12A
Eclipse total de Sol
España se apaga al atardecer: todo sobre el eclipse total del 12 de agosto de 2026
Por primera vez en más de un siglo, la sombra de la Luna barre la Península Ibérica de oeste a este. Entre las 20:27 y las 20:32 de esta tarde, una franja que va de A Coruña a Palma verá desaparecer el Sol por completo, con el astro casi tocando el horizonte. Estos son los datos, la geografía, la historia y el futuro del fenómeno.
Los datos principales
Totalidad en España
20:27–20:32
Hora peninsular (CEST), de oeste a este
Duración máxima
1 min 50 s
Occidente asturiano, zona de Luarca
Altura del Sol
2° – 12°
12° en Galicia, apenas 2° en Baleares
Provincias con totalidad
36
13 comunidades autónomas implicadas
Máximo mundial
2 min 18 s
A las 19:46, cerca de Islandia
Duración del fenómeno
264 min
Del mar de Bering al Atlántico
El Instituto Geográfico Nacional resume la singularidad del acontecimiento en una frase: es el primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de cien años. Pero la segunda característica es igual de determinante: España está situada al final de la franja de totalidad, de modo que la oscuridad llega justo cuando el Sol se está poniendo. Eso convierte el horizonte oeste despejado en el requisito indispensable de la observación: una loma, un edificio, un árbol o una nube baja pueden arruinar el momento por completo.
Cronología minuto a minuto
17:34
Arranca el eclipse en el mar de Bering
Primer contacto de la penumbra lunar con la Tierra, muy lejos de España.
19:31
Comienza la fase parcial en Galicia
A Coruña abre el eclipse español. En el resto del país el primer mordisco al Sol llega entre las 19:31 y las 19:38.
19:46
Máximo del eclipse, cerca de Islandia
La totalidad alcanza su duración récord: 2 minutos y 18 segundos en el Atlántico Norte.
20:27
Totalidad en la cornisa cantábrica
Costa gallega, Asturias, Cantabria y el occidente vasco. Es el tramo con la totalidad más larga y el Sol más alto.
20:29
La sombra cruza la meseta y el valle del Ebro
León, Palencia, Burgos, Valladolid, Soria, Logroño, Tudela, Zaragoza y Lleida.
20:31–20:32
Levante y Baleares, con el Sol casi en el mar
Teruel, Castellón, València y Palma. En Mallorca el disco solar está a solo 2 grados de altura.
21:15–21:25
Fin de la parcialidad… si el Sol no se ha puesto ya
En buena parte del país el ocaso llega antes de que termine el eclipse. En Burgos, por ejemplo, el Sol se pone a las 21:20 con el fenómeno todavía en curso.
21:58
Final absoluto sobre el océano Atlántico
Cuatro horas y media después del inicio, la sombra abandona la Tierra.
Cuánto dura la noche en cada punto de España
La franja de totalidad tiene unos 250 kilómetros de anchura, y dentro de ella lo que manda es la distancia a la línea central. Unos pocos kilómetros de diferencia se traducen en un minuto entero de oscuridad. El caso más llamativo es el de las capitales situadas al filo del borde: Bilbao apenas suma 31 segundos y Lleida 29, mientras que Luarca u Oviedo, a menos de 200 kilómetros de la primera, superan el minuto y tres cuartos.
Duración de la totalidad por localidad
🌑 Palencia Castilla y León
🌑 Castellón C. Valenciana
🌑 Valladolid Castilla y León
🌑 Vitoria-Gasteiz País Vasco
Existe además un intercambio entre duración y altura solar. El occidente asturiano y el norte de Lugo ofrecen la totalidad más larga y el Sol más alto (entre 10 y 12 grados), pero son también las zonas con mayor riesgo de nubosidad baja. Hacia el este —Aragón, Levante y Baleares— agosto regala los cielos más limpios del país, pero el Sol se hunde hasta los 2 o 4 grados sobre el mar.
