Después de que en meses pasados los países americanos relevasen a los europeos como los que estaban sufriendo las peores consecuencias de la pandemia, ahora vuelve a ocurrir lo contrario.
Consecuencia de ello es que en nuestro gráfico los colores azules vuelven a imponerse a los rojos, y cada vez más países europeos se van uniendo a la ya larga lista de los que superan los 1.000 fallecidos por cada millón de habitantes.
Italia, por su parte, vuelve hoy a tener el triste honor de ser el segundo país más afectado del mundo según los cómputos oficiales.
A nivel mundial, en unos días Norteamérica superará a Sudamérica como región más afectada, aunque Europa corre riesgo de acabar enero en niveles parecidos a los de ambas. El resto del mundo está padeciendo la pandemia con una incidencia muy inferior.











































































































































































































































































































































































































































































































































































































