A las 16:00, la participación en Sajonia-Anhalt alcanzaba el 65,3%, veinticuatro puntos por encima del mismo momento de 2021 y casi cinco por encima incluso de 1998, la elección más movilizada de la historia del Land. La pregunta que recorre Alemania es si ese vuelco acerca a la AfD a la primera mayoría absoluta de la ultraderecha en un Land o si, al contrario, es exactamente la movilización que se lo va a impedir. Hay precedentes suficientes para intentar responderla.
Una participación sin precedente en la serie del Land
Los tres cortes publicados por la Landeswahlleiterin dibujan una jornada excepcional: 34,7% a las doce, 54,4% a las dos y 65,3% a las cuatro de la tarde. En 2021, a esas mismas horas, se había registrado un 22,4%, un 27,1% y un 41,0%. La comparación más elocuente es con 1998, el año que llevó la participación final al máximo histórico del 71,5%: hoy se va casi cinco puntos por delante de aquel ritmo a las cuatro de la tarde.
Participación registrada a las 12:00, 14:00 y 16:00 (barras de arriba abajo) en las elecciones al Landtag de Sajonia-Anhalt. En 1990 no se recogió ningún corte intermedio; en 1994 y 1998 no se registró el de las 14:00. Fuente: Landeswahlleiterin de Sajonia-Anhalt.
El perfil horario merece una lectura cuidadosa, porque invita a conclusiones apresuradas. El tramo entre las doce y las dos aportó 19,7 puntos, casi el doble del máximo histórico, y muchos lo interpretaron como una avalancha de votantes tardíos. Pero el corte de las cuatro desmiente esa lectura: entre las dos y las cuatro se sumaron 10,9 puntos, el incremento más bajo de toda la serie para ese tramo, por debajo de los 13,9 de 2021 o los 13,6 de 2002. Dicho de otro modo: el desplome de la abstención se concentró en la mañana y el mediodía, y a partir de ahí la jornada ha discurrido a ritmo ordinario sobre una base mucho más alta. Eso encaja con un electorado muy motivado que madruga, no con el votante que se decide sobre la marcha —un matiz que, como se verá, no permite atribuir la movilización a ninguno de los dos bloques.
Queda una precaución metodológica que casi nadie está haciendo, y que ahora refuerza el dato en lugar de matizarlo: los registros intermedios salen de una muestra de mesas presenciales y no incluyen el voto por correo, que pasó del 14% del censo en 2016 al 29,1% en 2021 y que este año ha batido todos los récords de solicitudes. El 65,3% se ha alcanzado, por tanto, a pesar de que una porción mayor del electorado ya había votado en casa. Con la relación histórica entre el corte de las cuatro y el resultado final, y ajustando por ese voto por correo, la participación de hoy debería situarse en el entorno del 80%: muy por encima del récord autonómico de 1998 y también del 77,7% que registró el Land en las generales de 2025. Sería, con diferencia, la elección regional más participada de la historia de Sajonia-Anhalt.
Qué ocurrió las otras veces que la participación se disparó
Alemania lleva una década acumulando casos de elecciones con participación disparada, todas ellas en el este y todas ellas con la AfD como protagonista. El resultado es notablemente consistente.
Del 51,2% al 61,1%. La AfD irrumpió con un 24,3% alimentado en buena parte por abstencionistas previos. Aquí la subida fue inequívocamente suya.
Del 49,1% al 66,6%, la mayor subida registrada. La AfD triplicó sus votos y llegó al 27,5%… pero la CDU de Kretschmer aguantó en el 32,1% y ganó.
Del 52,7% al 64,9%. La AfD de Höcke subió al 23,4%, pero el beneficiario neto fue Ramelow, que llevó a Die Linke a su máximo histórico del 31,0%.
Del 61,3% al 72,9%. La AfD captó 79.000 votos de antiguos abstencionistas y aun así perdió: el SPD de Woidke la superó por 30,9% a 29,2%.
A la lista habría que añadir Sajonia y Turingia en 2024, con participaciones récord del 74,4% y el 73,6%, y las generales de 2025, con un 82,5% —la mayor cifra desde la reunificación— en las que la AfD dobló resultado hasta el 20,8% sin ganar. Y también el contraejemplo más pertinente: en la propia Sajonia-Anhalt, en 2021, la participación se quedó plana en el 60,3% y fue precisamente entonces cuando la AfD retrocedió —del 24,3% al 20,8%— mientras Haseloff disparaba a la CDU hasta el 37,1%.