Los que se quedan a las puertas
Fuera de la franja, el eclipse será parcial. Y aquí conviene ser tajante con una idea que suele generar confusión: un 99% de Sol tapado no es un 100%. La totalidad no es una diferencia de grado, sino de naturaleza: solo cuando el disco solar desaparece por completo se apaga el paisaje, baja la temperatura, asoman las estrellas y se hace visible la corona solar.
Madrid: partida en dos
La franja de totalidad roza el norte de la Comunidad, donde será visible desde alrededor de 40 municipios de la sierra. La capital, en cambio, se queda en parcialidad, aunque con un oscurecimiento extremo. Máximo a las 20:32, con el Sol a 7 grados.
Barcelona: a pocos kilómetros
La ciudad queda justo al borde norte de la franja, con máximo a las 20:29 y el Sol a menos de 4 grados. Bastan unas decenas de kilómetros hacia Tarragona o el oeste catalán para entrar en la totalidad.
Andalucía: parcialidad profunda
Sevilla y Málaga rondarán el 95% de oscurecimiento hacia las 20:37–20:38. Un espectáculo notable, pero sin corona ni oscuridad. Su gran cita llega el año que viene.
Donostia, Pamplona, Salamanca
Tres casos de frustración geográfica: quedan al margen del borde de la franja, en zonas donde un desplazamiento de una hora en coche marca toda la diferencia entre ver un eclipse y vivirlo.
En Canarias el fenómeno se verá también como parcial, y en el conjunto del planeta la parcialidad alcanzará el norte de Norteamérica, gran parte de Europa y el oeste de África.
La variable que nadie controla: las nubes
AEMET ha mantenido en sus últimos boletines especiales un escenario globalmente favorable, con estabilidad y cielos poco nubosos o despejados en la mayor parte del país. Los focos de riesgo están, sin embargo, muy localizados —y dos de ellos caen precisamente dentro de la franja de totalidad.
Zonas de mayor incertidumbre
▪ Área cantábrica y litoral norte de Galicia: predominio de cielos nubosos con nubes bajas, las más problemáticas cuando el Sol está a diez grados del horizonte.
▪ Montañas del norte y tercio oriental: nubosidad de evolución diurna, con posibilidad de algún chubasco o tormenta.
▪ Mar de Alborán: fuera de la franja, pero relevante para la observación parcial en el sur.
El detalle técnico que juega a favor es la altura de las nubes: los últimos mapas apuntan a menos nubosidad baja y media y más nubosidad alta, que es la que menos estorba a un eclipse tan cercano al ocaso. La jornada será además muy calurosa, con posibles registros por encima de los 40 °C en los valles del Ebro y del Guadalquivir, si bien a la hora del eclipse las temperaturas habrán bajado ya varios grados.
Y hay un premio de consolación de primer nivel para quienes se queden en el sitio: el eclipse llega justo antes del máximo de las Perseidas. Quien aguante en su punto de observación puede encadenar la corona solar con la mejor lluvia de estrellas del verano.
Un fenómeno astronómico convertido en operativo de Estado
Lo que distingue este eclipse de los de principios del siglo XX no es la astronomía, sino la logística. La DGT calcula un incremento del tráfico hacia las zonas de totalidad de entre el 30% y el 100%, lo que se traduce en entre 400.000 y 1,5 millones de desplazamientos adicionales en plena operación veraniega.
33.000
Agentes desplegados en el dispositivo de Interior
20
Embarcaciones del Servicio Marítimo de la Guardia Civil
446.700
Turistas extra con alojamiento estimados por el Gobierno para la semana del 10 al 16 de agosto
+383%
Aumento de reservas hoteleras internacionales en ciudades pequeñas para la noche del 12 de agosto
El efecto se concentra donde menos infraestructura hay. Capitales como León o Burgos han superado con holgura la ocupación habitual para esa noche, y los precios del alquiler vacacional en la franja se han encarecido hasta un 85% según datos del sector. Asturias encabeza el impacto relativo del fenómeno, en un territorio donde tres cuartas partes de los municipios de menos de 10.000 habitantes carecen de oferta hotelera tradicional.
