Tras los descensos en el número de fallecidos, la atención ahora se centra en la capacidad del sistema sanitario para asumir posibles rebrotes de la enfermedad, porque ese será un criterio básico al planificar la desescalada.
Los datos actualizados facilitados por las comunidades autónomas no son homogéneos, pero nos permiten, con reservas, elaborar un índice de riesgo futuro de saturación del sistema sanitario actualizado (IS4). Todas están por debajo del 100%, es decir, tendrían hoy por hoy capacidad incluso para absorber nuevos casos, pero las diferencias son enormes entre unas y otras.
El índice tiene en cuenta como referencia principal la incidencia acumulada de la enfermedad en las últimas dos semanas según los datos facilitados por Sanidad, y también los nuevos ingresos hospitalarios y en UCI, así como los pacientes curados.
En cuanto a fallecidos, sigue la tendencia claramente a la baja, y hoy hemos descendido de 300 en el conjunto de España. Castilla-La Mancha, comunidad más afectada en la última semana en relación a su población, también mejora aunque lentamente.





















































































































































































































































































































































































































































































































































































