El patrón: la AfD gana votos, pero nunca la absoluta
De todos esos episodios se extrae una regla con dos mitades que solo aparentemente se contradicen. La primera: la participación alta siempre ha alimentado a la AfD en términos absolutos. El análisis de las transferencias de 2024 es contundente: más de la mitad de los votos que ganaron AfD y BSW —y hasta el 70% en Brandeburgo y Sajonia— procedían de personas que no habían votado en la autonómica anterior. Su reserva electoral vive, literalmente, en la abstención.
La segunda mitad es que ninguno de esos episodios terminó en mayoría absoluta, ni siquiera cerca. El motivo es que la última capa de movilización —la que se activa en la recta final, cuando el debate deja de ser programático y pasa a ser sobre quién gobierna— ha sido sistemáticamente defensiva, y se ha concentrado en el partido mejor colocado para frenar a la ultraderecha: Haseloff en 2021, Kretschmer y Woidke en 2024. Aritméticamente tiene sentido: el electorado de la AfD parte de una movilización más alta, de modo que quien se queda en casa cuando la participación es baja es, en su mayoría, no votante de la AfD. Subir del 60% al 80% engorda sobre todo el denominador.
Hay, eso sí, una diferencia importante respecto a los precedentes, y es la que impide dar el patrón por descontado. En 2021 y en Brandeburgo el voto defensivo tenía un destinatario evidente y un titular popular al que agarrarse. Hoy no: la última encuesta deja a la CDU en el 23%, a Die Linke en el 11,5%, al SPD en el 8,5% y a los Verdes en el 6%. El bloque contrario a la AfD está fragmentado en cuatro papeletas y no hay un Haseloff con el 37%. La movilización defensiva es mucho menos eficiente cuando el votante no sabe hacia dónde dirigirla.
La absoluta no se juega en el 50%, se juega en el 5%
Y aquí aparece el mecanismo que probablemente decida la noche, y que es contraintuitivo. La mayoría absoluta se cuenta en escaños, no en votos, y el Landtag reparte los suyos por el método Hare-Niemeyer entre las listas que superan el 5%. Lo determinante, por tanto, no es tanto cuánto suba la AfD como cuánto voto se pierda por debajo de la barrera. Con las cifras de la última encuesta —AfD 41%, CDU 23%, Die Linke 11,5%, SPD 8,5%, Verdes 6%—, la AfD se quedaría en torno al 45,6% de los escaños: primera fuerza con enorme holgura, pero sin absoluta. Si los Verdes caen bajo el 5%, ese mismo 41% de votos pasa a valer cerca del 48,8% de los escaños. Y con un 43% y los Verdes fuera, la absoluta llega sin más.
La consecuencia es que la participación disparada podría impedir la absoluta de la AfD sin restarle un solo voto: bastaría con que salve a los partidos pequeños. Es exactamente lo contrario de la intuición que circula estas horas, según la cual una movilización masiva es peligrosa porque «saca a los abstencionistas de la AfD». Ambas cosas pueden ser ciertas a la vez, y de hecho lo han sido en cada uno de los precedentes.
Qué mirar esta noche
Los datos de participación, por sí solos, no dicen a quién benefician: ni el nivel ni el perfil horario permiten atribuir la movilización a un bando. Lo que sí lo dirá es dónde ha subido. Si el incremento se concentra en Magdeburgo, Halle y las circunscripciones urbanas y universitarias, estaremos ante movilización defensiva y la absoluta se aleja. Si es homogéneo, o mayor en la Altmark, Mansfeld-Südharz y el sur rural, el patrón de 2016 se repite y la noche puede ser histórica. Con las mesas ya cerradas, el desglose territorial llegará con los primeros resultados por circunscripción, a partir de las 19:00.
Con todo, la lectura de los precedentes es razonablemente clara: en Alemania, cada vez que la participación se ha disparado, la AfD ha crecido y no ha ganado del todo. Nunca hasta hoy, sin embargo, había partido con dieciocho puntos de ventaja sobre el segundo, ni se había votado a este ritmo en el Land. La primera proyección llega a las 18:00.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