El riesgo principal, según la propia DGT, no está en la ida sino en la vuelta: la llegada a los puntos de observación se produce de forma escalonada, pero el regreso se concentra en pocos minutos justo al terminar la totalidad, con la noche encima y en carreteras secundarias. A ello se suman las paradas improvisadas en arcenes y la presencia de peatones en las inmediaciones de la calzada.
Los “eclipses españoles”: cuando el país fue la capital mundial de la astronomía
España tiene una relación privilegiada con estos fenómenos. Entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, la Península combinaba tres cosas que la convertían en destino científico ideal: cielos despejados, accesibilidad ferroviaria y una geografía atravesada por varias trayectorias de totalidad. Los tres eclipses de 1900, 1905 y 1912 se conocen internacionalmente como los eclipses españoles.
18 julio 1860
Rivabellosa (Álava) entra en los libros de física solar
El astrónomo británico Warren De la Rue fotografió el Sol con un fotoheliógrafo desde la localidad alavesa. Aquellas imágenes ayudaron a demostrar que las protuberancias solares pertenecen al Sol y no eran ilusiones ópticas.
22 diciembre 1870
Segunda cita del siglo XIX
Nuevas expediciones internacionales y algunos de los primeros estudios de astrofotografía de la corona solar realizados en suelo español.
28 mayo 1900
Acontecimiento nacional en el sur peninsular
La franja de totalidad cruzó buena parte del sur de la Península, con 3 minutos y 10 segundos de oscuridad. El entusiasmo que despertó llevó a Antonio Osborne a financiar el Observatorio de la Cartuja, en Granada.
30 agosto 1905
El gran eclipse: 3 minutos y 46 segundos
El más largo observado desde España en época moderna, con la franja recorriendo el norte y el este peninsular. El Observatorio Naval de Estados Unidos instaló equipos en Daroca y en la Cartuja de Porta Coeli (Valencia); parte de la expedición desembarcó en el puerto asturiano de Grado. Sigüenza se convirtió en el punto más concurrido por forasteros, y las crónicas de la época describieron el descenso de temperatura y las aves buscando refugio creyendo llegada la noche.
17 abril 1912
El eclipse híbrido de Oporto a Gijón
Una rareza: comenzó siendo anular, se volvió total en una franja de apenas un kilómetro por Galicia y Asturias —con una totalidad de apenas unos segundos— y volvió a ser anular sobre Francia. Fue el último eclipse total visible desde la península Ibérica… hasta hoy. Comas Solà fotografió la corona desde O Barco de Valdeorras.
2 octubre 1959
Canarias, el último eclipse total en territorio español
La franja de sombra cruzó Tenerife, Gran Canaria y Fuerteventura con 3 minutos y 3 segundos de totalidad. El éxito de aquellas campañas de observación impulsó la creación del Observatorio del Teide.
3 octubre 2005
El “anillo de fuego” que muchos recuerdan
No fue total, sino anular, pero es la referencia inmediata para la generación actual: la Luna dejó un anillo luminoso alrededor de su disco visible desde amplias zonas del país.
Entre 1912 y 2026 median 114 años sin totalidad en la Península. La diferencia con entonces es que hoy millones de personas saben con precisión de segundos cuándo llegará la oscuridad, cuánto durará y por qué ocurre. En 1905 los cronistas describían a los vecinos observando el Sol con gemelos de teatro ahumados y todo tipo de cristales.
El trío ibérico: lo que viene en 2027 y 2028
La singularidad estadística de este ciclo no es el eclipse de hoy, sino la secuencia. España encadena tres grandes eclipses solares en apenas 17 meses, algo sin precedentes conocidos para un mismo país en la era moderna. El Gobierno ha llegado a constituir una comisión interministerial específica para gestionar la llamada “triada de eclipses ibéricos”.
