipado. PP y PSOE, que en 2009 habían sumado el 80,9% de los votos, se quedaron juntos en el 49,1%.
La relación entre el 15M y Podemos es objeto de estudio académico. Buena parte de esa literatura sitúa el origen del partido en el ciclo de protesta abierto en 2011 y, al mismo tiempo, subraya diferencias de organización y de objetivos entre un movimiento asambleario sin liderazgos y un partido con estructura y dirección propias. El 15M, sin estructura formal ni portavoces, no concurrió como tal a ninguna elección.
Mayo de 2015: las candidaturas de confluencia llegan a las alcaldías
En las municipales del 24 de mayo de 2015 concurrieron candidaturas de confluencia integradas por Podemos, otras formaciones de izquierda y activistas de movimientos sociales. En Madrid, Ahora Madrid, encabezada por Manuela Carmena, logró 20 concejales con el 31,8%, uno menos que el PP, que perdió la mayoría absoluta. En Barcelona, Barcelona en Comú, con Ada Colau, fue primera fuerza con el 25,2% y 11 de los 41 concejales.
Ninguna de las dos candidaturas alcanzó la mayoría absoluta. Ambas fueron investidas el 13 de junio de 2015: Carmena, con 29 de los 57 votos, los de Ahora Madrid y los nueve concejales del PSOE; Colau, con 21 de los 41. En el caso de Barcelona, el vuelco fue especialmente visible en la serie histórica: el PSC, que había gobernado la ciudad desde 1979 hasta 2011, se quedó en cuatro concejales.
20D y 26J: cuatro partidos por encima del 13%
Las generales del 20 de diciembre de 2015 dejaron un Congreso con un tercer partido de 69 escaños, algo sin precedentes. El PP ganó con 123 escaños y el 28,7%, la mayor pérdida de apoyo de un Gobierno en ejercicio desde 1982; el PSOE bajó a 90; Podemos y sus candidaturas territoriales (En Comú Podem, Compromís-Podemos y En Marea) sumaron 69 escaños y el 20,7%, y Ciudadanos entró con 40. La falta de acuerdo para la investidura llevó a repetir los comicios el 26 de junio de 2016.
En la repetición, el PP subió a 137 diputados y el 33,0%, el PSOE retrocedió a 85 escaños pese a ganar seis décimas, Unidos Podemos, ya con Izquierda Unida, se mantuvo en 71 escaños y el 21,2%, y Ciudadanos bajó a 32. La participación cayó del 69,7% al 66,5%.
El peso de PP y PSOE, elección a elección
La serie de generales resume el movimiento del voto entre 2008 y 2016. PP y PSOE sumaron el 84,0% de los votos en 2008, el 73,4% en 2011, el 50,7% en 2015 y el 55,6% en 2016. En escaños, pasaron de 323 a 296, 213 y 222.
Los datos muestran una secuencia temporal, no una relación de causa y efecto. Entre 2011 y 2016 coincidieron la protesta en las calles, los recortes, el paro y la sucesión de casos de corrupción, y cada uno de esos factores ha sido propuesto por distintos estudios como explicación del cambio del voto. Qué parte corresponde al 15M sigue siendo materia de debate académico: lo que sí registran las cifras oficiales es que en 2008 solo dos partidos superaron el 13% de los votos y en 2015 y 2016 lo hicieron cuatro, y que las formaciones que reivindicaron parte de aquel legado pasaron en cuatro años de no existir a superar los cinco millones de votos.
Septiembre de 2026: el desahucio de Maricarmen y la vuelta a Sol
María del Carmen Abascal, Maricarmen, tiene 87 años y vivía de alquiler desde hacía más de siete décadas en un piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito de Retiro. La propiedad, la sociedad Urbagestión, reclamó la vivienda en los tribunales: la inquilina ganó en primera instancia, la Audiencia Provincial dio la razón a la empresa en apelación y sus recursos ante el Tribunal Supremo y el Constitucional no fueron admitidos. Tras tres intentos anteriores, el lanzamiento se ejecutó el 23 de septiembre con un amplio despliegue policial, y la mujer salió de su casa en camilla hacia el Hospital Gregorio Marañón.
