Después de un horrible mes de septiembre, con unos 3.000 fallecidos (el mayor número en un solo día se registró el día 28, con 126), y España muy por delante de los demás países europeos en incidencia, octubre por fin aporta mejores noticias para nuestro país. La segunda ola llegó antes y con más fuerza que a ningún otro país europeo, pero al mismo tiempo parece estar empezando a retirarse un poco antes.
La incidencia desciende, y aunque la presión hospitalaria se mantiene cerca de los máximos, es esperable que la menor presión se note en cuestión de días. De momento, el mapa de las regiones de Europa que ofrece el ECDC, ahora con límite máximo en una incidencia de 240 casos por cada 100.000 habitantes, empieza a mostrar algunos “claros” en varias comunidades españolas, que poco a poco van siendo superadas no solo por otras de la República Checa, sino también por áreas de Francia, Rumanía, Reino Unido y el Benelux.

El descenso en incidencia, por desgracia, tardará más en repercutir en una bajada en la mortalidad, que es siempre el último indicador en reaccionar ante los cambios. No obstante, es esperable que en una o dos semanas nuestro índice descienda por debajo de 3 fallecidos por cada 100.000 habitantes





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































