A las 14:00, la participación en Sajonia-Anhalt alcanzaba el 54,4%, veintisiete puntos por encima del mismo momento de 2021 y muy lejos de cualquier registro anterior del Land. La pregunta que recorre Alemania es si ese vuelco acerca a la AfD a la primera mayoría absoluta de la ultraderecha en un Land o si, al contrario, es exactamente la movilización que se lo va a impedir. Hay precedentes suficientes para intentar responderla.
Una participación sin precedente en la serie del Land
La Landeswahlleiterin cifró en el 34,72% la participación registrada a las 12:00, frente al 22,4% de la misma hora en 2021. Dos horas después el dato se disparaba hasta el 54,4%, cuando en 2021 a esa hora había votado el 27,1% y en 2016, la elección más movilizada del siglo en el Land, el 35,4%.
Participación registrada a las 12:00 (barra superior, clara) y a las 14:00 (barra inferior, oscura) en las elecciones al Landtag de Sajonia-Anhalt. En 1990 no se recogió ningún dato intermedio; en 1994 y 1998, solo el de mediodía. Fuente: Landeswahlleiterin de Sajonia-Anhalt.
Lo más revelador no es el nivel, sino la aceleración. En las cinco elecciones con serie comparable, el tramo entre las doce y las dos de la tarde había aportado entre 4,7 y 10,4 puntos: 9,6 en 2002, 7,6 en 2006, 8,7 en 2011, 10,4 en 2016 y apenas 4,7 en 2021. Hoy ha aportado 19,7, casi el doble del máximo histórico. No estamos ante votantes habituales que simplemente han madrugado menos, sino ante un flujo que se ensancha conforme avanza el día.
Dos precauciones metodológicas, porque casi nadie las está haciendo. La primera: los registros intermedios salen de una muestra de mesas presenciales y no incluyen el voto por correo, que pasó del 14% del censo en 2016 al 29,1% en 2021 y que este año ha batido todos los récords de solicitudes; el 54,4% se ha alcanzado, por tanto, a pesar de que una porción mayor del electorado ya había votado en casa. La segunda: la cifra es tan atípica que cualquier extrapolación mecánica se rompe. En las elecciones anteriores el dato de las 14:00 equivalía a entre el 45% y el 58% de la participación final; aplicar esa horquilla al registro de hoy arrojaría valores por encima del 90%, sencillamente imposibles. La lectura prudente es doble: conviene esperar al corte de las 16:00 para descartar un cambio en el criterio de cómputo, y, si el dato se confirma, la participación final superará con holgura tanto el récord autonómico de 1998 (71,7%) como el 77,7% que registró el Land en las generales de 2025.
Qué ocurrió las otras veces que la participación se disparó
Alemania lleva una década acumulando casos de elecciones con participación disparada, todas ellas en el este y todas ellas con la AfD como protagonista. El resultado es notablemente consistente.
Del 51,2% al 61,1%. La AfD irrumpió con un 24,3% alimentado en buena parte por abstencionistas previos. Aquí la subida fue inequívocamente suya.
Del 49,1% al 66,6%, la mayor subida registrada. La AfD triplicó sus votos y llegó al 27,5%… pero la CDU de Kretschmer aguantó en el 32,1% y ganó.
Del 52,7% al 64,9%. La AfD de Höcke subió al 23,4%, pero el beneficiario neto fue Ramelow, que llevó a Die Linke a su máximo histórico del 31,0%.
Del 61,3% al 72,9%. La AfD captó 79.000 votos de antiguos abstencionistas y aun así perdió: el SPD de Woidke la superó por 30,9% a 29,2%.
A la lista habría que añadir Sajonia y Turingia en 2024, con participaciones récord del 74,4% y el 73,6%, y las generales de 2025, con un 82,5% —la mayor cifra desde la reunificación— en las que la AfD dobló resultado hasta el 20,8% sin ganar. Y también el contraejemplo más pertinente: en la propia Sajonia-Anhalt, en 2021, la participación se quedó plana en el 60,3% y fue precisamente entonces cuando la AfD retrocedió —del 24,3% al 20,8%— mientras Haseloff disparaba a la CDU hasta el 37,1%.