El caso desencadenó protestas en una quincena de ciudades a lo largo de la semana y una jornada convocada en 40 bajo el lema «Ni una Maricarmen más». La manifestación del sábado 26 en Madrid reunió a 25.000 personas según la Delegación del Gobierno y a 300.000 según el Sindicato de Inquilinas, y terminó con una acampada en la Puerta del Sol, la plaza donde nació el 15M. Los convocantes reclaman al Gobierno el llamado «decreto Maricarmen», y el Ejecutivo ha confirmado que prepara un real decreto-ley de vivienda para el Consejo de Ministros.
2011 y 2026: el contexto, frente a frente
La comparación con 2011 empieza por el mercado laboral, donde las cifras han cambiado de escala. La EPA situó el paro en el 21,3% en el primer trimestre de 2011, con 4,91 millones de desempleados; en el segundo trimestre de 2026 la tasa fue del 9,87%, con 2,50 millones, la más baja desde 2008. La preocupación ciudadana ha seguido ese desplazamiento: en el barómetro del CIS de mayo de 2011 el paro era el primer problema para el 84,1% de los encuestados; en el de septiembre de 2026 lo es la vivienda, con el 37,5% de menciones, y el paro baja al 11,5%.
En los desahucios, la tendencia es la inversa a la de los precios. Los juzgados practicaron 24.540 lanzamientos en 2025, un 11% menos que en 2024 y muy por debajo de los niveles de la crisis anterior, y su composición ha cambiado: en 2012 los derivados de hipotecas eran 43.853 y en 2025 fueron 4.346, de modo que hoy tres de cada cuatro se deben al alquiler. El precio de ese alquiler, en cambio, marca máximos: según idealista, el metro cuadrado ofertado ha pasado de 9,3 euros a mediados de 2007, antes del estallido de la burbuja, a 15,3 euros en el segundo trimestre de 2026.
El tablero político de partida
La diferencia más visible está en el Gobierno. El 15M estalló con un Ejecutivo del PSOE y el PP en cabeza de las encuestas; la movilización de 2026 se dirige a un Gobierno de coalición entre el PSOE y Sumar, un espacio que incluye a formaciones que en su día reivindicaron parte de la herencia de las plazas. Y el sistema de partidos ya no es bipartidista: en las generales del 23 de julio de 2023, PP y PSOE sumaron el 64,7% de los votos, con Vox y Sumar por encima del 12%.
Las estimaciones actuales dibujan otro reparto. El último ElectoPanel nacional, del 30 de agosto de 2026, situaba al PP en el 32,3%, al PSOE en el 25,7% y a Vox en el 19,0%, con Sumar en el 5,3% y Podemos en el 3,6%. Se trata de una estimación demoscópica anterior al desahucio de Maricarmen, por lo que no recoge ningún efecto que el caso pueda tener sobre la intención de voto.
Los datos permiten señalar coincidencias y diferencias, no anticipar desenlaces. Coinciden la plaza, la acampada, una convocatoria surgida fuera de los partidos y una reivindicación social ligada a la vivienda, que ya figuraba entre las demandas de 2011. Difieren el paro, que hoy es menos de la mitad, el volumen de desahucios, más bajo, el precio del alquiler, más alto, el color del Gobierno y un sistema de partidos ya fragmentado. Si la movilización tendrá traducción electoral no puede determinarse con la información disponible: las próximas generales están previstas, salvo adelanto, para 2027.
Radiografía del 15M, sus consecuencias políticas y comparación con el momento actual, 15 años después, otra acampada en Sol
📊 2011 vs 2026 en datos:
▪️ Paro: 21,3% ➡️ 9,9%
▪️ 1º problema CIS: paro (84,1%) ➡️ vivienda (37,5%)
▪️ PP+PSOE sumaban el 84% de los votos ➡️ ahora 64%
Así votó España tras el 15M
2011 (20N)
💧 PP 44,6% (186)
🌹 PSOE 28,8% (110)
2015 (20D)
💧 PP 28,7% (123)
🌹 PSOE 22,0% (90)
🪻 Podemos 20,7% (69)
🍊 Cs 13,9% (40)
➡️ PP+PSOE: 84% (2008) ↘️ 50,7% (2015)
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