TOTAL · 2 AGOSTO 2027
El Estrecho, protagonista del “eclipse del siglo”
La franja cruzará el estrecho de Gibraltar de oeste a este y cubrirá Ceuta, Melilla, casi toda la provincia de Cádiz, gran parte de Málaga y el extremo sur de Granada y Almería. Y con dos ventajas decisivas sobre el de hoy: ocurrirá por la mañana, en torno a las 10:50, con el Sol bien alto, y durará mucho más.
▪ Ceuta: 4 min 48 s (máximo de España)
▪ Melilla: 4 min 34 s
▪ Cádiz: 2 min 54 s
▪ Málaga: 1 min 48 s
▪ Resto del país: parcialidad mínima del 70%
▪ Máximo mundial: 6 min 23 s en Egipto
ANULAR · 26 ENERO 2028
El anillo de fuego cruza la Península en diagonal
La franja de anularidad recorrerá España de suroeste a noreste, justo antes de la puesta de Sol, alcanzando Baleares. La fase anular completa se verá desde ciudades como Sevilla, Málaga, Murcia y València.
En un eclipse anular la Luna no llega a cubrir el disco solar por completo y deja un anillo brillante. No hay corona visible ni oscuridad plena, y el filtro certificado es obligatorio en todo momento.
Y después
Cerrada la triada, no volverá a ser posible observar un eclipse solar total desde España hasta 2053. Para quien tenga hoy 30 años, la próxima oportunidad llegará pasados los 55.
Cómo mirarlo sin dañarse la vista
La regla es sencilla y no admite matices: durante toda la fase parcial es imprescindible usar gafas de eclipse certificadas conforme a la norma ISO 12312-2. Las gafas de sol convencionales, las radiografías, los cristales ahumados o los filtros improvisados no protegen la retina, y el daño puede producirse sin dolor y sin aviso.
▪ Solo dentro de la franja de totalidad, y únicamente durante los segundos en que el disco solar está completamente cubierto, puede mirarse a simple vista.
▪ En cuanto reaparece el primer destello de fotosfera, hay que volver al filtro de inmediato.
▪ Prismáticos, telescopios y objetivos fotográficos necesitan filtro solar propio en la parte delantera. Las gafas de eclipse no sirven para mirar a través de ellos.
▪ Al volante, la DGT insiste en lo obvio y lo que más accidentes provoca: no conducir con gafas de eclipse, no fotografiar el fenómeno en marcha y no detenerse en arcenes ni calzadas.
El IGN mantiene un visualizador oficial con horarios, porcentaje de oscurecimiento y previsión meteorológica de AEMET localidad por localidad, además de tablas municipales con los tiempos exactos de inicio de totalidad, máximo y fin.
Dos minutos de siglo
Todo lo que rodea a este 12 de agosto —los operativos de tráfico, el colapso hotelero de la España interior, los mapas de nubosidad actualizados cada seis horas, las cifras de turistas— se sostiene sobre un fenómeno que en el mejor punto del país durará un minuto y cincuenta segundos. Es la desproporción característica de los eclipses: una geometría perfectamente previsible desde hace siglos que, aun así, sigue movilizando países enteros.
La recomendación práctica es la más antigua de todas: buscar el horizonte oeste más limpio que se tenga a mano, llegar con tiempo, no obsesionarse con arañar diez segundos más de totalidad desplazándose hasta el último minuto, y levantar la vista. La próxima vez que la Península quede a oscuras en pleno día será en 2027 —y luego, ya en 2053.
Tu opinión
Existen unas normas para comentar que si no se cumplen conllevan la expulsión inmediata y permanente de la web.
EM no se responsabiliza de las opiniones de sus usuarios.
¿Quieres apoyarnos? Hazte Patrón y consigue acceso exclusivo a los paneles.