El patrón: la AfD gana votos, pero nunca la absoluta
De todos esos episodios se extrae una regla con dos mitades que solo aparentemente se contradicen. La primera: la participación alta siempre ha alimentado a la AfD en términos absolutos. El análisis de las transferencias de 2024 es contundente: más de la mitad de los votos que ganaron AfD y BSW —y hasta el 70% en Brandeburgo y Sajonia— procedían de personas que no habían votado en la autonómica anterior. Su reserva electoral vive, literalmente, en la abstención.
La segunda mitad es que ninguno de esos episodios terminó en mayoría absoluta, ni siquiera cerca. El motivo es que la última capa de movilización —la que se activa en la recta final, cuando el debate deja de ser programático y pasa a ser sobre quién gobierna— ha sido sistemáticamente defensiva, y se ha concentrado en el partido mejor colocado para frenar a la ultraderecha: Haseloff en 2021, Kretschmer y Woidke en 2024. Aritméticamente tiene sentido: el electorado de la AfD parte de una movilización más alta, de modo que quien se queda en casa cuando la participación es baja es, en su mayoría, no votante de la AfD. Subir del 60% al 78% engorda sobre todo el denominador. Con esa lógica, la aceleración registrada hoy entre las doce y las dos —el votante que decide tarde y sale de casa después de comer— encaja mejor con el perfil de la movilización defensiva que con el del voto de convicción, que suele madrugar.
Hay, eso sí, una diferencia importante respecto a los precedentes, y es la que impide dar el patrón por descontado. En 2021 y en Brandeburgo el voto defensivo tenía un destinatario evidente y un titular popular al que agarrarse. Hoy no: la última encuesta deja a la CDU en el 23%, a Die Linke en el 11,5%, al SPD en el 8,5% y a los Verdes en el 6%. El bloque contrario a la AfD está fragmentado en cuatro papeletas y no hay un Haseloff con el 37%. La movilización defensiva es mucho menos eficiente cuando el votante no sabe hacia dónde dirigirla.
La absoluta no se juega en el 50%, se juega en el 5%
Y aquí aparece el mecanismo que probablemente decida la noche, y que es contraintuitivo. La mayoría absoluta se cuenta en escaños, no en votos, así que lo determinante no es tanto cuánto suba la AfD como cuánto voto se pierda por debajo de la barrera del 5%. Con las cifras de la última encuesta —AfD 41%, CDU 23%, Die Linke 11,5%, SPD 8,5%, Verdes 6%—, la AfD se quedaría en torno al 45,6% de los escaños: primera fuerza con enorme holgura, pero sin absoluta. Si los Verdes caen bajo el 5%, ese mismo 41% de votos pasa a valer cerca del 48,8% de los escaños. Y con un 43% y los Verdes fuera, la absoluta llega sin más.
La consecuencia es que la participación disparada podría impedir la absoluta de la AfD sin restarle un solo voto: bastaría con que salve a los partidos pequeños. Es exactamente lo contrario de la intuición que circula estas horas, según la cual una movilización masiva es peligrosa porque «saca a los abstencionistas de la AfD». Ambas cosas pueden ser ciertas a la vez, y de hecho lo han sido en cada uno de los precedentes.
Qué mirar esta tarde
Los datos de participación, por sí solos, no dicen a quién benefician. Lo que sí lo dirá es dónde ha subido. Si el incremento se concentra en Magdeburgo, Halle y las circunscripciones urbanas y universitarias, estaremos ante movilización defensiva y la absoluta se aleja. Si es homogéneo, o mayor en la Altmark, Mansfeld-Südharz y el sur rural, el patrón de 2016 se repite y la noche puede ser histórica. El registro de las 16:00, desagregado por circunscripción, es mejor indicador que la cifra global —y servirá además para confirmar que el salto de esta tarde no responde a ningún cambio de criterio en el cómputo.
Con todo, la lectura de los precedentes es razonablemente clara: en Alemania, cada vez que la participación se ha disparado, la AfD ha crecido y no ha ganado del todo. Nunca hasta hoy, sin embargo, había partido con dieciocho puntos de ventaja sobre el segundo, ni se había votado a este ritmo. La primera proyección llega a las 18:00.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































